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Este 2012 que ya nos abandona ha sido probablemente el mejor año del revival blues/psy/garage de los últimos lustros. No tenéis más que echar un vistazo en nuestra lista de lo mejor de 2012 para daros cuenta de que, desde nuestro punto de vista, el legado de Cream, Black Sabbath, The Stooges o Jefferson Airplane ha sido uno de los catalizadores de las mejores obras rock que se han publicado este año. Sin embargo, aunque la norma ha sido que lo mejor ha provenido del norte de la vieja Europa, aún nos quedaba por analizar una propuesta originaria de la Costa Este de los Estados Unidos, con ese toque rudimentario y esa actitud punk que siempre han caracterizado a las bandas rock de la costa atlántica de Norte América.

La revelación oculta de este año

Originarios de la ciudad del amor fraternal (Philadelphia), Ruby the Hatchet son una joven banda que vienen dispuestos a merendarse el mundo a lomos de su blues/stoner con reminiscencias garage y psicodélicas, usando como señas de identidad un sonido sucio y acelerado y la personal voz de Jillian Taylor, probablemente una de las voces femeninas más estimulantes desde la aparición de Shirley Manson, lo cual son palabras mayores. Seguramente aún no hayáis oído hablar de ellos y puede que en hipersónica seamos los únicos que nos hagamos eco de ‘Ouroboros‘ en toda la webesfera española, pero hacedme caso, el debut de Ruby The Hatchet, a pesar de haber pasado desapercibido de cara a las listas de fin de año, tiene los ingredientes oportunos para poder haber aparecido en varios TOP de no haber sido lanzado a escasos 2 meses del fin de 2012.

Mientras que las propuestas de esta índole que han aparecido en Europa han basado su blues/stoner en el sonido propio de la costa Oeste de Estados Unidos, la psicodelia, el sonido del desierto y la lisergia de finales de los años 60 e inicios de los 70, en ‘Ouroboros’ Ruby the Hatchet nos proponen un viaje similar pero usando la velocidad y suciedad propias del punk de la costa Este como punto de partida, lo cual diferencia al disco de los oriundos de Pensilvania de todo lo que ya hemos ido destacando este 2012.

Stoner con actitud punk

Todo esto que os cuento cristaliza en canciones como ‘Can’t get him away‘, donde la personalidad de la banda queda totalmente enmarcada en la velocidad de la segunda parte del tema, las voces dobladas por parte de Jillian Taylor y el batería y ese sonido sucio y frenético en el que tan cómodamente se mueve la cantante a pesar de su dulce y cálida apariencia, ciertamente alejada de la imagen que uno podría concederle basándose solamente en su voz. Otro momento en el que el punk vuelve a hacer acto de presencia es en la sencilla y cañera ‘Strange Hold‘ donde el tempo se acelera por encima de la media permitiendo a Taylor ser la auténtica reina de la función, mostrando lo hipnótica y sensual que puede llegar a ser su voz cuando se desata.

El primer single de ‘Ouroboros‘, ‘Black Tongue‘, responde a las constantes típicas del stoner rock, riffs graves que podrían haber pertenecido a cualquier tema de ´Master of Reality´de Black Sabbath, voces rasgadas por parte de Taylor y todo ello en un medio tiempo sucio y saturado que adquiere vigor en el momento de afrontar el sencillo estribillo. No ofrece nada fuera de la norma pero muestra claramente lo efectivos que son Ruby The Hatchet en todo el disco, incluso en el aspecto letrístico centrándose en este caso en temática ocultista tal y como podemos ver en el vídeo promocional.

Recorriendo 3 décadas en menos de una hora

Sin embargo no todo es suciedad y frenesí en ‘Ouroboros‘. A pesar de todo lo contado, en los 9 temas que componen el disco también queda espacio suficiente para la instrospección, los lentos desarrollos y la melancolía mostrada en temas como la pinkfloydiana ‘Holy Father‘ en la que destacan el hammond, los acertados punteos de la guitarra solista y el groove blues o la power ballad ‘Nowhere‘, donde de nuevo Jillian Taylor nos hipnotiza con su voz en ese viaje psicodélico a ninguna parte.

Ouroboros‘ se cierra de la misma forma que comenzó, con ‘Goog God Damn‘, un tema stoner con marcadas reminiscencias heavy/psy el cual deja a las claras cual es la apuesta de Ruby the Hatchet y cuáles son las armas de los norteamericanos. 38 minutos dura este paseo en el que el legado de Black Sabbath vuelve a estar presente como en tantos otros, pero esta vez aderezado por el espíritu garage/punk de la escena neoyorkina de los años 80 y pinceladas de la psicodelia californiana.

Hipersónica vota un 8Al igual que ya dijimos con Graveyard, Kadavar o Troubled Horse, Ruby the Hatchet no han inventado nada. Eso sí, cuando hablamos de formulas tan efectivas prescindir del virtuosismo o de la complejidad compositiva es totalmente comprensible pues se vuelven innecesarios. Cuando nos enfrentamos a propuestas como la de Ruby The Hatchet, la innovación, la inventiva o la originalidad quedan totalmente de fuera plano. Como ya dije al hablar de Troubled Horse, la evolución musical está totalmente sobrevalorada al referirnos a propuestas de este calibre, hecho que vuelve a quedar de manifiesto con Bury The Hatchet. A todo esto tenemos que sumar al factor Jillian Taylor, cantante con potencial, actitud e imagen para marcar tendencia en el futuro de mantener el nivel. Yo en lo personal apuesto por ellos de cara a los próximos años. Uníos al club.

Tracklist de ‘Ouroboros’

1. Taking Sides
2. Black Tongue
3. Can’t Get Him Away
4. Strange Hold
5. The Lean
6. Holy Father
7. Wicked Ones
8. Nowhere
9. Good God Damn

Sitio Oficial | Ruby the Hatchet
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