
Sensación agridulce la que se nos quedó en el concierto que Leonard Cohen dio en Bilbao a los hipersónicos que fuimos a verlo. Bueno, agridulce la mía, la que os contaré en este post, porque la de Koala fue directamente amarga, así que espero que también se decida a contárosla.
Vaya por delante que Leonard Cohen me parece uno de los mejores músicos que he escuchado. Más que eso: es un tipo tan importante en mi educación sentimental que cuesta mucho ponerle pegas. Pero el concierto de ayer, más allá de cumplir el sueño de fan de verle sobre un escenario, tuvo sus momentos altos y sus momentos bajos, lejos desde luego de esa perfecta obra maestra que muchos de los presentes parecían estar viviendo.
Por no alargarme, pongo los pros y los contras en una lista.
Pros:
- Él: menuda voz que sigue conservando y qué sobrio se mostró en todo momento, incluso en esa broma perfecta de alejarse del escenario dando saltos.
- El tramo central: Después del primer descanso, Leonard volvió con la traca. Sacó a desfilar sus mejores canciones y consiguió superar la frialdad que amenazaba otros muchos tramos del show.
- ‘Take This Waltz‘: el mejor momento de todo el concierto, el que rompió definitivamente la barrera.
- ‘Hallelujah’: con lo manoseada que está por unos y otros, Cohen aún sabe cómo tratarla para que suene tan emocionante como la primera vez. En esta ocasión, por ejemplo, la convirtió, gracias a su interpretación, en un salmo frágil, lleno de dudas.
- ‘Tower of Song’: armado con un teclado y desde la modestia más absoluta (sonrió cuando el público le aplaudió su torpe línea de teclado), Cohen confirmó por qué es una de las canciones más importantes de su repertorio.
- ‘Ain’t No Cure For Love‘: la única canción que valida el uso del saxofón como instrumento en la Historia del Rock. Y la mejor muestra de por qué a la banda que lleva hay que atarla en corto: si no lo hace, lo de Leonard se pierde en veleidades de Kiss FM.
- ‘Famous Blue Raincoat‘: Bueno, es que es ‘Famous Blue Raincoat’, poco más se puede decir
Contras:
- El sonido: faltó empaque, a veces Leonard se perdía entre los instrumentos, por no hablar de que como al público le diese por hablar, te lo perdías.
- La banda: me sobra el contorsionista-saxofonista-teclista a lo Nacho Cano y, a ratos, el encargo del Hammond, un tipo desconcertante. Se me hizo también escasa la labor a las cuerdas y las mandolinas, que tanta importancia tienen en muchas canciones de Leonard Cohen. Y, en general, le necesitaba mucho más a él que a cualquiera de su banda, que tiene oficio pero está lejos de ser una maravilla.
- La primera parte del concierto: En el comienzo, salvo ‘Everybody knows‘ o ‘Dance Me To The End of Love‘, Cohen aplicó su perfil bajo y miró a sus últimos discos más de lo necesario. Supongo que él se siente reconfortado con esa parte de su obra, la que le hace humano, pero yo le prefiero divino e inmaculado.
- Dos presentaciones del grupo que le acompaña: Creo que el pensamiento de muchos fue “a Leonard se le ha ido la pinza y no se ha dado cuenta de que ya les ha dado antes la habitual presentación”. Una vale, pero dos veces es cansino.
- La duración del show: Vale, hay que reconocer que tenerle tres horas sobre un escenario es digno de mención, pero, en serio, no hace falta alargar ‘Closing Time‘ o ese bis final flojo. La visita a ‘Boogie Street‘, por mucho que Sharon Robinson se merezca el protagonismo, también sobró sin su voz. Me sobraron tramos con aspecto de jam para rellenar.
- La organización: la culpa no es de Cohen, pero en el BEC faltó orden, sobraron atascos y también estuvieron de más malos modos por parte del personal de pista.
Dudas:
- ‘If It Bet Your Will‘: Cohen se la dejó a las coristas tras una introducción recitada. La idea es buena y casa con el tema de la canción, pero ellas, que comenzaron bien, acabaron llenándola con lo peor del folk suavecito para todos los públicos.
Foto | Ezola en Flickr
Comentarios
Qué pena. En el Fib de hace dos años no esperaba nada de él y dio un concierto cojonudo, en el que no sobraba nada, con una banda muy sólida y un sonido impecable. Claro que fue mucho más corto, cosa que se agradece.
