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Pobre del que subiera el viernes hasta el monte Kobeta exlusivamente para ver a Marilyn Manson. Yo no escarmiento, les he visto las tres veces que se han pasado por Bilbao y las tres me han decepcionado, pero nunca me habÃa sentido tan estafado como en esta ocasión.
Al menos antes podÃas reÃrte del espectáculo que representaba en cada uno de sus shows intentando defender el personaje provocador que tan bien supo vendernos, a pesar de que lleva ya mucho tiempo sin darnos miedo, pero esta vez fueron ellos los que se rieron de las 12.302 personas que asistieron a la primera jornada del Kobetasonik.
La mitad de público que en su primera edición (el sábado no mejoró demasiado la cosa, 15.567 personas) y aunque Last Tour achaque este considerable bajón a la crisis, yo sigo pensando que este año faltaban grupos con el suficiente tirón como para tirar al monte incluso a los no tan heavies. No nos olvidemos que este público siempre ha sido el más fiel y está acostumbrado a recorrer la pila de kilómetros por reencontrarse con cualquiera de sus bandas mÃticas, pero esta vez no estaban ni Kiss, ni Judas Priest.
Con su séptimo disco de estudio
The High End of Low recién publicado y el regreso de
Twiggy Ramirez a la banda parecÃa que asistÃamos al resurgir de unos Marilyn Manson que por mucho que critiquemos no podemos olvidar que nos dejaron discazos como
Antichrist Superstar, pero no será en directo donde consigan reengancharnos. Ni su gran ‘
Beatiful People‘ con el que cerraron el concierto consiguió hacernos vibrar lo más mÃnimo.

Un bolo que a pesar de estar programado con 95 minutos de duración se quedó en una hora justita durante la cual las pausas entre canción y canción, bien para maquillar a un Brian Hugh Warner bastante más fondón a como estábamos acostumbrados a verle, para ofrecerle un inhalador de oxÃgeno en medio del escenario (estas cosas se hacen donde nadie te ve) o secarle el sudor, consiguieron aburrir a un público que permaneció frÃo y en ningún momento se entregó.
Por un momento pensé que se habÃan equivocado de festival, que pegarÃan mucho más en el otro que se celebra en este mismo lugar, el Bilbao BBK Live, pues parecÃa que al público más duro no le hacÃa demasiada ilusión esta actuación, pero el que me equivoqué fui yo al defenderles y ahora no les veo ni en este, ni en ningún otro festival y mucho menos como cabezas de cartel. ¡Qué desastre!, de verdad.

Y lo curioso es que no empezaron del todo mal, arrancaron con ‘Four Rusted Horses‘ y la censurada ‘Pretty As Swastika‘ de un nuevo álbum que estaba claro que iban a promocionar y del que extrañamente no tocaron el que es su primer single, ‘We’re From America‘. Fueron alternando los cortes más pausados de su discografÃa anterior con sus nuevas canciones pero no llegaban aquellas que todos estábamos deseando escuchar. Por mi cabeza pasó la idea de que estaban dejándolas todas para el final y que la última media hora de concierto iba a ser apoteósica y que harÃa que nos olvidáramos de todo lo demás, pero, iluso de mÃ, esa media hora no llegó y no se molestaron en salvar su penosa actuación que se quedó en este reducido y desafortunado setlist tocado a medio gas.

Ni siquiera les animó el hecho de que fuera el cumpleaños de Twiggy. A Brian le tuvieron que colocar unas cuantas veces una pancarta en la que se leÃa Happy Birthday Twiggy que él se resistÃa a sujetar a modo de capa, no vaya a ser que el protagonismo recaiga en otro que no sea él. Estaba claro que estaban deseando salir corriendo a celebrarlo a otra parte y no allà con todos nosotros.
Hubo versiones en la parte final. Recuperaron su ‘Sweet Dreams‘ de Eurythmics y un ‘Rock and Roll Niger‘ de Patti Smith que destrozaron al dedicarse Brian y Twiggy a bromear entre si, mientras algunos ya nos empezábamos a cabrear. Seguro que hubieran tenido bastante más éxito ‘Personal Jesus’ y ‘Tainted Love’ pero entonces todo esto no hubiera quedado como la broma de mal gusto que fue. Desde luego consiguieron ser los más comentados del festival.

El delito fue aún mayor si tenemos en cuenta que poco antes por el mismo escenario habÃan pasado Machine Head, los grandes triunfadores de la noche. Estos sà que no defraudaron con un directo atronador que demostró la energÃa que se puede transmitir en directo.
Impecables los cuatro músicos dándonos una lección magistral cada uno con su instrumento y la agresividad que desprende Robb Flynn con esa voz gutural que lo mismo recuerda a Sepultura que a Rage Against The Machine (estos sà que hubieran llenado).

Del momento nostálgico de la noche se encargaron Journey de quienes me sorprendió la cantidad de fans que aún tienen 35 años después y a quienes parece que el concierto tampoco defraudó.
El filipino Arnel Pineda cumplió en su papel de sucesor de los diferentes cantantes que han pasado por la formación desde los años setenta hasta la actualidad, tiempo en el que sólo se mantienen Ross Valory y Neal Schon (que demostró estar en plena forma con su guitarra) como miembros originales de la banda. Una pena que Jonathan Cain sólo se acercara al impresionante piano de cola rojo que habÃa en un lateral de escenario para interpretar ‘Faithfully‘, sin duda el momento AOR y el más blandito de nuestro festival más duro. Yo, si os soy sincero, tampoco les presté demasiada atención porque (pobre de mÃ) yo también fui de los que subió por Marilyn Manson.

Comentarios
SÃ, nos dejaron discazos como "Portrait of an American Family" y "Antichrist Superstar"... hace 13 años.
machine head estuvo muuuy bien, auque tenian demasiado volumen... de los que no comentas nada y triunfaron mucho fueron Suicidal Tendencies... que hicieron que toda la peña despues del bajon de Marylin lo diese todo y nos fueramos con muy buen sabor de boca...
Ante todo decir que Manson es uno de mis grupos preferidos y no voy a ser objetivo: lo vi en concierto en Madrid en el año 2003 y en Londres en 2007, y en ambos casos fue una completa decepción. Se ha convertido en una caricatura de sà mismo y no supo madurar como artista, dirigiéndose ahora a un público adolescente. De todos modos sigue teniendo todos mis respetos porque la era del Antichrist me sigue pareciendo espectacular.
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