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Los planetas pclub

La Niña de los Peines esperando a Jota a la salida del festi en una postura cómoda

Si la decepción de ayer de Natxo era evidente y manifiesta, la segunda noche del Sonorama Primavera Club (porque una cosa es apostar por el talento nacional, y otra cobrar a precio de vanguardia internacional y rellenar con grupos nacionales) sirvió para confirmar el mal sabor de boca de una edición con demasiados problemas extramusicales, pero que no por ello debemos señalar el dedo cuando el problema es la Luna: un cartel de baratillo, de marca blanca comparado con ediciones anteriores.

Detalles que no se entendieron como: empezar antes un día laborable como el viernes (a las 18:00) que el sábado (a las 20:00), renunciar a la Nave de Música, la tercera y sala grande del festi, en el segundo día de programación para meter a Tuya, Little Wings, Cats On Fire y, (¡drama!) Redd Kross en la Nave de Terneras (para 100 personas, y sin posibilidad de tickets de reserva como en conciertos del Auditori, lo que convertía a esos conciertos en inaccesibles). Esto no depende (o no hay explicación al respecto) que lo relacione con la burocracia. La mayor afluencia de público del día de ayer supuso unas colas descomunales en la Nave 16 de manera que ir al baño o a la barra suponía perder hasta media hora. Pero vayamos a lo estrictamente musical.

Klaus&Kinski

Klaus Klaus&Kinski. Foto: Mariano Regidor.

Javimetal: con los murcianos la valoración de su directo está tan condicionada tanto por su estructura grupal (bajo, teclados, violín y guitarra) como por la elección de su repertorio. Si el peso del repertorio bascula hacia el electropop (y, por ende, hacia su Herreros y fatigas), la impresión de un concierto artificial supone una losa para un grupo que podría tirar hacia tantos estilos que la manera en la que prescinden de su parte más noise y rock, o incluso del pop divertido y contagioso de Tierra, trágalos acaba por resultar decepcionante. Siendo el grupo con menos tiempo para actuar, era un riesgo que debían asumir, y aunque bien parados cuando buscaban la rotundidad (fantásticas la inicial ‘Ya estaba así cuando llegué‘, la recuperación de ‘Rocanrolear‘ o la adaptación de ‘La duda ofende‘), la sensación general era que tenían todo un increíble potencial para aprovechar y que nos dejaron a medias. 5.5

Natxo Sobrado: los comentados problemas de sonido no fueron escollo para los dos primeros grupos de ayer en el Primavera Club en la sala grande. Tanto Klaus&Kinski y Airbag supieron aprovecharlo bien. Ayer a mí Klaus no me entraron, no conseguí involucrarme con su directo, pese a que Marina Gómez sigue mejorando como vocalista daba sensación de quedarse demasiado pequeña frente a tal contexto mientras que la banda cumplía en su sitio, sobre todo Alejandro Martínez a la guitarra que logra cambiar de ritmo y momento con talento. Cuando crecía el muro de sonido las canciones ganaban al dejar la voz al fondo más que como primer elemento. El acabado de estudio y la tranquilidad de este, así como su escucha, dista del directo pese a que las letras y las canciones sean de buen grupo. 3,5.

Airbag

Airbag Airbag. Foto: Mariano Regidor.

Javimetal: probablemente el guante recogido en la organización respecto a la canción ‘En el Primavera‘ podría haberse aprovechado mejor ubicando a Airbag antes, y en el mismo escenario, que Redd Kross, pero su ubicación en el escenario nacional constató que fueron el grupo que mejor ha sonado y que tienen el repertorio más consistente de todo el festival. Otro asunto es el peaje que hay que pagar por un repertorio bastante similar, sin altibajos pero, lamentablemente, sin highlights que destaquen por encima de las demás, sin puntos álgidos. No obstante, ojalá todos los conciertos fuesen igual de lineales, pero también tan disfrutables. 7.

Natxo Sobrado: Airbag sonaron perfectos, un trío de Pop Punk y Power Pop que desde que empiezan no tienen ningún bajón, canciones directas, letras familiares y recursos típicos de la escena, combinando varias voces y una batería frenética. La comparación con Pignoise es habitual de quien dice ahora que Swans llevan molando 30 años y que son el grupo de su vida. Airbag podrán ser un coñazo pasadas tres canciones, que para mí lo fueron ayer, podrán ser lo que gustes pero en las letras tienen espíritu pop del bueno, al margen de modas y poses absurdas o sintes que nunca sabrán manejar. Y coñe, que hacen un pogo. ¡Un pogo! Un grupo español logra hacer bailar a alguna gente. Solo por eso bien por ellos. 6.

Los Punsetes

Los Punsetes Los Punsetes. Foto: Mariano Regidor.