Un estilo muy personal sin duda. A mi personalmente no me gusta mucho pero en la variedad está el gusto no?¿
Yo fui al concierto que dio en Vigo, y mis sensaciones fueron más o menos las mismas que las que tú expones. Yo soy más "fan" del Leonard Cohen de los cuatro primeros discos, así que tantas canciones de los últimos álbumes (y tan largas) se me hicieron algo pesadas. También estoy de acuerdo en lo del excesivo protagonismo de sus músicos (en el concierto de Vigo los llegó a presentar hasta tres veces); a mí me hubiera gustado mucho más un concierto de Cohen solo con su guitarra, pero claro, eso no puede ser. Pero bueno, por lo menos lo he podido ver (y escuchar) en directo, que no es poco. Por cierto, cuando hizo la prueba de sonido tocó "Avalanche" y luegó en el concierto no lo hizo. Eso sí que me decepcionó.
Definitivamente estuvimos en diferentes conciertos, o simplemente, gracias a Dios, cada persona es un mundo. Yo hable de mi mundo y del mundo creo de los ciento cincuenta de mi alrededor.
Vamos con los contras:
1.- El sonido fue buenísimo. Teniendo en cuenta que nos encontrábamos en un poli-deportivo, con ese techo y esos recovecos, Casi perfecto. Creo que ningún otro concierto del BEC ha sonado tan bien. Yo estaba en primera fila y escuchaba cada acorde, cada rasgado de cuerda. Quizás es que no tenía a nadie al lado hablando, pero eso ya es una falta de educación de las personas y no un problema del sonido, más volumen no siempre es igual a mejor.
2.- A la banda no creo que le sobre nadie. ¿Oficio? Esos tíos son todos unos virtuosos y además se nota que disfrutan juntos con lo que hacen (algo no muy común a esos niveles). El muchacho de los vientos, teclados y armónica quizás no te cayó bien por gesticular más de la cuenta, pero su histrionismo no creo que tenga nada que ver con su saber hacer lo que cada momento y cada canción pedían.
3.- La primera parte del concierto, a mí me hubiera bastado. No había caído en la cuenta de que faltaban un montón de perlas por llegar. Sólo por esa hora y media ya hubiese valido la pena. Perfil bajo dices. Miró a sus últimos discos más de lo necesario, recalcas. Pero si cayeron, y digo de memoria,: DANCE ME TO THE END OF LOVE, THE FUTURE, EVERYBODY KNOWS, BIRD ON A WIRE, WHO BY FIRE, AIN’T NO CURE FOR LOVE, HEY THAT’S NO WAY TO SAY GOODBYE. Creo que la gente a tu lado hablaba demasiado.
4.- ¿De verdad te molestó que presentase dos veces a los miembros de su grupo? Joder qué mala leche te gastas.El tío estaba a gusto, la banda estaba disfrutando, la gente aplaudia cada gesto de cada instrumentista y Cohen les mostró su gratitud presentandoles dos veces, y podía haberlo hacho cinco ¿qué má da?
5.- Y te quejas de la duración. ¡Esta si qué es gorda! A todos, con Leonard Cohen y con quien sea desde U2 hasta Willie Nile seguro que nos sobran y nos faltan canciones. A mí las tres horas se me hicieron 30 minutos y no hubiera puesto reparos en que hubiese dado otros cinco bises más. La próxima vez te vas despues del primer bis y así serás el primero/a en coger el coche del parking.
6.- Y en algo te voy a dar la razón. La organización, pero por los atascos y la lenta entrada y por los asientos de plástico y las estrecheces. ¿Malos modos? Bastante flojitos eran con los pesados de las cámaras (no quitaron ninguna y mucha gente hizo méritos con los putos flashes). Hay gente muy pesada que va a los conciertos a hacer fotos y te preguntas si te enteraran del asunto y lo que es peor, cuando les indican que no pueden seguir haciéndolo se enfadan y hasta discuten, por no hablar de los getas que pagando una entrada de 50 € disfrutaron del concierto en la primera fila (80€).
Por cierto Yo tambien soy más fan de sus primeros trabajos, ¿y quién no? Pero es que en esos primeros trabajos está la columna vertebral del concierto. A ver que artista de su recorrido hace lo propio.
UN SALUDO.
Coco70: "simplemente, gracias a Dios, cada persona es un mundo". Exacto. :)
Me alegro de que disfrutaseis, yo también lo hice aunque menos de los que me hubiese gustado.
Por cierto, no me gustó nada como le quedó ni Bird on a Wire ni Everybody Knows y sí, mucho, como salió Who By Fire. El muchacho de los vientos es el ejemplo de que hay canciones a las que hay que tratar con respeto y no con florituras. Me gustaron mucho más los que se quedaban en segundo plano, pero dando a las canciones lo que necesitaban, por ejemplo el batería o el bajista. O el propio Cohen cuando cogió la guitarra.
Respecto a la duración el problema no es que sean tres horas, es que llegue hasta allí dejándose temazos y alargando otros de manera innecesaria. Y lo de los dos saludos, pues sí, me fastidia, qué le vamos a hacer. ;)
Y sí, la gente a mi alrededor hablaba demasiado. Por más que se les diga...
Jónatan: "Pero bueno, por lo menos lo he podido ver (y escuchar) en directo, que no es poco." Desde luego, no es poco. Pena lo de Avalanche.
¡Y gracias por vuestras opiniones, muy necesarias y bienvenidas!
¡Y también me encantó 'The Partisan', que se me había olvidado!
mi opinión creo que está a medias entre la de probertoj y la de coco70.
yo estaba en primera fila, y desde allí el sonido era de lujo, al final hablé con gente q estaba en la grada y me comentaron que había comenzado con el sonido un poco bajo, desde donde yo estaba al menos, sonó todo el concierto impecable.
es normal q todos tengamos nuestras favoritas, para mi el repertorio estuvo muy bien, PERO, yo también hubiese restado temas de los últimos trabajos, también sobró el tema cantado por la corista, y el if it be your will hubiese preferido que lo hubiese cantado él, claro.
sí q creo q el teclista-saxofonista etc estaba un poco fuera de lugar, eso sí, cuando se tuvo q lucir, se lució. el q ni me enteré de lo q hacía hasta q no le tocó hacer su mini solo en la presentación fue al teclista de la izquierda.
en cuanto a seguridad etc, para mi no estuvieron a la altura, no puede ser q en medio del concierto, un tipo se plante justo delante de cohen a sacar fotos, y encima lo haga dos veces! alucinante. Y lo de la gente q comenta coco70, q pagando otra entrada se puso delante, muy muy mal también por parte de la organización, de verguenza. Y para seguir con eso, tendrían q haber controlado el tema de los flashazos desde la primera fila (de gente q se puso allí después, NO de la gente q tenía su entrada para primera fila).
ah, y otro "en contra" de la segunda tanda de presentaciones de los músicos :)
Sois unos suertudos, por no llamaros otra cosa, yo al final veo que me quedo sin verle.
Con THE PARTISAN se me cayó el alma a los pies, pero antes WHO BY FIRE me puso la carne de gallina, me gusto mucho muchísimo HEY, THAT'S NO WAY TO SAY GOODBYE, creo que plasmaron muy bien el espíritu de LOVER, LOVER, LOVER, HALLELUYAH fue una oración colectiva y I'M YOUR MAN la comunión con el público. SUZANNE les quedó un poco escondida en el medio del repertorio, SISTERS OF MERCY me recorrio un escalofrio por la columna vertebral, SO LONG MARIANNE nos dio cuerda para un poco más, FAMOUS BLUE RAINCOAT me emocionó pero de verdad y FIRST WE TAKE MANHATAN mereció ser el final (venga, que a mi tampoco me gusto CLOSING TIME). Sólo eché en falta CHELSEA HOTEL #2 y, lo mejor, es que escribiendo esto se me pone el vello de punta.
"SUZANNE les quedó un poco escondida en el medio del repertorio" Sí, sí. ¡Y Lover, Lover, Lover grande!
mi percepción en Vigo fue la de estar en uno de los mejores conciertos que recuerdo. Cierto que el protagonismo de quien no fuese el propio Cohen me sobra, pero el deje virtuosista de los instrumentistas no se me atragantó (aunque noté el alargamiento de los solos, claro; supongo que podemos hablar de una necesidad biológica... a ese señor de 74 años que aún canta su repertorio COMO NADIE, le vendrá bien el descanso físico... habida cuenta de que nos regala tres horas. Otros dan 50 minutos y se llaman "concisos"... pos vale. Por no hablar del estilo, la elegancia, la sonrisa que se te mete en el bolsillo... mucho bueno, mucho.
Si está claro que aun viendo el mismo concierto se aprecian cosas diferentes, más aun en el caso de haber visto diferentes conciertos de la misma gira que este señor se está marcando. Mi opinión (del que me tocó ver a mi, que yo no estuve en Bilbao) está más cerca de la que da OctavioB que la de ningún otro. No recuerdo ponerle yo tantas pegas al concierto de Cohen (y digo recuerdo porque lo vi allá por el lejano mes de Abril, o era Marzo?), mas bien salí con esa sensación de haber estado en un gran concierto, en uno de esos que recordaré con el tiempo, además de con una amplia sonrisa. También es cierto que tuve la suerte de verle en una sala-teatro acondicionada para conciertos (y no en un polideportivo) y aquello resultó, ya digo, impresionante. Pero al poco después le vi en un mini-concierto de una hora al aire libre y aquello fue la selección más preciosa del mejor Cohen en directo, íntimo, cercano, personal, conmovedor, imponente, mágico, elegante.... (si sigo adjetivándolo como merece me da un subidón de azúcar).
