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Warm Soda - Someone For You

La historia de hoy va de mentes inquietas, de proyectos fugaces que nacen, crecen, se reproducen y mueren con tal facilidad que es imposible aburrirse de ellos, un poco lo mismo que acaba por ocurrirle a sus canciones. Sus protagonistas se llaman Warm Soda y a ver si consigo contárosla medio bien para que les deis una oportunidad.

Warm Soda están hoy, mañana quizá ya no

Veamos. Warm Soda es el nuevo pasatiempo de un señor que se llama Matthew Melton y que hace no mucho montó un grupo llamado Bare Wires, donde llegó a facturar un par de cosas bastante parecidas a un hit. En cuestión de tres años Matthew sacó dos discos, cambió no sé cuántas veces de formación, giró por Estados Unidos y Europa, se aburrió y cerró el chiringuito.

No se estuvo quieto mucho tiempo: hace menos de un año los Bare Wires estaban tocando en el South By Southwest y a estas alturas Melton ya ha creado a los Warm Soda, ha encontrado hogar en Castle Face Records (escudería de gente tan querida en esta casa como Thee Oh Sees o Ty Segall) y ha publicado su primer disco, de título “Someone For You“.

Salir del garaje para ver la luz del sol

Warm Soda se definen a sí mismos como un grupo de “pop”, así, entre comillas, lo cual no deja de ser una elección curiosa. Son, efectivamente, menos garageros que otras reencarnaciones de Melton, aunque el garage sigue ahí, vigilando en segundo plano y haciendo acto de presencia cuando lo considera necesario.

Pero lo que resulta realmente interesante de estos tipos con base en Oakland (California) es su capacidad para integrar el power pop más clasicote e inocentón con un punto glam más descarado y guarrete, para coger un poco de Big Star por aquí y un algo de New York Dolls por allá y que el resultado, contra todo pronóstico, tenga sentido.

Un disco de estas características se la juega en el primer corte. Qué quieren, las cosas son así; será injusto, pero las reglas no las he puesto yo: o arrancas con algo potente o aquí no te presta atención ni dios. Prueba superada: ‘Violent Blue‘ lo tiene: guitarra y batería se pelean primero por tu atención y esa voz que a la vez está llena de energía y a la vez parece que susurra la consigue definitivamente. Te apetece quedarte a ver de qué va esto y si este disco esconderá ese temazo que insinúa guardarse para más tarde.

Buen sabor de boca

A fin de cuentas, “Someone For You” parece de verdad el trabajo de alguien que ni se aburre ni quiere que te aburras y que, cuanto detecta que una de esas dos cosas puede ocurrir, pega un volantazo y dice “no me da la gana”. Ni hace falta que todas las canciones tengan esa urgencia (’Strange As It Seems‘ no la tiene, por ejemplo, y bien construida que está) ni siquiera que tengan el mismo tono (‘Spellbound’ es a la vez la más punk y la más grave del conjunto): la cuestión es alejarse lo mínimo imprescindible de la línea que él mismo se ha trazado y volver a ella cuando las cosas se ponen feas.

Y así van pasando 11 temas breves (el más largo no llega a los tres minutos), frescos y sorprendentemente pegadizos, para rematar luego con una ‘Lola‘ que dribla a la de Ray Davies y se permite el mayor despendole del disco en forma de larguísimo y efectivo solo de guitarra que refuerza la idea de que “Someone For You” es un disco pensado casi como un concierto y tal vez concebido para dar lo mejor de sí mismo interpretado en directo.

notas7

Y a todo esto, ¿al final apareció el temazo del que hablábamos unas líneas más arriba? Pues os voy a decir la verdad: me parece que no. Pero también os digo que para cuando me quise dar cuenta, ya me había escuchado el disco entero tres veces. Así que algo hay aquí.

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