
Parece que Richard Hawley haya querido abstraerse de todo y de todos, haciendo el disco que le apetecía, sin importar que es su disco menos asequible, pero vuelve a merecer un sobresaliente por la cantidad de detalles que ofrece y la calidad de las composiciones.
El de Sheffield tuvo en ‘The Ocean’ su one hit wonder, un tema incluido en ‘Coles Corner’, que le sacó de esa segunda división de la música popular británica para ponerle en el disparadero. Aquello pasó y Lady’s Bridge, su anterior disco, se benefició de la inercia de aquél pero no consiguió repetir el pelotazo. Ahora, con Truelove’s Gutter, Hawley parece haberse tomado la revancha.
No es un disco comercial, al contrario, haber grabado dos temas de diez minutos en los que Hawley ha sacado todo su genio no parece ser una buena estrategia de cara al gran público. Pero en estos dos grandes momentos el listón no baja sino que sube.
Lo 9’52” de ‘Remorse Code’ (Imeem) tienen la impronta del genio del artista, que aparte de ser un crooner como la copa de un pino es un gran guitarrista. Mecidos por su voz es un bálsamo de paz que produce una efecto beneficioso para el oyente. La variedad de guitarras nos transporte a pasajes lejanos. Es de los pocos momentos del disco en los que hay percusión.
Un efecto de placidez extremo es el que nos reportan los 10’43” de ‘Don’t You Cry’ (Imeem), que tiene una intro de electrónica ambient da paso a una que nana con guitarras acústicas y teclados atmosféricos, como de cuento de hadas, envolventes, que al final se hacen con el tema. Gran balada sin duda.
Truelove’s Gutter comienza con ‘As The Dawn Breaks’ (Imeem). Tiene una intro que me recuerda tremendamente a Angelo Baladamenti; en cuanto Richard Hawley comienza a cantar ya nos tiene cogido en sus garras con esa sucinta instrumentación de guitarra acústica y colchón electrónico de tipo bucólico.
‘Open Up Your Door’(Imeem) es un corte típico en este artista, tanto que podría ser el siguiente sencillo. La instrumentación va entrando poco a poco, explotando con esa orquestación en el último cuarto del tema. ¿Excesivo? Para nada, pura orfebrería musical.
‘Ashes On The Fire’ (Imeem) tiene un aroma de Americana. Richard Hawley convertido en songwriter me puso los pelos de punta cuando escuché este tema.
‘Don’t Get Hung Up In Your Soul’ (Imeem) podría tocarse en plena calle y ese silbido del final le da un aire fronterizo, como de western añejo. En ‘Soldier On’ (Imeem) vuelve el aparataje electrónico, místico y misterioso, pero la voz de Hawley te desarma desde la primera estrofa. La segunda parte explota con un torbellino de instrumentos, orquestación incluída, que te deja sin palabras.
Del single, ‘For Your Lover Give Some Time’, ya dijimos en su momento que es una declaración de principios, promesas y confesiones que el cantante le hace a su mujer, como que no beberá tanto ni fumará demasiado. Las cuerdas y la guitarra acústica le dan un aire folk total aumentado por ese teclado que parece reproducir una caja de música.
Sitio oficial | Richard Hawley