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Crooked Rain Crooked Rain portada Pavement

1994: hora de Crooked Rain, Crooked Rain. Dos años después, Pavement ya son algo más que una banda prometedora. No tienen éxito (ni lo van a tener de la manera que muchos esperaban durante el resto de su carrera, pero han conseguido hacer babear a la prensa, ganarse fama de locos misteriosos (aquí contribuyó bastante la afición al alcohol de Gary Young y sus directos legendarios) y tienen un buen puñado de canciones listas para entrar a grabar de nuevo.

Antes de ponerse manos a la obra, Pavement dejan de ser crisálida y se transforman en mariposa. El perjudicado del cambio es Gary Young, que se queda a un lado, mientras la banda se completa con varios integrantes de su formación en directo: hola a Bob Nastanovich y a Mark Ibold, también a Steve West. Tenemos así completa la que ya será la formación clásica de la banda.

1. Crooked Rain: everything flows

“Teníamos más idea de cómo queríamos los arreglos que en Slanted, que fue más como “date prisa, toma tus decisiones ya y arrepiéntete el resto de tus vida” .- Stephen Malkmus

Es aventurado hablar de algo en Pavement como clásico, pero Crooked Rain, Crooked Rain pronto adquiere tintes de hito del indie-rock. Ese cambio del que hablábamos, esa transformación que deja por el camino el caos de Gary Young, se utiliza también en pos de un nuevo rumbo musical. Todo sigue igual, pero todo ha cambiado: la locura de los Pavement de Slanted & Enchanted es ahora una búsqueda de la perfección indie-rock. Apenas hay lugar para disgresiones, las canciones toman caminos mucho más claros y los hits son más hits.

Todo fluye en Crooked Rain: ahí está el mejor Stephen Malkmus posible, cantando con una convicción que nunca volverá a tener y dando dentelladas al underground que se vende en ‘Cut your Hair‘ o a los chicos naturales/solteros elegantes que forman grupos (como Stone Temple Pilots o Smashing Pumpkins en la country ‘Range Life‘).

2. Crooked Rain: ¿no querías taza?

“Un amigo mío me dijo que no debería ir hablando por ahí de que ahí demasiados grupos. Ok: lo que hay entonces es demasiada literatura sobre música. Estoy en ese punto en que leo más sobre música de lo que la escucho” .- Stephen Malkmus

Crooked Rain es el disco de la mala baba, no tanto de la ironía como del sarcasmo en el que se mezcla saber que nunca vas a tener éxito con que otros peores ya lo hayan logrado. Es la continuación de ‘Here‘: me vestí para el éxito, no llegó, a aquel otro sí, madre de dios, ¿pero tú los ha visto?

Casi se puede caer en la trampa de pensar que las letras del disco tienen algo de conceptual. O todo lo conceptual que pueden ser los jirones de realidad que Malkmus va desperdigando entre sinsentidos y juegos de palabras afortunados.

En la gloriosa reedición de 2004, el grupo incluye unas notas explicando de qué va cada canción. Hay que cogerlas con pinzas y tomárselo a coña, como casi todo lo que han escrito de su puño y letra sobre ellos mismos. ‘Silence Kid‘ es una canción anti-cotilleo; de ‘Elevate Me Later‘ entresacan que “hemos perdido la poesía y algunas otras buenas cosas de la vida porque la gente se la toma demasiado en serio”; ‘Stop Breathin‘ mezcla la guerra con el tenis (sic) y hasta ‘Cut Your Hair‘, que de oscura tiene poco, es calificada como una “metáfora”.

Me gustaría escribir que en Crooked Rain, Crooked Rain la melodía acaba por ser lo fundamental de un disco mucho más centrado que el anterior. Pero sería apuntar demasiado alto: de centrado aquí hay poco: los discos de Pavement nacen de que los miembros del grupo miren a través de su caleidoscopio de influencias. nada tiene que ver ‘Newark WIlder‘ con ‘5-4=unity‘ o ‘Hit The Plane Down‘ con ‘Stop Breathin‘.

3. Pavement: ¿ bienvenidos, hijos del rock’n’roll?

“Intentamos hacer un disco de rock clásico. Fue difícil de secuenciar porque cada uno teníamos nuestra tanda de favoritas. Luché mucho por un orden de canciones determinado, no quería que ‘Heaven is a Truck’ estuviese allí, pero cuando Stephen hizo masterizó el disco, la metió en el último momento. Funciona bien, pero sería un disco mejor sin ella”. -. Scott Kannberg

Scott tiene razón y no la tiene a la vez. A mí, en Crooked Rain, nada me falta. Quizás, como dice, sólo ‘Heaven is a Truck’ (una “canción de California” y que dice mezclar a Royal Trux con los Mamas & The Papas) baja el nivel, pero ¿funcionaría mejor sin ella? ¿Y cómo se enlazaría entonces el estribillo dulce y los ladridos de ‘Range Life’ con la locura Madchesteriana de ‘Hit The Plane Down’? No, no, el segundo disco de Pavement es esta roca sólida que, para mí, supera a su debut. Quizás no en locura o buena suerte, pero sí en aciertos individuales y en conjunto.

Hipersónica vota un 9,8Que nadie diga que este es un disco perfecto. Los de Pavement nunca podrían serlo. Si hace falta que una mancha de tinta arruine la contraportada y, por su culpa, una canción pase a llamar ‘Silence Kit‘ en vez de ‘Silence Kid‘, que así sea. La larga ‘Fillmore Jive’ (youtube) le pone un cierre emotivo: chicos mod en vespas, punkies con cresta, rockeros. Goodnight to the rock and roll era.

Especial Pavement en Hipersónica

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