Scott H. Biram - Bad Ingredients: The Dirty Old Man Band viaja del desierto al paraíso del blues

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Que el blues está muerto es algo que a punto ha estado de convertirse en axioma tras la muerte de gente como John Lee Hooker o Muddy Waters debido al importante hueco que dejó su ausencia en este género de géneros. Afortunadamente el empeño de algunos supervivientes como B.B. King, Steve Ray Vaughan o el mismísimo Eric Clapton (por mucho que se haya ido alejando del blues primigenio desde los años 80), ha mantenido a esta forma de ver la vida con las constantes vitales intactas aunque postrado en la unidad de cuidados intensivos. Sin embargo, estos últimos años parece que está empezando a surgir un rayo de esperanza para este estilo, ya que gente joven como Joe Bonamassa, Kenny Wayne Shepherd o The Black Keys han logrado, cada uno con su particular estilo, cosechar grandes éxitos gracias al blues como eje angular de sus propuestas.

Sin embargo, el blues, como estilo minoritario por excelencia, también necesita de héroes anónimos o underground que suden, luchen y sufran por mantenerlo con vida. Uno de estos héroes es Scott H. Biram, quien desde su posición de artista de culto y desconocido para las grandes masas, lleva más de 15 años dando su vida por el blues y la música de raíces, siempre haciéndolo desde la posición que él ha elegido para librar la batalla de mantener a la música de la melancolía y las voces rotas con vida.

Scott H. Biram, todo un luchador

Como toda historia con el blues como escenario sería huérfana de no venir acompañada por un ápice de tragedia, era irremediable que la biografía de The Dirty Old Man Band acabase contando con tan funesto ingrediente. No podía ser menos. Tras lograr hacerse un nombre en la escena underground de su originaria Texas, y tras participar en diversos proyectos de punk (de donde sale la esencia de su blues) y country-bluegrass, Scott H. Biram prefirió emprender su camino solo, como todo bluesman ha de hacer si quiere ser recordado en el futuro. Así fue como se convirtió en el hombre orquesta del blues norteamericano, equipado por su desvencijada guitarra, un bombo que maneja con uno de sus pies, una armónica y micrófonos dañados intencionadamente para distorsionar su ya de por sí desgarrada voz.

Todo le iba bastante bien, con reconocimiento por parte de crítica y público y cantidades de whisky suficientes como para calmar su alma y alimentar la ronquera de su voz, hasta que un accidente de tráfico estuvo a punto de arrancarle la vida en el año 2003. Lo que para otros habría supuesto una muerte segura, para el bueno de Scott supuso ‘solamente’ la rotura de varias costillas, una pierna y varias heridas internas que casi le dejan sin intestino. Tal era su amor por el blues, sus ganas de vivir, que contra todo pronóstico sobrevivió a las heridas y fue capaz de subirse a un escenario 30 días después del evento, postrado a una silla de ruedas y con notorias secuelas físicas, eso sí.

Mientras que cualquier otra persona podría haber pensado en tomarse la vida con más calma a raíz de ese suceso, Scott H. Biram decidió que si estaba vivo era por su pasión y si tenía que morir lo iba a hacer sobre un escenario, tratando de abrir los ojos a todos aquellos que estaban muertos en vida por haber dejado de vivirla de forma apasionada. Así, su carrera como solista, una vez recuperado de sus heridas, comenzó una ascensión que nos lleva hasta 2011, momento en que lanzó Bad Ingredients.

Blues con actitud punk

La forma de ver la vida de Scott H. Biram, comprometida con sus anhelos y sus orígenes, carecería del menor sentido, de la menor envergadura, si no hubiera sido capaz de plasmarla en su creación musical. Así fue como decidió adoptar al punk y su cultura no solo como una forma de ver las cosas, un prisma desde el que asomarse a su existencia, sino como forma de vivir musicalmente, realizando una especie de fusión entre dos géneros que en inicio parecen antagónicos pero que en sus manos y su voz coexisten con la mayor naturalidad.

