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My Dying Bride_A Map of All Our Failures

Hay bandas que aunque pasen años sin seguirles la pista por completo vuelves a encontrarlas en el camino y no te defraudan. My Dying Bride han estado ahí dos décadas impasibles al desaliento y a pesar de los cambios en su alineación, se han mantenido con dignidad fieles a los presupuestos del doom metal, estilo del que son pioneros y maestros en el Reino Unido.

A Map of All Our Failures, su mejor disco en años

A Map of All Our Failures sitúa a los de Yorkshire continuando el camino que habían iniciado hace tres años en For Lies I Sire, un soberbio álbum en el que volvieron a introducir el violín, ausente desde hacía dieciséis años, como instrumento diferenciador en su propuesta.

Pero además, el sexteto parece haber reproducido el esquema tradicional de sus canciones donde lo épico, decadente, nostálgico y mortecino, además de ese ramalazo gótico y teatral. Lo mejor de todo es que la versión 2012 de su doom tiene una calidad fuera de duda.

Da gusto escuchar el comienzo de ‘Kneel Till Doomsday’ (Soundcloud), corte de apertura que fue lo primero que se filtró, con esas campanas superinquietantes tocando a muerto. Y sí, My Dying Bride se desbocan casi en el minuto cuatro acelerando el tempo y metiendo voces guturales. Y bueno, está la voz emotiva y quejumbrosa de Aaron Stainthorpe y ese inquietante violín que le da un aroma especial al tema cuando aparece.

Y sí, este disco parece tener vocación de clásico y un nuevo hito en su larga y productiva carrera en la que se sigue repitiendo su relación inicial con sus compatriotas Anathema y Paradise Lost. No está al nivel de Turn Loose The Swans y The Angel And The Dark River, pero se mantiene en el notable.

Canciones como ‘Hail Odysseus’ (Soundcloud), en la que escuchamos un doble bombo a toda velocidad, nos dice que My Dying Bride todavía tienen mucho que decir. Se trata de una canción que puede mostrarse como arquetipo de su doom metal: riffs pesados, ambiente fúnebre, voces guturales y dolorosas, casi punzantes, y una recreación de la peripecia de Ulises narrada por Homero en La Odisea.

¿Dónde estaba Dios cuando más lo necesité?: los My Dying Bride más nihilistas

Ese ambiente fúnebre lo volvemos a encontrar en el octavo y último corte del álbum, ‘Abandoned Christ’, Comienza con guitarras muy ambientales y ritmo lento y Aaron Stanthorpe nos dice cosas como ¿Dónde estaba Dios cuando más lo necesité? Y esa sensación nihilista parece desbordarnos.

Antes de ese momento megaépico nos encontramos con un par de piezas henchidas de melancolía: ‘The Poorest Waltz’, con ecos de Paradise Lost, y ‘A Tapestry Scorned’, en la que la desesperación y la conciencia que nada puede cambiar en el devenir humano, aunque aquí aparece encontramos voces guturales, spoken word y lamentos.

Esa misma sensación mortecina la encontramos en ‘Like a Perpetual Funeral y ‘Within The Presence of Absence’, dos cortes opresivos, de esos como para cortarse las venas, que reproduce fielmente lo que nos transmite la visión de la portada del disco. Y como muestra de la peculiaridad de estos ingleses está el tema titular, con su vocalista recitando un texto-salmodia y un violín quebrando las pocas esperanzas que teníamos.

nota 7,5Los más fans deberán hacerse con una copia de la edición especial en mediabook que incluye un CD+DVD con el tema extra ‘My Faults Are Your Reward’ y un documental sobre la banda en el que cada componente habla sobre el grupo, aportando un montón de anécdotas y datos sobre la carrera de esta veterana formación.

My Dying Bride – A Map of All Our Failures

Portada de A Map of All Our Failures

  • 1. Kneel Till Doomsday
  • 2. The Poorest Waltz
  • 3. A Tapestry Scorned
  • 4. Like A Perpetual Funeral
  • 5. A Map Of All Our Failures
  • 6. Hail Odysseus
  • 7. Within The Presence Of Absence
  • 8. Abandoned As Christ

Sitio oficial | My Dying Bride
Vídeo | YouTube

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