Tachenko - Esta vida pide otra

Un adelanto que era impepinable (Hacia el huracán, una de las mejores canciones de pop en español del año) nos puso los dientes largos de cara al nuevo disco largo de Tachenko. Lástima que luego el vídeo no nos convenciese demasiado. Pero, en cualquier caso, la semilla estaba plantada. Faltaba refrendarlo con un disco que, parecía, iba a superar a sus anteriores entregas (y, ojo, que la anterior, Las Jugadas imposibles, era notable).

Bueno, pues no lo hacen, pero tampoco hay que alarmarse: Esta vida pide otra (aún no se sabe si es un título optimista o uno pesimista) logra el mismo nivel que Tachenko ya habían conseguido, aunque mejoran ciertos defectos (las letras cada disco van a más) y vuelven a dejar una sensación de que no dan todo lo que prometen.

Para empezar, está claro que Tachenko han perdido cualquier rastro de locura psicodélica que pudiera quedar del recuerdo de El niño gusano. Ahora, ellos son más que nunca una banda de pop hipervitaminado, powerpop en estado puro.

Pongamos como ejemplo No hay ley que lo sostenga, donde el espléndido trabajo de guitarras sortea su tufillo a más-de-lo-mismo gracias a la indudable mejora de la banda, a su mayor compenetración y a su pericia instrumental.

Puede también que nunca se vayan a sacudir del todo las expectativas que han levantado, pero hay talento para el pop, algo que no es tan fácil como parece.

Mejora también el apartado vocal, cada vez más clásico (en Robar y compartir, por ejemplo), aunque queda la duda de hacia dónde podrán seguir avanzando los maños, puesto que sus discos comienza dejar entrever el peligro de estancamiento. De hecho, algunos de sus fans manifiestan por los foros que Esta vida pide otra no es el salto cualitativo que esperaban.

A mí el disco me gusta, aunque su recta final se me hace demasiado larga. Y reconozco que no se me acaban de disipar tampoco las dudas de si Tachenko dejarán algún día una obra que les saque de una zona media del pop nacional. Un lugar en el que yo siempre he creído que no deberían estar, pero en el que, de momento, parecen más que cómodos.

Dice la hoja promocional enviada por su sello que “Tachenko somos todos”. Ya. Pero a mí me gustaría que dejaran de ser como yo y subieran el escalón.

Myspace | Tachenko

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario