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Primavera Sound 2010 Sábado

Parece mentira, pero ya se ha acabado el Primavera Sound 2010. Tanto tiempo esperándolo y tantas cosas por ver y, carpe diem, se nos fue demasiado rápido mientras lo disfrutábamos. Porque ésa es la sensación general del equipo de Hipersónica (y de muchos de sus allegados) respecto a la edición de este año: ha habido de todo y, en general, muy divertido.

La última jornada consiguió evitar los fallos técnicos de la segunda y propuso una buen retahíla de grupos, hasta el punto de ser inabarcable. Tratamos de estar en lo máximo posible, pero vamos a pedir para los próximos Reyes el don de la ubicuidad, única manera de conseguir llegar a todo.

Ornamento y Delito

Natxo Sobrado: Tras dos días de festival en Barcelona, no había podido ir a ver a ningún grupo español, a veces porque no había ninguno que me llamase y otras, las más habituales, porque coincidían con un grupo internacional destacado, estaban en un mal escenario, etc. El sábado ya fue el día para cambiar esto y la cita con Ornamento y Delito a las 17:00 era intocable.

A los de Madrid les dejaron el espacio MySpace 43, uno de los más pequeños y con unas condiciones bastante pobres en el sonido que luego pasaron factura a todos los grupos. Ornamento podían haber hecho estallar tranquilamente los dos altavoces de tamaño reducido en su directo de menos de 20 minutos (otro punto negativo más para la organización). Sonaron contundentes, limitados por lo comentado pero ‘Madrid‘ o ‘Trashorrras‘ no necesitan grandes carpas para triunfar. Muy buenos.

Lidia Damunt (& Hidrogenesse)

Lidia Damunt e Hidrogenesse Primavera Sound 2010

(Foto: Dani Canto)

probertoj: Como golpe de efecto, la aparición de Lidia Damunt envuelta en una capa y con los Hidrogenesse a su lado no tiene precio. A la hora de la verdad, sin embargo, a la propuesta aún le falta rodaje no ya en vivo, sino sobre todo de puertas para adentro. Mientras que algunas canciones de Lidia se realzan aún más con esta mutación austrohúngara (y muy Brian Eno cuando Lidia se ponía a tocar la guitarra), hubo otras partes del concierto que sonaron a “vale, ¿esto es todo lo que podéis hacer con ellas?”. Lo mejor es saber que, si no es tan sólo una anécdota, la colaboración de la de La Manga con Genís y Carlos puede unir lo mejor de ambos universos. (6)

The Psychic Paramount

Gallego: A diferencia de mis compañeros, yo no contaba en mi agenda con nada que despertara mi interés a primera hora de la tarde, y como no tenía ganas de meterme en sus pasteladas indies (ya tuve bastante con Beach House, lo siento amigos), decidí dejarme guiar por mi oído. Así fue como, mientras me paseaba por la parte trasera del escenario ATP, escuché un trallazo de rock que atrajo mi atención inmediatamente, lo que me llevó a descubrir a este trío instrumental neoyorquino capaz de mezclar en su propuesta a Lightning Bolt y a Pelican. Les seguiré la pista a partir de ahora.

Real Estate

Natxo Sobrado: No conocía a este grupo y al final acabé pidiendo la hora por aburrimiento, al contrario que el público, que llenó el escenario Pitchfork y no paró de aplaudirles. Psicodelia alegre, temas de Pop con alguna que otra guitarra más sucia pero paremos de contar. Partes instrumentales largas y previsibles que si bien lograron algún que otro tema interesante (en especial el del cierre), el resto a mí me dejaron con la sensación de lo mismo de siempre.

probertoj: Decepcionante el camino paralelo que toma un Titus Andronicus por el pop-folk soleado. Si en disco Real State sugieren más que lo que dan, pero al menos huyen del lugar común, en vivo el castillo de naipes se derrumba por aburrimiento. (4)

Michael Rother & Friends present NEU! music

Gallego: Tener un cartel tan abultado como el de este festival hace que incluso repasando bien todos los nombres antes de venir, alguna cosa se te pase inevitablemente. En este caso no me había percatado de que tras esta larga presentación se escondía el guitarrista de Neu!, quien acompañado de dos buenos músicos venía a recordar temas de la mítica banda de Krautrock alemana. Así pues, fue una suerte que me pillara cerca para que no se me escapara, porque fue de lo mejorcito de la jornada. Una vez más, un sonido excelente en el ATP para disfrutar de su propuesta densa y oscura.

probertoj: Steve Shelley de Sonic Youth y Michael Rother de Neu!, la idea podía ser o muy buena o muy mala, que ya sabemos como se las gastan los músicos cuando se van de farra con sus amigotes. Por suerte para todos los que nos acercamos al escenario ATP, el metrónomo funcionó a la perfección y las canciones de Neu! se mostraron como lo que siempre han sido: hipnóticas, repetitivas, disfrutables cien por cien y el germen de tantas y tantas cosas. Muy grande (8).

Klaus&Kinski:

Natxo Sobrado: De nuevo en el miniescenario MySpace, Klaus&Kinski congregaron a más público de lo que yo me esperaba. La voz de Marina volvió a quedarse demasiado baja frente al resto del grupo donde Alejandro sigue mostrándose como el verdadero genio de la pareja, cambiando tranquilamente de ritmos y estilos con los instrumentos más comunes.

El mejor momento fue una versión en acústico del clásico de MojoLady‘. Pena que en el inicio el grupo estuviese más flojo porque ‘Mamá, No Quiero Ir Al Colegio‘ podía haber sonado mejor. Y ya cuando habían cogido el ritmo se acabó.

Atlas Sound:

Natxo Sobrado: Bradford Cox es un genio absoluto. Él solo subido en el escenario Pitchfork sonó mejor que muchas de las bandas que por ahí pasaron en los tres días. El líder de Deerhunter se dedicó a crear sus ambientes ensoñadores que realiza él solo en este proyecto paralelo y el resultado no pudo ser mejor. Pena de no haber podido ver todo el concierto entero y sólo la primera parte y el final, pero fue magnífico.

Dum Dum Girls

Dum Dum Girls Primavera Sound 2010

(Foto: Dani Canto)

probertoj: Las Dum Dum Girls tenían ante sí la oportunidad de demostrar en vivo que todo lo que lastra su I Will Be acaba sepultado en vivo por su desparpajo, el gancho pop de sus canciones cavernícolas y un buen sonido. Y, pese a que no estuvieron mal, hay algo en ellas que sigue faltando: quizás sea lo lineal que acaba sonando todo, quizás la estructura de montaña rusa que plantean sus canciones (todo es “canción cara a hitazo”-“canción cara b pse”), quizás que no dan para más. Sosas con momentos. O sea, lo mismo que cuando su propuesta es grabada. Quizás puedan ser mejores, pero ahora mismo se quedan en ese terreno que ni fu ni fa. (6)

Nana Grizol

probertoj: Los nuevos alumnos del Elephant 6 hicieron nada más y nada menos que lo que nos esperábamos. De momento, como les pasa en disco, no se asientan del tono en la zona sobresaliente, pero madera tienen. Sus canciones soleadas están a medio camino de Neutral Milk Hotel y de Apples in Stereo, aunque en vivo tiran más por la contundencia pop de los segundos que por los matices de los primeros. Y no, no es malo, pero espero sinceramente que el grupo vaya a más. (6,5)

Mujeres

probertoj: Triunfadores de la noche anterior, la segunda oportunidad en vivo no había que perdérsela y, aunque por solapes de horarios no llegamos a ver todo su concierto lo que disfrutamos nos dejo clarito que hay que tener los dos ojos puestos en ellos. Lo mejor del garage en un directo espectacular que se ha ganado por méritos propios en este Primavera Sound el acceder a más público. El final con el pie puesto en el cancionero de la Velvet Underground será difícil de olvidar. Run, Mujeres, run! (9)

Standstill

Gallego: A pesar de la gran fama que caracteriza a este grupo, y de que sus líneas maestras en principio casan bastante con mis gustos, nunca he terminado yo de cogerles el punto, aunque el Vivalaguerra no me importa escucharlo de vez en cuando. Decidí darles una oportunidad en vivo para ver si con ello conseguía cogerles algo más de apego, pero lo cierto es que la actuación se me hizo un tanto descafeinada, y sabiendo que se solapaban con Polvo, no me supuso un gran problema dejarlos tocando para volver una vez más al ATP.

Guateque Elefant Party: Bla, Linda Guilala y Papa Topo

Natxo Sobrado: La curiosidad de escuchar un único tema en directo hizo que optase por ver el espectáculo completo (a falta de la sesión de Guille Milkyway; ¿a quién se le ocurre programarla a esa hora y ahí? Con el juego que habría dado en otro momento, porque es pura fiesta) de los grupos de Elefant Records. Ninguno de ellos son mi debilidad pero la verdad es que el sonido en los tres fue desastroso, en especial en Linda Guilala. A Bla le faltó transmitir más diversión como en los directos de L-Kan, pero me imagino que el contexto condicionaron esto.

Por su parte, Papa Topo era a quien esperaba ver. Sólo un tema: ‘La Chica Vampira‘ que se dejaron para el final y que fue el que mejor les quedó con diferencia, con Adrià sin miedo a cantar más alto. Eso sí, la versión tan rápida y electrónica no es mi favorita, prefiero la cruda que tienen. A destacar el público que espero a escuchar ‘Oso Panda‘ para levantarse y e irse a otra parte.

Florence + The Machine:

Florence & The MAchine Primavera Sound 2010

(Foto: Eric Pamies)

Natxo Sobrado: De nuevo un grupo que desconocía y al que iba recomendado porque era “electro pop” y que “seguro que te gusta”; un argumento que hay que medir cada vez más. Al llegar al escenario San Miguel, el principal, el espectáculo fue digno de unos Evanescence electrónicos sin ninguna gracia, sólo apoyados en la imagen de su cantante Florence Welch.

Para mí fue el peor grupo del Primavera Sound. Ni cinco canciones aguanté.

The Drums

probertoj: La incógnita indie de la temporada se resolvió para bien. No sé si The Drums llegarán a ser muy grandes, pero sí tengo claro que les pillamos en su mejor momento. Histriónicos hasta el empalague, pero por eso mismo necesarios en el abúlico mundo del indie moderno, sus canciones, profundamente marcadas por los Smiths, fueron disfrutables, incluso creo que más que en disco. Habrá que ver hacia donde caminan, pero, de momento, el paso es firme. (7)

Polvo

Gallego: No vine a Barcelona en busca de dureza, pero el cuarteto americano tenía preparada una buena sesión de rudeza para quienes estuviéramos dispuestos a ello. Empezó la cosa un poco extraña pues el sonido no estaba del todo ajustado y se generaba algo de bola de ruido, pero pronto todo pasó a estar perfectamente equilibrado y a partir de ahí sólo nos quedó disfrutar de la potencia y el control del escenario del que hicieron gala. Un verdadero motor de camión al ritmo del cual todos los allí presentes meneamos la cabeza sin parar ni un momento.

Grizzly Bear:

Grizzly Bear Primavera Sound 2010

(Foto: Inma Varandela)

Natxo Sobrado: El tercer día del festival, por la noche, a mí lo que me apetecía era algo más divertido y bailable pero frente a eso estaba programado Grizzly Bear en el Ray-Ban (el segundo escenario más grande). En el inicio los de Brooklyn no me convencieron, me imagino que fruto de mis ganas de otros estilos, pero según fue avanzando el concieryo y ya estaba metido en él fue una maravilla.

Sonaron muy claros, limpios y con juegos que se acabaron agradeciendo, entre psicodelia y mínimos experimentos más Pop por la vía del Lo-Fi. En otras circunstancias hubiese sido un conciertazo seguro, aquí para mí fue muy bueno.

