Dos años después, se dice pronto, por fin se va a estrenar en España la película Control (2007) basada en la vida de Ian Curtis y dirigida por Anton Corbijn. Para celebrar este estreno tardío ayer en la sala Moby Dick de Madrid La Habitación Roja ofrecieron un concierto en el que revisaron el álbum de debut de Joy Division, Unknown Pleasures (1989, Factory Records).
La tarea era complicada, quizás imposible. Ningún grupo podría sustituir a los Joy Division de 1989 ya que siempre faltaría su líder, Ian Curtis a la voz. Lo más parecido que yo he visto sobre el escenario fue en 2005 con The Rakes teloneando el concierto de Franz Ferdinand en Madrid. Conjunto de pose, actitud y talento por parte de Alan Donohoe, el cual bailaba en escena con pasos que recordaban a los ataques epilépticos de Curtis.
Pero eso es otra historia. Ni La Habitación Roja son Joy Division, ni buscan serlo. Ayer era un homenaje de una banda que acababa de aterrizar desde México, donde han girado por cuarta vez, y sólo tuvieron un día, el mismo del concierto, para prepararse el repertorio que tocarían por la noche; de ahí que se entienda que Jorge Martí (voz y guitarra) tuviese una chuleta con las letras de cada tema.
Los valencianos llevan ya cerca de catorce años en activo y eso se nota en su directo, cada vez más potente y unido. Un concierto con su repertorio original siempre es de agradecer porque tienen una compenetración entre los cuatro miembros envidiable. Ayer en la Moby Dick volvió a suceder algo igual, en el plano musical, La Habitación Roja estuvieron correctos, se notaba que no eran sus temas pero supieron cómo defenderlos.
La banda no se salió del guión durante todo el concierto. Comenzaron con ‘Disorder’, el primer tema de Unknown Pleasures, y terminaron con ‘I Remember Nothing’, el que cierra el álbum. Como es lógico en un concierto así, el sonido no fue calcado, no tendría lógica. La Habitación Roja electrifico más cada canción, añadiendo su toque rockero a unos temas inmaculados que en su momento no tenían tanta potencia.
Era un directo, no estaba el filtro de Martin Hannett para añadir eco, ni delays en los momentos más adecuados y aquí estuvo una de las mayores diferencias, aunque bien sabíamos que no nos íbamos a encontrar con el álbum grabado en los estudios Strawberry de Stockport.
Jorge Martí se esforzó en cada tema, con una voz más oscura de lo que nos tiene habituados aunque lejos del timbre e intensidad solemne de Ian Curtis. Por su parte, Mark Greenwood tenía un buen momento para hacer valer su papel como buen bajista que es, ya que los temas de Division si algo tienen son bajos sombríos de la mano de Peter Hook. ‘She’s Lost Control’ fue su mejor momento ya que el tema se asienta en una perfecta línea de bajo.
Donde la banda se encontró más a gusto fue en ‘Interzone’ la canción que más bebía de gente como The Stooges con Iggy Pop como gran ejemplo en el que Curtis se inspiró. Aquí dieron rienda suelta a las guitarras y se les vio disfrutar, al igual que cuando cerraron con los instrumentales de ‘I Remember Nothing’.
Entre medias ‘Insight’ volvió a sonar imparable, como ‘Shadowplay’, a la que le faltó más contención y más oscuridad en la guitarra de Pau Roca y sobre todo en la voz de Martí. ‘Day of the Lords’ o ‘New Dawn Fades’ fueron otras dos que también estuvieron en un buen nivel.

Así se bajaron del escenario, habiendo tocado Unknown Pleasures por completo y a falta de sorprender con algún extra en los bises. Fueron dos las elegidas: ‘Ceremony’ y ‘Love Will Tear Us Apart’, dos de los temas más míticos de Joy Division. El primero estuvo bien pero la emoción del segundo en directo fue sorprendente, ya que todo el público empezó a tararearla y hasta el propio Martí se unió en un momento a la fiesta.
Un concierto que sirvió para recordar a una banda única e irrepetible como fue Joy Division. Entre risas, comentarios de Jorge Martí (“mola más esto que La Habitación Roja ¿eh?”), chascarrillos sobre su experiencia mexicana y hasta alguna que otra pullita de Pau Roca a Los Planetas en plan de broma (“en nuestro próximo disco nos hemos reinventado, mezclaremos flamenco y rock”), La Habitación Roja homenajeó por segunda vez (la primera fue en Valencia en 2008, con motivo de la publicación en España del libro de Deborah Curtis Touching From a Distance) a los de Manchester, pensando cómo sería un directo de estos chicos en ese momento.
Fotos | Natxo Sobrado
Sitio Oficial | La Habitación Roja
Más en Hipersónica | La Habitación Roja, Joy Division
Comentarios
Que envidia Natxo :) me hubiera gustado asistir pero ni me habia enterdado, aunque como dices joy division es insustituible, a no ser que ian baje del cielo y coja el microfono.
Te hubiese gustado, Nash. Estuvieron bastante bien los valencianos. Si pudiesemos traer de nuevo a Ian Curtis... ¿de verás crees que está en el cielo? xD
zas! que bueno xDD joder tio ahora me vas hacer dudar, ¡que ian te coja confesado!.
Ian está en su propio mundo seguro jeje
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