Porcupine Tree - The Incident: una nueva joya para el rock progresivo

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Porcupine Tree - The Incident

Hablar de Porcupine Tree es hablar de rock progresivo de alto nivel, de una carrera intachable y de una discografía blindada a prueba de balas, misiles y rayos devastadores provenientes de la mismísima Estrella de la Muerte. Fijaos la vuelta que he dado para venir a decir que The Incident es otra nueva joya de la banda y del panorama del rock progresivo en general.

Hablar de Porcupine Tree es hablar de un genio llamado Steven Wilson, no cabe duda, pero también de una serie de músicos que todos sabemos que no nacieron en nuestro planeta. Y aquí no hablo solamente de técnica, que es algo de lo que van sobrados (Gavin Harrison es uno de los mejores baterías del globo. Quien lo haya visto en directo será incapaz de llevarme la contraria), sino de su particular capacidad para crear ambientes y sensaciones tanto en los momentos más tranquilos como en los más desquiciados. Porque en la música de Porcupine Tree siempre ha habido locura y The Incident es la última y la más salvaje de todas ellas hasta la fecha.

El gusto de Steven Wilson por las composiciones largas y complejas siempre ha quedado patente en sus obras, algo que ha llevado al extremo y de forma impecable en The Incident. Pocos músicos son capaces de componer un único tema de 55 minutos, dividirlo en 14 partes y salir bien parados. Wilson sí, y podría haber estirado el tema 20 minutos más sin problema alguno. De hecho el disco es doble, con lo que a parte de ese extensísimo tema que contiene el primer CD podemos encontrar cuatro más en el segundo compacto, sumando curiosamente otros 20 minutos. Y no son de relleno, en contra de lo que muchos puedan pensar, sino que son cuatro verdaderos temazos que funcionan a la perfección por sí solos.

El concepto de The Incident, porque ni la banda ni nadie puede ni quiere entender el disco como otra cosa, parte del intento de Wilson por humanizar un puñado de historias que tienen un punto en común: han sido tratadas fríamente como simples “incidentes”. Todo a raíz de un atasco de tráfico causado por un accidente. Wilson lo explica así:

Había un cartel que decía “Policía – Incidente” y todo el mundo empezó a aminorar la marcha para ver lo que había sucedido. Más tarde se me ocurrió que ‘incidente’ es una palabra muy ajena a algo tan destructivo y traumático para las personas involucradas. Y entonces tuve la sensación de que el espíritu de alguien que había muerto en el accidente entró en mi coche y estaba sentado a mi lado.

A esto hay que sumarle el recuerdo de muchas experiencias vividas por él en el pasado, tales como la pérdida de amigos de la infancia, su primer amor o la decisión de dejar atrás un trabajo seguro para dedicarse al maravilloso e impredecible mundo de la música. ‘Time Flies’ (YouTube), el primer single de The Incident, habla precisamente del paso del tiempo. De cómo en nuestra niñez todo nos parece eterno para luego, con el paso de los años, vernos asaltados por esa sensación de que el tiempo pasa mucho más rápido. De que vuela.

El gusto por saltar de un pasaje tranquilo y ambiental a otro totalmente devastador es otro punto característico de Wilson a la hora de componer los temas. Y esto es algo que en The Incident es mucho más evidente que en anteriores ocasiones dada la particularidad de contar con un tema tan largo. De esta forma es perfectamente normal estar escuchando un fragmento con guitarras limpias y varias voces al más puro estilo Pink Floyd para seguidamente encontrarnos sin previo aviso con una muralla de guitarras que bien podría haber firmado los mismos Korn (atentos a cómo suena ‘The Incident’, el corte que le da título al disco).

Hipersónica vota un 9,99The Incident, en líneas generales, es un álbum mucho menos rebuscado a nivel técnico que Fear of a Blank Planet, por ejemplo. Su complejidad reside más en conseguir que un tema de 55 minutos funcione gracias a 14 partes bien articuladas y ensambladas que en darle salida a otro tipo de fuegos de artificio, con lo que los momentos de lucimiento técnico quedan ligeramente relegados a un segundo plano. Lo mejor es que esto es algo que carece de total importancia.

Disco del año dentro del género, se ponga como se ponga Obama, el Papa o la madre que los trajo al mundo a todos.

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