ZA!

Natxo Sobrado: Tras ver a unos correctos Built To Spill tocaba iniciar la hora de la tralla con ZA! a quienes deseaba ver muchísimo por todos los elogios que reciben en sus directos y por que Macumba o Muerte (2009, Acuarela) es uno de mis discos nacionales favoritos de la pasada década. Lo malo es que la pareja catalana en el inicio prefirieron divertirse un poco con juegos vocales que dar caña a la guitarra y a la batería.

Después ya llegó lo bueno y dio pena que se acabase cuando mejor estaban: potentes y con instrumentales locos compuestos de puro músculo y mala leche.

Gallego: Empezó la cosa un poco regular, con la pareja más preocupada por hacer ruiditos raros que de tocar música. Y yo soy el primero al que le gusta que los grupos de salgan de la norma, pero todo tiene un límite y por momentos Za! llegon a resultar aburridos en sus primeros minutos. Por suerte, pronto se dejaron las idas de pinza y empezaron la locura que todos habíamos ido a ver, esa que se basa en guitarra y batería a toda pastilla, como martillos que salen disparados de los amplificadores en todas las direcciones. Al final nos lo pasamos bien con ellos.

Built to Spill

probertoj: El concierto de Built To Spill tuvo su lado bueno y su lado malo. En el aspecto positivo, la banda estuvo sólida y vino a tocar algunas de sus mejores canciones, haciendo un repaso corto pero intenso por lo que casi podría ser su grandes éxitos. Alt-rock de la mejor escuela y con momentos tan intensos como ‘Going Against Your Mind’ o ‘In the Morning’. En el aspecto negativo, el concierto estuvo lleno de pequeños parones que le impidió ser de sobresaliente. Sea porque no habían probado antes, sea porque estaban demasiado exigentes con el técnico de sonido del Escenario ATP (que el sábado sí estuvo a la altura), lo cierto es qeu Built To Spill casi se boicotearon a sí mismos. Pese a todo, notable (7,5).

Pet Shop Boys:

Pet Shop Boys

(Foto: Inma Varandela)

Natxo Sobrado: El mejor concierto del festival. De todos los conciertos grandes del Primavera, el de los Pet Shop Boys era para mí el más esperado. Las ganas de ver a la pareja inglesa por primera vez no eran medibles y el espectáculo que montaron demostró a tantas bandas con pose indie que la buena música no está reñida con el show.

Neil Tennant está mayor pero gracias a un cuidado grupo de cuatro bailarines la atención no recae sobre él, que se dedica a hacer lo que mejor sabe: no moverse casi y cantar en el mismo tono casi todo el rato. Chris Lowe pese a sus 50 años sigue siendo el más clubber de todos los clubbers y parapetado tras su espacio con teclados y demás máquinas lanzó todas las bases de Synthpop hedonista que hicieron que no parásemos de bailar en todo el rato.

Sonaron desde ‘Go West‘ hasta ‘New Yor City Boy‘, sin olvidar las últimas canciones de Yes (2009, Parlophone), entre las que destacó el single, ‘Love etc.‘. Los Pet Shop Boys de matrícula de honor.

Gallego: Mentiría si dijera que tenía especial ilusión por ver a este dúo en directo, pues más allá de sus canciones imprescindibles nunca he sentido mayor interés por ellos. No obstante, fui muy sensato al acercarme a ver qué tenían para nosotros, puesto que al final de la actuación salí de allí diciendo que había sido sin duda lo mejor de los tres días de festival.

