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Sophie Ellis-Bextor - Make A Scene

Sophie Ellis-Bextor ha tardado cuatro largos años en volver al estudio para grabar un nuevo álbum. La cantante empezó a componerlo cuando se encontraba realizando las sesiones de grabación de un recopilatorio de grandes éxitos, que finalmente no vio la luz y que terminó convirtiéndose en un disco de larga duración completamente inédito. En 2007 todavía se encontraba con su anterior discográfica, Fascination Records, y el lanzamiento de esta creación se fue retrasando, hasta que finalmente se decidió a crear su propia compañía, EBGB, bajo la cual terminaría publicándola.

Make A Scene nos dejó ya un par de adelantos en forma de singles, ‘Bittersweet‘ y ‘Starlight‘, que cumplieron a la perfección con la tarea de ir abriendo el apetito tras un larguísimo silencio y de dejarnos con la intriga de si su retorno a las listas de ventas merecería realmente la pena. Después de haberlo escuchado detenidamente, te das cuenta de las carencias tan descomunales que tienen la mayoría de las artistas del pop comercial que han intentado pasarse a este estilo, y de que Sophie Ellis-Bextor se las merienda a todas de una sentada.

Cuando los ochenta son una influencia, no una excusa

Últimamente, la moda de los 80 y más en su vertiente disco/electrónica/dance está tan omnipresente que muchos confunden una influencia con relativo peso con sacar un disco que nos retraiga a 1985. Afortunadamente, Make A Scene tiene el punto justo y necesario de sintetizador y ritmo ochentero para reconocerlo con facilidad pero combinado con un estilo actual y sobre todo, con la propia firma de la cantante. Es un disco coherente con su carrera, un paso más en el camino, previsible pero no por ello menos apreciable.

Sophie Ellis-Bextor sigue siendo una de las artistas de electrónica más elegantes y a las que más fácil resulta tildar de sofisticada. La producción de este álbum ha hecho mucho en ese sentido, y se nota la mano muy acertada de Calvin Harris en ‘Off & On‘, en cuya composición participó Róisín Murphy, y especialmente de Armin Van Buuren en ‘Not Giving Up On Love‘, dos de los cortes más potentes y que seguramente terminen apareciendo como singles tarde o temprano.

Vídeo | Youtube

En el terreno de las colaboraciones es imposible dejar fuera la que hace con Junior Caldera en ‘Can’t Fight This Feeling‘, para mí el tema más redondo del disco y un resumen perfecto de lo que podemos encontrar en Make A Scene. Además, haberlo localizado en la parte media del tracklist lo posiciona como el culmen de todo el trabajo.

Vídeo | Youtube

Sin un solo respiro

No sólo la producción ha hecho maravillas con el material con que contaban, ni las colaboraciones lo son todo en este disco. Temas en “solitario”, por así decirlo, como el fantástico ‘Under Your Touch‘, que consuma junto a sus dos antecesoras en el tracklist, ‘Starlight’ y ‘Can’t Fight This Feeling’, la parte más fuerte del álbum.

A partir de esta tríada ganadora, el álbum discurre con menos hitos que la primera parte, y a pesar de que no se termina haciendo pesado en ningún momento, sí se nota que la acumulación de los mejores temas ya ha pasado y da cierta sensación de trámite necesario. Ayuda a la ausencia de tedio el que la duración de las canciones rara vez sobrepase los cuatro minutos, y a pesar de que los medios tiempos brillan por su ausencia, el ritmo está perfectamente mantenido con ligeras variaciones que ayudan a que no resulte repetitivo.

Hipersonica vota un 7,85 Cuatro años son un periodo muy largo en un panorama en el que gente como Britney Spears y compañía están intentando hincar los dientes, no con demasiado acierto. Afortunadamente, el tiempo ha pasado por Sophie Ellis-Bextor como el buen vino. Nada de precipitación, un disco perfectamente medido, coherente consigo mismo y con la evolución de la artista, en absoluto arriesgado y quizá peque precisamente de ir demasiado sobre seguro, pero con un resultado tan grato como éste, lo pasaremos como falta venial.

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