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Cuando muchos de nosotros alucinamos con Kadavar y su protoblues rock con tintes de stoner a lo Black Sabbath, no nos imaginábamos que nadie pudiese ni siquiera acercarse a ese nivel de molonismo que los alemanes consiguieron destilar en su disco de debut. Lo que todos estos ilusos no sabíamos es que se estaba mascando una respuesta en forma de puñetazo sobre la mesa proveniente de donde casi siempre cuando de rock se trata. Suecia, y más en particular Troubled Horse, se estaban guardando las mejores cartas para el fin del año, para jugar la baza de la última hora y acabar con lo que todos nos imaginábamos eran los minutos de la basura, poniendo el fin de año de lo más interesante.

En este caso no me atrevería a decir que han ganado el partido pues lo que mostraron los barbudos Kadavar a mediados de año fue muy grande, eso sí, han conseguido cuando menos igualar bastante el tanteo, cosa que ninguno imaginábamos que nadie pudiese hacer en esta competición por ser el grupo revelación y más molón de este 2012.

Estos Troubled Horse han nacido como proyecto paralelo de dos miembros Witchcraft, grupo sueco de doom/stoner que también ha sacado un gran álbum este año. A pesar de que hablamos de un pasatiempo, servidor se atreve a decir que tras el gran trabajo mostrado en ‘Step Inside’, puede ser un completo delito que los autores de uno de los discos del año queden como un mero proyecto o paréntesis para sus líderes, pues la entidad del disco que han sacado supera al ya de por sí magnífico ‘Legend’. Veremos si continúan, yo cuento con ello o llegará la sangre al río, aviso.

En Orebro no cantan nanas a los niños, les cantan ‘Layla’

Este ‘Step Inside’ comienza de una forma acelerada, tal y como lo hizo ‘Hisingen Blues’, de los también originarios de Orebro, Graveyard, el año pasado. ‘Tainted Water’ nos retrotrae a los años 60/70 pero con matices modernos que nos recuerdan que a pesar de todo seguimos en 2012, año en el que el legado de Black Sabbath brilla casi más que nunca. Eso sí, estos suecos cuentan con un cantante que se come con patatas a Ozzy, y sin despeinarse. Siguen patrones parecidos a lo que hicieron en su momento The Hellacopters (también suecos), aunque de una forma quizás más rudimentaria pero paradójicamente bastante más efectiva.

Al igual que ha sucedido con ‘Lights out‘ de Graveyad, en ‘Step Inside’ los mejores temas son aquellos en los que Troubled Horse levantan el pie del acelerador y el groove y el feeling blusero se adueñan de la función. Muestras de ello tenemos en ‘Bring my Horses Home’, que podrían haber firmado los mismísimos Grateful Dead o en la psicodélica ‘Sleep in your Head’, con una sugestiva línea de bajo y unas afiladas guitarras y líneas vocales que personalmente me evocan a ‘The House of the Rising Sun’ de The Animals.

Si quieres triunfar ficha un cantante barbudo

Que Martin Heppich es la verdadera estrella de esta función queda de manifiesto en temas como la sureña y groovy ‘Another Mans Name’ con una interpretación que a veces me recuerda a ese imitador de Elvis Presley que es el cantante de los metálicos daneses Volbeat. Todo un chute de adrenalina o de speed en un tema en el que estos suecos llegan a rozar el punk en varias ocasiones. Puedo parecer osado, pero creo que estamos ante uno de los mejores cantantes del momento, no solo por voz sino por técnica vocal e interpretativa.

En ‘All your fears‘ se encuentra probablemente el momento más definitorio de la propuesta de Troubled Horses en este álbum. Tras comenzar de forma suave en lo rítmico y con hammond y guitarras a coro, la voz de Heppich nos adentra en un tema basado en medios tiempos propios de la psicodelia de finales de los sesenta para, de sopetón, sacarse un riff grueso que transforma el tema en una pieza de heavy-psy que podría haber pertenecido perfectamente a los Hawkwind más hard y finalmente acabar cuadrando el círculo justo donde comenzó. Este cambio de ritmo, esta simbiosis circular entre el ruidismo setentero y el clasicismo del rock de los 60, este enroscarse en si mismos para darte la dentellada cuando menos te lo esperas, es lo que define la música de Troubled Horses.

Acércate a mi tumba, pero no lleves flores, llévame hierba

Es en el ecuador del álbum donde Troubled Horse han escondido el que ha sido su primer single y probablemente el mayor hit de los que aparecen en el disco, que no son pocos a decir verdad. ‘One Step to my Grave’ sigue con la tónica setentera al estilo de unos Grateful Dead embrutecidos y lisérgicos para a mitad del tema bajar el ritmo entre palmas a modo de impulso para volver a lanzar ese puñetazo en la cara que es este tema de protometal sueco al estilo 2012. La proximidad metálica sigue presente en ‘Sherleen’, tema que sirvió de carta de presentación para la banda en el año 2007. La banda ha crecido mucho desde entonces, solo hay que hacer una escucha comparativa entre este último tema y el resto.

Tras otro tema con las revoluciones a tope vuelven a calmarse en ‘Don´t Lie’ demostrando que es en los medios tiempos, en el feeling, en los lugares comunes con Cream o Black Sabbath donde Troubled Horse dan lo mejor de sí. Es cierto que la parte final del disco significa un cierto bajón con respecto a los primeros 7 temas, pero tampoco el descenso es tan grande como para echar a perder el resultado general. Consiguen remontar en ‘I´ve been losing’, tema con el cual se despiden dejando un pero que muy buen sabor de boca en ese compendio de coros épicos a lo The Animals y un hammond que se mimetiza a la perfección con el groove blusero de las guitarras.

Sonando más a los setenta que los propios setenta

Blues rock, psicodelia acelerada, hammond y una voz en estado de gracia, esas son las armas con las que Troubled Horse se presentan al mundo. Ecos de Grateful Dead, Jefferson Airplane, The Animals y Black Sabbath muestran que los 70’s están más vivos que nunca, y mientras bandas como Troubled Horse sigan en activo los 70’s nunca morirán. Cream, Jefferson Airplane y Black Sabbath marcaron las bases y nos dejaron su legado para que bandas como Troubled Horse lo aprovechen y enriquezcan. La evolución musical está sobrevalorada, estos tipos lo llevan tatuado en la frente.

Hipersonica vota un 8,50
Puede que no le quiten el puesto a Kadavar como la revelación del año, pero se van a quedar muy pero que muy cerca. Suecia es la verdadera tierra del rock, este año se han encargado de dejarlo muy claro Graveyard, Witchcraft y Troubled Horse. ‘Soy sueco, ¿en qué quieres que lo pete?’

Tracklist:

01. Tainted Water
02. Bring My Horses Home
03. Sleep in Your Head
04. Another Mans Name
05. All Your Fears
06. One Step Closer to My Grave
07. Shirleen
08. As You Sow
09. Don’t Lie
10. I’ve Been Losing

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