
Sin un cabeza de cartel claro, como ocurrió los dos dÃas anteriores con The Cure y Radiohead, el sábado era el dÃa más flojo del festival y entre concierto malo y otro peor la pregunta continúa era, “¿y ahora adónde vamos?“ Pocas veces me he sentido tan desorientado en este festival y es que creo que en esta edición se han descuidado bastante a los secundarios. Aunque según los datos de la organización la afluencia de público bajo a los 32.000 personas, allà habÃa mucha menos gente que el jueves y el viernes, con mayores huecos en los escenarios y unos accesos más cómodos dentro de todo el recinto. Mucho británico, gente abarrotando todas las campas como muestra del cansancio acumulado y varias escenas pintorescas festivaleras, la mayorÃa de ellas muy románticas, otras no tanto.

Koala: A Eli “Paperboy” le sentaban tan mal esos pantalones de color turquesa como la banda que le acompañaba, menos experimentada que en otras ocasiones y sin sección de vientos. Da la sensación que a cada paso que da el joven cantante de Boston va perdiendo su soul acercándose más a The Commitments y alejándose definitivamente del gran Padrino James Brown, por mucho que se empeñe en imitar algunos de sus tics. Correcto, divertido, pero sin esa explosión y esa magia que ponÃa los pelos de punta cuando le descubrimos hace cuatro años. Los que se quedaron en el pequeño escenario junto a la puerta viendo al dúo francés The Inspector Cluzo vinieron encantados y parece que encontraron en ellos todo lo que echamos en falta a Eli. (5)
Natxo: Eli “Paperboy” Reed se ha ido desinflando con el tiempo, tanto en estudio, donde es claro el declive, como en directo según terceros, que en mi caso era la primera vez al darse siempre la coincidencia de no poder ir a verle. La música negra de Paperboy hay que encontrarla más allá de los gestos tomados de algunos de los más grandes, en especial de James Brown, con parada en boxes incluida para un mÃnimo vacile al público animándolo con las habituales arengas de dicho estilo. Él cuenta con una buena voz que desgarra demasiado de forma forzada como uno de OT o un cantante de orquesta de pueblo con los gritos. Mal ahÃ, al igual que con las guitarras, más propias del Hard Rock que de una música con groove pérdido y tan lejano en el directo de Paperboy, sin ningún acompañamiento de viento metal, ni un bajo con más presencia, ni mejores coros, ni baterÃa… (5)

Koala: Por más que lo intenté con los escoceses The View, sinceramente, no me dijeron absolutamente nada y su concierto me pareció totalmente prescindible o lo que es lo mismo, de relleno. Sus cuatro integrantes son muy jóvenes y ya van por su cuarto disco, el último de ellos Ckeeky For A Reason publicado este mismo año. Quizás si fuera mucho más joven y británico hubiera conseguido pillarles el punto. Lo siento, pero no (1,5).
Natxo: The View fue otro de los grupos poperos británicos (esta vez desde Escocia) de fórmula fácil que coparon el cartel del BBK Live 12. Temas anodinos y algún que otro intento de single con riffs rockeros en los que acertaban más. (2,5)

Koala: Una cosa es que un concierto no te guste, pero que te deprima hasta el punto de entrarte ganas de abandonar definitivamente el festival o de cortarte las venas sólo lo puede conseguir Glasvegas. SÃ, sé que los de Glasgow tienen un montón de fans, pero, por favor, y de buen rollo, explicadme que les veis. (-1)
Natxo: Glasvegas dieron el peor concierto del BBK. Una banda soporÃfera, con un lÃder pasado de vueltas en ego y pose rancia, en el que @miss_twitts ve a un Bono de saldo. Una épica plomiza, melodÃas oscuras planas con una sensación de tener un yunque encima de la cabeza. Se detiene el tiempo. Brandon Walsh, de Sensación de Vivir, revivió con el mismo nivel de dicha telenovela pero trasformada en canciones. (-1)

