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alva noto

Las palizas pueden ser o reales o figuradas. Yo prefiero las segundas que las primeras duelen más y uno dista mucho de ser Rambo. Raster-Noton son muy chungos. Ahí donde se les ve con caras de niños buenos, con un Carsten Nicolai cual nuero idílico que toda madre adoptaría para su hija con su camisa negra impoluta, su cara seria y porte distinguido, son artistas de cuyos directos no van dejarte salir con el cuerpo intacto.

Por si uno en solitario fuese poco van y se juntan dos en una noche en el Auditorio CentroCentro del Palacio de Cibeles (Madrid), con motivo de su concierto por el 15 aniversario del sello en la Red Bull Music Academy de Madrid. Primero Byetone después alva noto. Y ya al finalizar nuestro cerebro y distintas percepciones que conservamos desde que nacemos, todas ellas esparcidas por el suelo tras escuchar a ambas figuras.

El momento de respiro lo aportó Santiago Latorre, quien abrió el concierto mediante una combinación de Ambient y lo que llaman Modern Classical, que viene a ser la electrónica más orientada a los terrenos de música clásica y por momentos a los del Jazz. El artista español ofreció un repertorio en el que combinó sonidos muy suaves y relajados propios del Ambient más sosegado, sobre los cuales iba jugando mediante su saxofón, su ordenador y los controladores MIDI correspondientes. Al final nos deleitó con un gran solo de saxo muy bello.

Y aquí se acabó lo de evitar respirar por si interrumpías la escucha de la música del concierto. Byetone, o lo que es lo mismo, Olaf Bender, una de las partes fundadoras de Raster-Noton, junto al propio Nicolai y Frank Bretschneider (AKA Komet), sacó la artillería pesada mediante una mezcla de Minimal y Abstract con la que por la violencia transmitida en los graves parecía ser un Industrial elegante. Nos estaban zumbando los oídos, eso está claro. Los registros sonoros de Byetone eran una animalada. Por si tuviésemos poco con ellos su show se complementa con unos visuales dignos de una epilepsia que ni la de los Simpson en Japón. Según fue progresando iba dejándose querer más por la potencia y el baile pero el hecho de estar sentados en un auditorio no ayudó a seguirle el paso. Una pena porque era hipnótico.

Después de que Byetone nos dejase al borde de la extenuación durante una hora de música ¿qué nos iba a hacer alva noto? ¿Y si hubiese venido de forma amigable con su amigo Ryuichi Sakamoto y el trabajo Summvs (2011, Raster-Noton)? Eso sí hubiese sido un merecido descanso. Pero no, la noche era para presentar su último álbum en solitario: univrs (2011, Raster-Noton). Cero pianos, miles de frecuencias pesadas.

Hipersonica vota un 9Pese a que estuvo menos tiempo de lo esperado (no llegó a la hora), alva noto ofreció el mismo placer para los amantes del sonido Glitch y del experimental más sucio, con momentos de ruido que competían con los de su colega Byetone. Temas como ‘uni deform‘ y sus golpes claros crecieron en vivo de una manera desorbitada, con un equipo de sonido que muestra otro disco distinto al que uno puede escuchar en casa o por los auriculares (una de las virtudes de estos conciertos frente a la crítica de hieratismo de los artistas), aunque el que más curiosidad despertó fue el de ‘uni acronym‘ por la básica propuesta y el visual tan bueno que lleva consigo en el cual van apareciendo todas las siglas que Anne-James Chaton menciona. Si hubiese oportunidad de repetir hoy, volvía a hacerlo.

Durante todo el concierto me fue imposible quitarme la canción ‘Paliza‘ de Astrud de la cabeza:

El primer puñetazo me cogió durmiendo,
así que más que hacerme daño me dejó perplejo.
Luego una patada en medio del pecho
hizo que tuviera que afrontar los hechos.

(…) Todo se acelera, como si en un sueño,
y me pegan y me pegan y yo no me defiendo.
Y de pronto paran y me levanto,
me sacudo el traje y me voy andando, andando.

Así ha pasado, ¿por qué me miras?
así ha pasado, ¿por qué me miras así?
Me estaban dando una paliza,
¡ay!, ¡ay!, ¡ay!, ¡ay!, ¡ay!

Foto | Berghain

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