Lo de la gente que habla sin consideración alguna en los conciertos es algo que tampoco llevo muy bien, pero además en este caso se suma el hecho de que, el de Cohen, es el típico concierto al que va mucha gente que (creo) no suele ir de conciertos. Se llena de fans, cierto, pero también de otro tipo de personas que van porque... bueno es Cohen y, bueno, quizás sea la última gira, y entre que es un mito (porque lo es) y eso de la última oportunidad de verle, ahí está llenando con todo tipo de fauna de lo más variopinta y quizás más interesada en dejar constancia fotográfica de que estuvo allí que de simplemente estar y disfrutar. Creo, claro, es tan solo mi opinión.
Sí, esa sensación también la tuve cuando fui al concierto en Vigo. Aunque supongo que también sería porque se podía ir gratis. El "mini-concierto al aire libre" que describes es exactamente el formato de actuación en el que me gustaría verlo a mí personalmente.
Sólo quiero despedirme con una reflexión:
El pasado jueves estuvimos viendo y sintiendo algo único. Un concierto que la mayoría de los presentes recordaremos y contaremos. Estuvimos en frente de un pedazo de historia, de la literatura y de la música. Un superviviente del Chelsea Hotel, cuyas andanzas se cruzaron con las de Bob Dylan, Janis joplin, Jimmi Hendrix... Le escuchamos recitar, cantar más gravemente que nunca y parecía sincero. Arropado por una banda grande, muy grande. Y nos regaló más de tres horas, sin desperdicio. Y salió y entró corriendo del escenario no recuerdo cuantas veces, porque se sentía a gusto y nos hizo sentirnos a todos igual y hasta nos hizo pensar que la noche, la madrugada, no tendría final. Y, sin embargo, le ponemos peros, porque queremos que las cosas sean exactamente como nosotros quisiéramos que fueran.
NO ES CIERTO que en la primera parte tuvieran mayor protagonismo sus últimos discos. De “Dear Heather”, su último disco, no interpretó ninguna, ni en la primera ni en la segunda parte del concierto, de “Ten New Songs” sólo dos (una en cada parte) y salvo que consideremos “The Future” (1992) como uno de sus últimos discos o bien el “I’m Your Man” (1988 del que cayeron siete y muchas de ellas puntos álgidos del evento). No sé si la mayoría de los asistentes había previamente visto y oído el LIVE IN LONDON. De ser así a nadie le pillaría por sorpresa ni el tracklist, ni la banda. Aunque sorpresas, pero para bien, fueron LOVER, LOVER, LOVER, THE PARTISAN y por supuesto FAMOUS BLUE RAINCOAT y emocionantes, por muchas veces que veas el video, la introducción de WHO BY FIRE y la interpretación de TAKE THIS WALTZ o ALLELUJAH. ¿Ponemos alguna pega a las canciones interpretadas? Seguro que cada uno de nosotros echo en falta alguna, alguno seguro que AVALANCHE, en mi caso CHELSIE HOTEL #2. A mí me gustó la interpretación de IF IT BE YOUR WILL con la introducción recitada y el desarrollo de las hermanas, además el jefe se merecía un descanso y por eso también le cede el protagonismo Mrs, Robinson en BOOGIE STREET, pero es que la tía canta de puta madre y, aunque no te guste la canción, lo borda. La banda es grande muy grande. Se conocen y se admiran, Cohen les presenta una y otra vez y les adorna con adjetivos como virtuoso, sublime, impecable, se arrodilla ante ellos en un gesto de humildad y se queda embobado admirando los solos instrumentales y las partes cantadas de ellas. No creo, estoy completamente seguro, que hagan nada que el propio Cohen no les haya pedido o permitido hacer. Adornan las canciones, en algunos casos las dotan de un vestido necesario en directo y, además, facilitan el descanso del cantante. Yo he asistido a cientos de conciertos, en muchos casos acústicos, y sí que es cierto que con una guitarra es todo mucho más íntimo, pero es muy duro aguantar con tu guitarra la atención de 6000 personas, casi diría que imposible. Se hacen necesarias introducciones y si no dominas perfectamente, y digo perfectamente, el idioma de Shakespeare... Quizás en un pequeño teatro y a 200 € la entrada.
