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Parquet Courts - Light Up Gold portada cover

Qué perros, los Parquet Courts, jodiéndonos de nuevo con la ilusión de juventud. Uno negocia día sí día también con el paso del tiempo, sintiéndose cada vez más rancio, descubriendo que hace lo menos 7 días que no echa una buena carcajada. Y llega a casa y sólo escucha discos de muertos. Chris Bell, Johnny Thunders. Mierda, Kevin Ayers.

Ficción o cura, lo cierto es que Light Up Gold, el debut de este cuarteto de Texas-pero-afincado-en-Nueva-York, te quita la tontería de un sopapo. Basta ya, chaval, en todo este circo cotidiano lo único que importa es ser feliz. Light Up Gold es prozac para viejos prematuros.

Todavía no sé si importa que todo sea ficción, que jueguen a que tienes 23 años. Pero 23 años en 1979. Los Parquet Courts han llegado a la piedra filosofal del rocanrol, ocultísima, o peor, olvidada tanto tiempo. Sus canciones rejuvenecen, nos hablan desde el nervio de cuando todo era nuevo y nos remiten a un pasado sincero.

Porque al final todo va de sinceridad. Aquella chulería arrastrada con la que Jonathan Richman cantaba “I’m in love with rock’n‘roll and I’ll be out all night” (credo vital) es la misma con la que Andrew Savage, cantante y líder de los Parquet Courts, despacha ese “Forget about it” en ‘Master of my craft’, la canción que abre el disco. Escuchándoles siempre es sábado por la tarde.

New York, New York

Si Please Kill Me es la Biblia de ese género musical en sí mismo que es Nueva York, Parquet Courts se acaban de hacer merecedores de un espacio en el epílogo. Y al menos tan grande como el que se llevarían los Strokes del Is This It?. Light Up Gold no es un disco conceptual, pero basta con echar un ojo a las letras para darse cuenta de que no es una simple colección de canciones. Aquí hay historias, personajes, calles y situaciones. Hablen o no de Nueva York, este rock sólo puede ser de allí.

Modern Lovers, Television, los Voidoids y hasta Sonic Youth. Todo el Nueva York que importó está metido aquí. Pero también Inglaterra. Aparecen los Wire de Pink Flag en el riff que se repite durante el minuto y medio que dura ‘Donuts Only’, y ‘Yonder is closer to the heart’ es algo más que un homenaje al ‘Harmony in my head’ de los Buzzcocks. Da igual, esto está muy lejos de apestar a revivalismo. Como en el western, Parquet Courts se han valido de un cuadro ya dibujado para contar su propia historia.

Por último, una satisfacción. Tras cantarle y contarle las bondades de Fergus & Geronimo hasta a la última persona que no me preguntaba por ellos, y ver cómo mi entusiasmo tendía a caer en saco roto, ver que una de sus dos patas, Andrew Savage, puede que sí se lo lleve finalmente caliente con Parquet Courts (el hype comienza a ser intenso) me hace feliz, y me hace abandonar por un momento esa amargura nada impostada del primer párrafo.

Hipersonica vota un 8,50Otra cosa es el público, para el que sigo teniendo diente torcido de vez en cuando. Con el último disco de Espanto recibí con alegría la reivindicación de ese rock’n‘roll que casi ya no existe. Pero no dejaba de ser retórica, y me temo que gran parte de su nuevo público ni olió los dardos. Para ellos: de esto iba.

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