Koala: Jamás se me pasarÃa por la cabeza ir a un concierto de Keane, pero es lo que tienen este tipo de festivales, tú pasas por allÃ, te das de morros con ellos y te quedas a ver qué pasa. Y el problema es que no pasa absolutamente nada, tan empalagosos como un enorme algodón de azúcar y un público realmente emocionado. Tiene que haber de todo, ¿no? Yo con tan poca sangre no puedo. (0)
Natxo: Una experiencia de riesgo empalmar los grupos de ayer. Keane puso la guinda, con la nata traÃda en camiones de transporte de 300 metros de largo, reescribiendo el término insustancial y quitándoles el premio de perfectos para un sueño que Snow Patrol tan duro habÃan peleado. Todo lo comentado es poco. Pesados y desesperantes con melodÃas pop de mechero al vuelo tan machacadas en radios y canales de videoclips musicales que en directo son aún más tortura. (0)

Koala: Varias personas nos recomendaron el concierto de Enter Shikari, banda que desconocÃa por completo, y ante el exitazo de bolos que llevábamos hoy, tampoco nos lo pensamos demasiado. El suyo fue de los pocos nombres que pudieron disfrutar los más cañeros, que se han quedado completamente fuera de este festival este año, pero tampoco creo que nos tengamos que ir tan lejos, por aquà tenemos bastantes bandas que lo hacen mucho mejor. Al menos su concierto nos sirvió para quitarnos de golpe toda la dulzura de Keane, conseguir la foto tan sexy que encabeza este post y descubrir que Natxo Sobrado tiene un lado salvaje oculto que le hizo lanzarse a un pogo del que yo ya le veÃa salir tumbado en el suelo y pisoteado por algún hooligan. (3)
Natxo: Cuando uno ya está desesperado puede hacer muchas locuras; solo hay que esperar unos meses a ve en qué desemboca esta situación polÃtica y económica de circo. A falta de darme a la barra del festi, que no es lo mÃo, acabé en medio de un pogo suave de un grupo que mezcla Hardcore en la base, con guitarras reiteradas y potentes, para que después su cantante se anime a rapear de forma chunga. Un estilo Linkin Park junto a los hermanos que Slipknot no quiere conocer. Un pogo siempre es divertido en momentos de desesperación. Lo cual no quita a que este grupo sea muy malo, con sus partes tan obvias que era mejor saltar más fuerte para ignorarlas. (4)

Koala: Y de repente llegan Garbage un montón de años después y, quien nos lo iba a decir, se cascan uno de los mejores conciertos de todo el festi y por fin puedes decir que has disfrutado uno al cien por cien. Shirley Manson con camiseta de Patti Smith y pantaloncito rojo puso el punto sensual de la noche y el escenario principal se convirtió en esa gran discoteca al aire libre que ya parecÃa que este año no iba a llegar.
En ‘Stupid Girl’ se debió sentir como tal cuando se olvidó de una estrofa e interrumpiendo el concierto, pero peor aún fue cuando en medio de ‘Push It’ se fue completamente el sonido y ellos siguieron tocando como si nada hasta que se dieron cuanta pasados un par de minutos. Problemas técnicos aparte Shirley se comió en todo momento el escenario, el resto de la banda cumplió con creces todo lo que podÃamos esperar de ellos y volver a bailar ‘Special’, ‘Cherry Lips’, ‘Only Happen When It Rains’ y sobre todo ‘I Think I’m Paranoid’ fue un puntazo. (8,5)
Natxo: Sorpresa del festival y cierre para callarnos la boca a los listos de turno que no dábamos un duro por Garbage, ecos que llegaron a Shirley Manson centrando uno de sus discursos en hacerse un Maradona más elegante para sus detractores – también tuvo tiempo para recordar la situación actual en España y otros problemas actuales en los que se mojó un poco. La nostalgia hizo bastante porque los temas nunca han sido gran cosa pero tras tantos años al final gusta recordarlos con buenas guitarras potentes, con una cantante entregada y un sonido bueno en conjunto. Divertido. (7,75)