Javimetal: con muchas ganas de verlos con este nuevo disco (para mí, mejor álbum nacional del año), y con buen sabor de boca de un concierto anterior, probablemente mis expectativas no se vieron colmadas. Un sonido infame en las primeras cuatro canciones, que mejoró con el paso de los minutos y que en ningún momento llegó a brillar supuso una piedra en su zapato, o ese grano que sale en mitad de una frente adolescente; algo que no puedes obviar, aunque el resto del conjunto te agrade. Con un protagonismo lógico para Una montaña es una montaña, brillando ‘Tráfico de órganos de iglesia‘ y ‘155‘, la impresión de que siguen sonando mejor cuanto más directas sean sus canciones (evidenciado principalmente por su final con ‘Dos policías‘ y ‘Maricas‘) y de que todavía en directo la resonancia de ‘Accidentes‘, ‘Tus amigos‘ o ‘Un corte limpio‘ no alcance el mismo nivel que en estudio son los peros a un concierto decente. 6,5.

Natxo Sobrado: el inicio de Los Punsetes fue bajona. Me sonó mal pero pasado un buen rato las guitarras cogieron ese músculo que por momentos les lleva a entrar en un bucle Post Rock que no sería bueno que progresara, que ellos son mejores haciendo el macarra, el Punk Pop de himno rápido como los que enlazaron uno tras otro con ‘Alférez Provisional‘, ese estallido al que le siguieron otros temas como ‘Dos Policías‘, ‘Tus Amigos‘ y ese enorme jitazo por el que merecen pasar una primera parte sin pena ni gloria como es ‘Maricas‘. No fue su mejor concierto de los que recuerdo pero tienen singles para reírse en tu cara y salir tan felices. 6,5.

Los Planetas

Los Planetas Los Planetas. Foto: Mariano Regidor.

Javimetal: el problema con Jota y su grupo es toda la parafernalia que se construye alrededor de su verdadera dimensión. La única alineación que podría ver entre los grupos elegidos por Los Planetas y ellos debe ser cuando vayan a recibir los cheques por haber tocado en el Primavera Club, porque todo lo demás ha sido márketing vacío. Los Planetas son el hijo vago y consentido, que una vez hace cada varios años, como si fuera un cometa, muestra su talento, pero que se dedica a vivir de sus padres, tan obnubilados por ellos que justifican su manutención en que está estudiando (y lleva varios años) para alguna mediocre oposición y que ya no se droga. Que el concierto de ayer, vendido como especial y “como lo último que haremos dentro del sistema”, fue un calco del espectáculo de su última gira con algunas proyecciones nuevas y mínimas variaciones en el tracklist: una primera hora para sus últimos discos, absolutamente prescindible y una segunda hora en la que, tirando de hits, lo único que provoca, aparte de exaltar a sus feligreses (porque es una adoración religiosa, irracional e incondicional) es que nos preguntemos qué sería del grupo si supiesen adaptar al repertorio al formato festival (¿eso de hacer dos bises para un concierto de poco más de dos horas es porque creían que esto era el Planetas Club?), si sonasen todos con la suficiente claridad y rotundidad como el majestuoso Erik a la batería y si supiesen ver con humildad que en directo, y valiéndome de sus juegos de palabras, son más cualquier chapuza de teoría astrológica que un racional proyecto astronómico. 4

Natxo Sobrado: el generador aleatorio de espectáculos y conciertos especiales de Los Planetas es el perfecto eufemismo de cómo vender a un público anti Sonorama un festi así y que todos estén tan felices pero pocos hubiesen firmado por lo otro (esto también es culpa de Ana Botella). Curioso que al final todo se quedase en una chorrada de marketing o cualquier cosa similar ya que ninguno de los grupos anteriores hizo nada con Los Planetas, qué mínimo que una versión, un venga Jota cántate una de Airbag y después pide una bombona de oxígeno. Solo Marina Gómez salió a suplir la parte de estudio de La Bien Querida en el tema La Veleta ‘No sé cómo te atreves’ (gracias a @Tangdenararanja por el aviso que cambié los títulos); ya al final del concierto de los de Granada. Así que esto de alineación tuvo poco.

Siempre hay un día en el que bajarte de uno de tus grupos favoritos y decir: a otro ya con este cuento. Ayer fue mi día con Los Planetas. Los de Jota volvieron a hacer lo mismo que en los últimos conciertos recientes que los recuerdo, y son unos pocos en los que repiten la monotonía y el setlist calcado (gira o supuesta circunstancia especial como esta aparte). Llega un momento que cansa la apatía de ver cómo un grupo con talento pone el piloto automático y deja una primera hora de relleno en la que dominan sus últimos temas, cada vez más pesados y sin conserva alguna, mientras que en el final te vuelven a decir: eh, que nosotros firmamos ‘Segundo Premio’ o ‘De Viaje’ pero nos apetece soltarte esta bofetada de bola de sonido en la que las guitarras de Florent y Banin apenas se distinguen y Jota sigue apareciendo de forma innecesaria más alto que éstas, con una voz que ya sabemos cómo es, ayer todavía más monótona y sin vitalidad que otras veces, con Erik arriba, cual Mourinho saliendo al Bernabéu a que le piten, revolucionando a base de hostias a una banda que se quedan flotando sobre su cosmos imaginario y automolándose pero sin hacerlo fuera del escenario. Y me jode porque son muy grandes. 3.

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