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Allá por el 2008, cuando se publicó Konk, decía Andrés Milleiro que no sabía dónde colocar a The Kooks, si en el lado del rock o del brit-pop más adolescente, y que esperaba aún un disco más definitivo, que representara esa madurez que estos chicos necesitaban. Hoy por hoy, con Junk Of The Heart creo que la cosa se puede dar por zanjada, al menos por el momento.

El nuevo trabajo de The Kooks, sin duda posible los coloca en el lado del britpop adolescente, y deja los sonidos más maduros para proyectos como el de Arctic Monkeys, con quienes se les suele (o solía) comparar, aunque la cosa no tiene por qué ser tan mala como parece.

The Kooks, demostrando que se puede ser hacer música comercial con personalidad

Digo que no debe ser tan mala porque, puestos a hacer pop para adolescentes, prefiero sin duda alguna éste, que llega influido de ramalazos Beatle y sonando a guitarras y baterías, que el que otras adolescentes se tragan tan panchas, como los subproductos OT y similares o cualquier boyband de las que todos sabríamos nombrar unas cuantas.

Y como le ocurría a Milleiro, la crítica estaba bastante dividida con esta banda: su debut fue un excelente trabajo, pero despistaba, no se sabía muy bien que esperar de ellos. Y claro, los hay que esperaban que se decantaran por el lado más serio y rockero, y esos precisamente habrán acabado muy decepcionados tras escuchar este Junk Of The Heart (si no lo hicieron antes con Konk) y los que pensaban que la cosa terminaría por estos derroteros podrán estar mucho más satisfechos, porque lo que encontrarán en este nuevo disco les agradará sobremanera y por la satisfacción que da el haber llevado razón, claro.

The Kooks – ‘Killing Me’ (Youtube)

Pero fuera de quinielas y suposiciones, lo cierto es que como disco mainstream, serio dentro del mainstream, Junk Of The Heart es un buen trabajo que tiene en el termino medio su verdadera virtud, haciéndose un trabajo que se puede escuchar sin llegar a aburrir demasiado, tanto si eres aficionado a la música de masas como si no, a pesar de ser de esos discos que entran con demasiada facilidad; de esos que luego terminan aburriendo a la cuarta o quinta escuchas; a mí al menos me está aguantando bastante bien.

Para empezar, por si a sus seguidores de siempre les preocupaba la cuestión, la perdida del batería, Paul Garred, con el posterior rescate de Chris Prendergast para dicho papel, le ha sentado bastante bien a la banda, que más que imitar su anterior sonido lo ha refrescado bastante, con momentos en el disco en los que la percusión se puede considerar la verdadera protagonista.

The Kooks – ‘Petulia’ (Youtube)

En cuanto al conjunto del disco, estamos ante algo compacto, bien estructurado, en el que los temas que imitaban a los Beatles han quedado un poco en segundo plano para dejar paso a composiciones más originales, con un Luke Pritchard queriendo ser menos Lennon y más Pritchard.

Junk Of The Heart: dejando atrás las pelucas de Beatles

La mayor parte de los temas nos ponen en escenarios alegres, que invitan a bailar, pero sin llegar a ser excesivamente bailables, como es el caso del corte que abre y da título al disco ‘Junk Of The Heart (Happy)’ o ‘How’d You Like That’, en los que las melodías cobran un gran protagonismo en canciones que, por otra parte se pueden parecer demasiado empalagosas y poppies para aquellos que prefieran la parte más rockera de sus primeros discos.

Este disco tiene también sus momentos más serios, como el de ‘Runaway’, a todas luces uno de los mejores y más trabajados cortes del tracklist, aunque también queda lugar en Junk Of The Heart para ese lado más Beatle de estos chicos que ya conocemos; mucho más restringido que antes, pero lugar al fin y al cabo. No hay más que escuchar los más simples y desnudos instrumentalmente hablando, ‘Fuck Off The World’, ‘Time Above The Earth’ o, sobre todo ‘Petulia’, para ver las aspiraciones de Pritchard con respecto a los de Liverpool. Eso sí, aspiraciones únicamente como modelo, ya que The Kooks aún tienen que comer muchas espinacas para dejarle al mundo un sólo tema digno de llevar el sello de los Lennon y McCartney de aquellos tiempos (e incluso posteriores).

Is It Me’, el single elegido para presentar Junk Of The Heart suena bastante prometedor, y quizás represente a la perfección el sonido adolescente y luminoso del álbum en general, aunque a mí me deja con ganas de un single con algo más de agarre, que se quede en la memoria, como en mi opinión hubiera sido ‘Eskimo Kiss’ el tema que me ha parecido más pegadizo, melódico, optimista e incluso mejor construido de todo el disco, en el que todas las piezas encajan a la perfección.

The Kooks – ‘Eskimo Kiss’ (Youtube)

Hipersónica vota un 6,5

Resumiendo, estamos ante un álbum de consumo rápido, que entra bien y se deja escuchar sin complicaciones desde la primera escucha; que no hará reflexionar a nadie pero que se puede disfrutar sin mayores complicaciones. Además, guarda ligeros ramalazos genuinamente brit entre sus influencias, lo que lo hace más recomendable que muchos otros discos de los que suelen poblar las emisoras de radio, aunque como es habitual en nuestro país, un disco así pasa completamente desapercibido en las radiofórmulas, muy a pesar de que, como decía, al principio, otro gallo nos cantaría si nuestras ondas fueran así. Y además, con este Junk Of The Heart seguro que The Kooks nos dejan una cosa clara: ni son ni quieren ser los nuevos Arctic Monkeys; cosa que como ya hemos dicho, ha sobrevolado su nombre desde que nación la banda.

No os diré que va a ser de mis discos de cabecera para los próximos meses, en absoluto; pero estoy convencido de que aguantará el paso de los meses sin llegar a hacerse molesto en ninguna escucha, y eso es mucho decir para lo que representan muchos otros “mainstreamers”.

En Hipersónica | The Kooks – Konk

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