Fuimos unos AFORTUNADOS todos los asistentes. Si alguien vio a TOM WAITS este año, ¿me podría decir cuantas canciones interpretó de sus primeros discos? Hace un par de años tuve la ocasión de ver a DYLAN (1 hora y media de clásicos) y la mayoría de sus canciones, aunque con esfuerzo se conseguía, costaba reconocerlas. La sonrisa, y la educación, las dejó en el hotel y después del concierto (que no fue nada barato) lo único que te quedaba es haberlo visto. Vi a LOU REED hace siete u ocho años, ni una sola canción interpretó de sus clásicos, sólo Candy Says en el único bis que regaló. Hace un par de meses RY COODER (70 € del ala), una hora y veinte minutos y gracias, y para rematar, las coristas nos deleitaron con un “Chinita, chinita”. Podría seguir enumerando unos cuantos casos similares, pero no merece la pena, siempre habrá quien se queje de la duración y, o del tracklist. El único artista de tan larga trayectoria y apabullante discografía, que me ha dejado las vibraciones que el jueves me dejó Leonard Cohen ha sido PATTI SMITH (que también cede el protagonismo a Leny Kaye en un par de canciones) y que también nos regaló sinceras sonrisas, buen royo con su banda y canciones para recordar. Eso sí, no llegó el concierto a las dos horas.
Me queda el haber asistido, seguro, a uno de los mejores conciertos, y de los mejores momentos de mi vida. Porque las tres horas se me hicieron 10 minutos, porque se me pone la carne de gallina recordando algunos momentos. Podría haber sido en un teatro como Dios manda, podría haber interpretado el tracklist que yo le hubiera propuesto, podría haber concluído el concierto con First We Take Manhatan y haberme dado la mano antes de despedirse, pero me resulta difícil encontrarle verdaderos peros. Quizás la organización, pero esa es otra historia y dentro de unos meses no nos acordaremos.
Yo vi a Leonard Cohen en Madrid (y me había aprendido casi de memoria el concierto de Londres editado en DVD) y me da la sensación que Bilbao y Madrid fueron clavaditos. Los integrantes del grupo que acompañaba al canadiense son, a mi entender, más que magníficos, e hicieron por la música de Leonard Cohen muchísimo, y Leonard Cohen no va a parar de agradecérselo (en todos los conciertos de su gira me consta que los presenta entre dos o tres veces; el Londres, lo hizo más, hasta cuatro en algunos casos, pero individualmente). Habéis citado muchas canciones y no encuentro entre ellas Gipsy wife, donde el maño Javier Más se sale: una bandurria y una sensibilidad pasmosas en la relectura del tema. Quizá en Bilbao no fue tan brillante, aunque lo dudo. Fue un concierto extraordinario, quizá el último que podamos ver del canadiense. Y tres horas y cuarto, que se me pasaron en nada, me están pareciendo hoy pocas. Porque faltaron temas que sí ha interpretado en otros conciertos. Avalanche, por ejemplo. Pero cómo pedirle más... En Valencia se ha suspendido el concierto a la media hora: un corte de digestión... Son 75 años, y siempre se entrega a fondo. Demos gracias a aquellos que hemos tenido la suerte de verlo de que viniese a España, y además generosamente.
yo solo puedo decir que, he esperado 30 años para poder ver a leonard en el escenario,en bilbao lo bordo,es genial.eres GRANDE leonard.gracias por tu musica.
Como poco me parece sorprendente vuestra decepción del concierto de Leonard Cohen. Me extraña que pueda haber tanta diferencia entre los conciertos que ha hecho por la península. Pero puedo asegurar que los que asistimos el lunes 21 de septiembre al concierto en Barcelona respiramos magia durante más de tres horas. Inolvidable, y quien sabe, si irrepetible.
La crónica completa de lo vivido
Crónica concierto Leonard Cohen en Barcelona
Completamente de acuerdo contigo, Karni14, y de lo mejorcito que vamos a ver en mucho tiempo.
Hola a tod@s: mi opinion particular es que la musica y el sonido de Leonard cohen es cada vez mejor, mejora con el tiempo y para nada me parece que le sobre ni un musico ni ningun instrumento, para mi esta todo perfectamente acompasado. He tenido el privilegio de verle en Leon, Ourense y Marsella(Francia) Y en todos los sitios sonido impecable y unos conciertos que no bajaron de tres a tres horas y cuarenta minutos. Tened en cuenta que son musicos de primerisima linea y todo en conjunto suena espectacularmente bien. Para mi de lo mejor que he visto y seguramente veré en mucho tiempo. Saludos a tod@s los admiradores de Leonard Cohen.
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