Así, a pesar de que Bad Ingredients cuenta con unos elementos eléctricos más comedidos en comparación con su antecesor Something’s Wrong/Lost Forever, la suciedad, rudeza y el sentido rudimentario punk siguen siendo el pie del que cojea el blues propuesto por The Dirty Old Man Band. Así podemos ver como en temas como ‘Dontcha Lie to me Baby‘ o ‘Wind up Blind‘, a pesar de ser enfrentados desde un punto de vista country/blues, cuentan con un marcado caracter punk que refuerzan la imagen de rudeza, de protoblues que siempre ha acompañado a Scott.

Ser blues es acordarse siempre de cual es nuestro origen

Otro de los aciertos de Scott H. Biram en este Bad Ingredients es la maestría con la que es capaz de reflejar todos esos sonidos melancólicos, existencialistas unas veces y o efímeros otras, tan propios de la tierra de la que procede, utilizando al punk como filosofía sin que el conjunto llegue a chirriar en ningún momento, al contrario. De hecho ahí reside la verdadera grandeza de este artista, en lograr lo que The Black Keys hicieron al comienzo de su carrera (un blues áspero como la arena del desierto o espinoso como el tacto de un cactus), pero todo ello combinado con momentos que nos tocan la fibra, que nos ponen nostálgicos pensando en nuestro hogar (o el suyo) o en nuestra pasado.

Open Road by Scott H. Biram on Grooveshark

Este sentimiento es el que logra plasmar con maestría en temas como ‘Open Road’ o ‘Broke Ass‘, donde nos demuestra que para destacar en el blues no basta con ser buen guitarrista o cantante, sino que se ha de poseer un cierto talento innnato, una capacidad de tocarnos la fibra, de emocionarnos en el momento adecuado, de hacernos un nudo en la garganta con alguna de sus canciones. Esta capacidad es obligatoria para destacar como bluesman, y Scott H. Biram la tiene muy, pero que muy desarrollada.

La grandeza de la sencillez

Aunque este grandioso ejercicio que es Bad Ingredients es un reflejo bastante fiel de lo que es capaz de ofrecernos Scott H. Biram, no hay mejor forma de conocerlo como verlo sobre las tablas de un escenario, donde su solitaria figura, parapetada de forma que pueda manejar todos esos instrumentos que antes os conté, es capaz de llenar todo el escenario gracias a un carisma y una actitud desbordantes, logrando que el público sienta como él siente, se enfurezca como él se enfurece o se divierta tal y como él lo hace.

Hipersonica vota un 8,50Pocos, muy pocos músicos en la actualidad son capaces de ofrecer tanto con unas herramientas tan sencillas y limitadas como son las que utiliza The Dirty Old Man Band. Pocos artistas, muy pocos son capaces de lograr que un blues tan rudo, tan amargo, pueda sonar tan actual como logra hacerlo Scott H. Biram. Pocos bluesman, muy pocos, son capaces de mantenernos embelesados durante más 45 minutos gracias a una propuesta low-fi tan sencilla como efectiva. Pocos, muy pocos cantantes nos quedan con esa actitud y esas ganas de vivir y de tocarnos la fibra. Ninguno es capaz de acercarse a Scott H. Biram, autor en este Bad Ingredients, de uno de los mejores discos blues de lo que llevamos de siglo.

Tracklist de Bad Ingredients

1. Just Another River
2. Dontcha Lie To Me Baby
3. Open Road
4. Victory Song
5. Born in Jail
6. Broke Ass
7. I Want My Mojo Back
8. Wind Up Blind
9. Memories of You Sweetheart
10. Have You Ever Loved a Woman
11. Killed a Chicken Last Night
12. Black Creek Risin’
13. Hang Your Head and Cry

Sitio Oficial | Scott H. Biram

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