Todos los problemas técnicos que tanto daño hicieron el viernes en el escenario San Miguel desaparecieron, como si nunca hubieran estado allí, y en su lugar pudimos disfrutar de una calidad sonora de verdadero lujo, ideal para que todos vibráramos al ritmo marcado por Neil Tennant y Chris Lowe. La fiesta se hizo aún mayor gracias al sensacional espectáculo escénico que traían junto a ellos, tanto en los cambiantes decorados, como en las divertidas coreografías y los imprescindibles efectos visuales. Uno de esos conciertos que no se olvidan nunca.

probertoj: A veces mirar a tu alrededor en un concierto basta para saber que está siendo muy grande. Y en el de los Pet Shop Boys me ocurrió así, pero no por los muchos fans y seguidores que les veían con los ojos haciendo chiribitas. En un momento determinado del show (porque esto es un show pop en toda regla, lo que de verdad debería enseñarse en OT), yo miré hacia atrás y vi a un metalero de pro como Gallego disfrutando de algo que está muy lejos de su zona de comodidad. Y, claro, cuando eso pasa sabes que Neil y Chris lo están clavando. Para el recuerdo, además de todas sus grandes canciones, la puesta en escena y, en particular, el baile de ‘Jealousy’: una gozada.

El día en que nos falten les echaremos mucho de menos. When you’re young, you find inspiration, cantan en ‘Being Boring’, así que me parece justo afirmar que por ellos no pasan los años (9’5).

HEALTH:

Natxo Sobrado: Decepción tremenda. Eso sería el resumen del concierto de HEALTH. Las expectativas (justificadas) eran tan altas que cuando los de Los Ángeles se dedicaron a hacer bailecitos y mucha pose por aquí y por allá, yo me preguntaba si estábamos viendo a los verdaderos HEALTH o un émulo de unos Portishead más rockeros.

Y es que toda la fuerza que tiene su gran debut, Get Color (2009, City Slang / Cooperative Music) ayer no apareció en ningún momento. No había guitarras potentes, no había adrenalina en los temas. Por el contrario nos encontramos con una versión calmada, más oscura y sin atractivo. Un fiasco.

Gallego: Ironías de la vida, mientras que sin tener gran interés por Pet Shop Boys me encontré con una fiesta escandalosa, con HEALTH me vino a pasar todo lo contrario. Get Color me parece un discazo de cuidado, y la fama de los californianos es de tener buen directo, así que todos los ingredientes parecían los ideales para tener una despedida épica de esta edición del Primavera Sound.

Llegué justo pero no dudé en meterme hasta la mismísima cocina para disfrutar de toda la caña que esperaba recibir, pero mi gozo se fue al pozo tras unas cuantas canciones en las que se dedicaron a jugar de forma interminable con los efectos, hacer amagos de golpear las guitarras que no llegaban a nada y, sólo en uno de cada diez minutos, generar algo de tormenta sonora. Esperaba mucho de ellos pero fueron una absoluta decepción y ni siquiera terminé de verlos. Poco ruido y menos nueces.

The Field:

Natxo Sobrado: Para ver a HEALTH tuve que dejar de lado a Orbital y a The Field, pero tras la nula ganas de dar guerra de los estadounidenses nos largamos y al final pudimos presenciar el final de The Field que estuvieron muy bien mediante su técnica de crear atmósferas en bucle para hacerlas crecer y después, ya en el momento cúlmen, romperlas.

Encima, Axel Willner estuvo acompañado de un batería que daba más fuerza y realismo a sus creaciones y de otro compañero en la parte técnica. Por lo que el resultado fue aún más fuerte. Desconozco si era o no John Stanier, el batería de Battles, con quien ha colaborado en su último trabajo, ‘Yesterday & Today.

DJ Coco

probertoj: Si os lo perdisteis, volvisteis a cometer el mayor error de toda vuestra ruta festivalera. Aunque llegar a las 3 y media de la mañana del tercer día del festival puede ser una odisea, merece la pena si DJ Coco está allí para cerrarlo. Como en otras veces, nos dio otra sesión de buen gusto y nos hizo bailar hasta las 7 de la mañana, con hasta tres (¿o fueron cuatro?) bises, invasión del escenario, hardcore-soul, pop, indie y grandes éxitos para perder la cabeza. Si no es un dios hedonista poniendo el broche de oro al festival, se le parece bastante. Las consecuencias de su set las tendremosq ue aguantar durante días, pero el recuerdo, un año más, nos durará toda la vida. (10)

Crónica del Primavera Sound 2010

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