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Sonisphere

La oferta del Sonisphere 2010 ha sido de lo más arriesgada, pues los organizadores del evento no han dudado en meter en el mismo saco a propuestas de lo más diversas. Si el año pasado se apostó por una línea clara y bien definida en los grupos elegidos, esta vez se ha disparado en todas direcciones.

Viejas glorias reunidas, otras que debieron dejarlo hace mucho tiempo, metal extremo, rock progresivo para cabezas pensantes y los tan socorridos grupos nacionales para rellenar huecos. Abarcar mucho a veces supone apretar poco, pero creo que la cosa ha ido bien en líneas generales en este primer día de festival.

Dejamos el eficiente Fórum de Barcelona, donde tuvo lugar el pasado Sonisphere, y nos trasladamos a la zona industrial de Getafe, donde la nota predominante ha sido la cantidad de polvo que hemos tragado, especialmente en los conciertos más moviditos (lo de Slayer era una auténtica nube de tierra). Sin bromas, para hoy iré con una mascarilla.

Porcupine Tree

sonisphere

Aunque me hubiera gustado estar antes en Madrid, al menos para ver a Anathema, la agenda sólo me permitió llegar justo en el momento en que Porcupine Tree empezaban su concierto con el arranque de la suite de The Incident. Sin duda se trata de una de las bandas que más han sido metidas con calzador en este cartel, así que vieron obligados a optar por un setlist donde predominaran sus canciones más potentes.

El propio Steven Wilson hacía un comentario al respecto entre tema y tema, casi a modo de disculpa, diciendo que aunque ellos no son una banda metal, intentarían tocar lo más duro que tienen. Lo que presentaron sonó en general muy bien, con los instrumentos perfectamente distinguibles, aunque quizás a un volumen un poco alto.

Ha sido mi primera vez con Porcupine Tree, y estoy totalmente seguro de que sonarán mucho mejor en sala cerrada y con más tiempo para lucirse, pero en general consiguieron resolver la papeleta con bastante acierto. Por cierto, detallazo ese de acordarse de Dio y dedicarle un tema, pues recordemos que ellos entraron en este festival como sustitutos de Heaven & Hell cuando cancelaron sus citas. Nota: 8,5.

W.A.S.P.

Sonisphere 2010

La de W.A.S.P. era probablemente la propuesta más casposa del cartel, y aunque a éstos ya se les ve el cartón, nadie podrá negarles su total honestidad a la hora de actuar. Son perfectamente conscientes de su condición, y no creo que nadie de cuantos nos acercamos al segundo escenario para darles una escucha, aunque fuera de lejos, esperara algo diferente a lo que allí se vio.

Le echaron ganas, que no es poco, y con toda seguridad convencieron a quienes buscaban una dosis de años ochenta directa y sin adulterar en sus oídos. Para el resto de los que allí estábamos, pues nunca está de más escuchar en vivo clásicos como ‘L.O.V.E. Machine’. Nota: 6.

Slayer

Slayer

Aún no había leído la crónica de mi compañero Koala para la primera jornada del BBK Live cuando Slayer se despedían tras su descarga, pero las sensaciones que me quedaron fueron bastante similares a las suyas. Llegué pronto y cogí un sitio bien cerca del escenario esperando un concierto que hiciera estallar mi cabeza, pero lo cierto es que el nivel de potencia quedó muy por debajo de la fama que siempre ha acompañado a los americanos.

Después de oír lo fuerte que tocaron Porcupine Tree en el mismo escenario un par de horas antes (hasta te temblaba el cuerpo con ellos, vaya), llegar y ver las dos paredes de amplificadores que tenían montadas a cada lado de la batería hacía presagiar un chorro de decibelios que nos tendría tres días con los oídos pitando, pero nada más lejos de la realidad. Fuerte en líneas generales, pero no lo suficiente para un grupo así.

El concierto en conjunto se sostuvo porque Slayer cuentan con una discografía que es pura caña, y en el momento que enlazan tres o cuatro clásicos seguidos ya te tienen más que conquistado. Por ahí se coló alguna que otra de las nuevas, pero la reacción más agresiva y vibrante del público llegaba siempre con los temas míticos que todos conocemos, como era de esperar. Nota: 8.

Faith No More

Sonisphere 2010

Y llegó el que, al menos para mí, era el gran momento de este festival. Después de tantos años por fin tendría oportunidad de ver a Faith No More, una de mis bandas favoritas, y la puesta en escena que el quintento realizó superó por completo mis expectativas. Tenía claro que me lo iba a pasar bien, y que habría unas cuantas dosis de sorpresa, pero es que con un artista como Mike Patton sobre el escenario nunca sabes lo que puede pasar.

No voy a ser yo quien descubra a estas alturas la desbordante solvencia vocal de este hombre, pero aun con todo impresiona ver hasta dónde es capaz de llegar en vivo con un micro en la mano… bueno, o con un megáfono, o con cualquier otra cosa que se le cruce por medio. Desde el primer minuto consiguió meterse al público en el bolsillo, bien con referencias fáciles como mostrar su apoyo a la Selección para la final del domingo (hasta proclamó a Puyol rey de España antes de atreverse con una increíble versión en castellano de ‘Evidence’), o con jugadas aún más arriesgadas.

Sencillamente épico fue cuando, en el último tema antes de los bises, se bajó al foso para continuar cantando camino de la caseta de sonido, y ni corto ni perezoso se lanzó sobre el público para regresar por los aires hasta el escenario. Y todo ello sin dejar de interpretar el tema. Pocos líderes vais a ver dominar el directo con la soltura y la maestría que lo hace el californiano, con quien cada minuto es una nueva sorpresa esperándonos.

Naturalmente no todo fue Patton en esta velada, pues el resto del grupo se aplicó a la perfección, y contando esta vez sí con un nivel de intensidad sonora perfecta. Se tocaron absolutamente todos los clásicos imprescindibles (siempre se echa en falta alguno más, pero el tiempo es limitado), y hasta se atrevieron a colar por medio cortas versiones de temas tan dispares como ‘Poker Face’ de Lady Gaga o ‘Carros de Fuego’. ¿Se puede ser más genial? Sólo os digo que a este grupo hay que verlo al menos una vez antes de morir. Nota: 10.

Suicidal Tendencies

Sonisphere

Difícil tarea la de Suicidal Tendencies teniendo que cerrar después del espectáculo para los sentidos ofrecido por Faith No More, pero a pesar de todo consiguieron hacer un papel bastante aceptable como broche final de esta primera jornada de actuaciones. Se quedó más gente de la que esperaba para ver a esta creativa banda de metal californiano, aunque reconozco que yo no pude aguantar hasta el final.

El principal ingrediente que pusieron sobre la mesa para ganarse al público fue pura energía, con Mike Muir sin parar de moverse por todo el escenario (no me explico cómo no está más delgado) y el resto de la banda tocando a todo pistón los temas más célebres de su colección. Buen sabor de boca, a pesar de haber tragado tanta tierra, el que nos dejaron para seguir con esta metalera fiesta durante hoy. Nota: 7.

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