
Tórtel parecen ser poca cosa. De hecho, su debut, Lugar Nuevo, no tiene nada de lo que un manager con ganas de ganar dinero aconsejaría a un grupo. No hay estribillos pop, no hay canciones para sonar en la radio y no hay ni tan siquiera una cantante femenina tras la que esconderse, ahora que está de moda ser indie, folk y chica. Bueno, no importa: Tórtel parecen ser poca cosa, pero son bastante.
Hace dos-tres años, Jorge Pérez (Ciudadano) y Joaquín Pascual (Surfin’ Bichos-Mercromina-Travolta) idearon ya la posibilidad de colaborar juntos en un disco. Fuera de sus grupos habituales, era una incógnita saber cuál sería el camino elegido. Con el disco en la mano, resulta difícil imaginar una elección mejor: Lugar Nuevo se sitúa justo en medio de El Efecto Amor y de Libros de Viajes, los dos mejores discos recientes de los integrantes de Tórtel.
De El Efecto Amor, Tórtel recoge el clima, aquella calidez con la que Travolta parecían casi estar susurrando nanas al oído de un bebé. Casi nada suena aquí estruendoso, sino recogido. Ni siquiera la explosión épica de ‘Literatura‘ rompe la magia de un ambiente de intimidad juguetona, en la que caben escapadas hacia el Salvaje Oeste (’Amo el dinero‘) y sueños de playas lejanas (’Tórtel en Hawaii‘).
De Ciudadano (y de la gira del grupo imaginando a Terrence Malick), Lugar Nuevo recoge la necesidad de crecer, jugando con músicas nuevas (antes el country, ahora el folk más esquelético: las canciones pocas veces pasan de los tres minutos) y madurando en las letras.
Lugar Nuevo es un disco que intenta huir de lugares comunes en sus textos. Frente a lo derrotista de muchas de las canciones anteriores de Ciudadano, Tórtel cantan ahora desde la perspectiva de quien ha perdido, pero sabe que aún puede hacer algo más que lamentarse. Hay recuerdos de canciones cuyo nombre olvidamos (pero no a la persona que las entonaban), miradas hacia un abismo que hace tiempo que ha dejado de dar miedo (’Tren‘) y, en general, un auténtico manual de redención, en canciones como ‘Rostro Pálido‘ (youtube) y gracias a frases como:
Y esperaba una desgracia gigante de ésas que unen tanto a la gente y nunca nos llegó. Nunca nos llegó.
Así que, abandonado el dramatismo, armados con una guitarra acústica y los siempre certeros arreglos de Joaquín Pascual (’Tórtel lo hace todo sin mirar‘ podría haber estado en Bingo, de Mercromina), Tórtel han encontrado para sí mismos un lugar nuevo, en el que nunca habían estado pese a que habían pasado muy cerca.
Sitio oficial | Tórtel