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Toundra en Murcia

Entre los últimos discos del género Post-Rock, uno de los más destacados probablemente sea el tercer larga duración de los madrileños Toundra. Ya no hablo solo del territorio español, sino del ámbito global. Con (III) han conseguido continuar su excelente progresión de forma notable. Aunque su estilo siempre ha oscilado mucho alrededor de la fina barrera que separa el Post-Rock del Post-Metal. Ya sabemos lo difíciles que son las etiquetas a la hora de definir grupos, y en este caso es harto difícil.

Toundra, avalando la escena musical alternativa de España

Por supuesto, debemos agradecer su descubrimiento a un sello discográfico tan bueno como Aloud Music, que permite la libre escucha de sus lanzamientos y comercializa sus productos a un precio bastante aceptable, tanto discos como conciertos. Entre sus buenas propuestas destacan el cuarteto madrileño. No es para menos: un buen debut, un notable segundo disco y un colosal tercero que les ha valido para ser una de las bandas más soberbias del panorama metalero español.

Esas buenas credenciales valían para prometer un directo bastante interesante, si las condiciones acústicas les eran favorables. Por suerte, la sala 12&Medio (que ha contribuido enormemente a la buena selección de conciertos que se han dado lugar en Murcia en los últimos tiempos) cumplió sobradamente para permitir que Toundra ofrecieran un buen espectáculo. Todo estaba en manos de la banda.

Magnificando temas de titánicas dimensiones

Tras escuchar su propuesta, ya no me entran dudas a la hora de calificar a la banda en la amplia etiqueta del Post-Metal. En directo, sus temas ganan fuerza, sonoridad y garra. Conseguir dar tal amplitud y dimensión a temas que ya de por sí son espectaculares es algo difícil, pero al grupo no le costó hacerlo. Las fuertes guitarras también estaban intercaladas con capas más oníricas y melódicas, que confluían varias veces dando lugar a un estallido sonoro monumental.

Al estar promocionando su nuevo trabajo, era natural encontrarnos con varios temas de este magnífico disco, pero no se olvidaron de los mejores temas de sus otras dos referencias. Así pudimos disfrutar de ‘Bajamar‘ y ‘Medusa‘ (pertenecientes a su debut) junto con ‘Bizancio‘ ‘Magreb‘ y ‘Zanzíbar‘ (tres de los mejores temas de su segundo disco). De su último disco interpretaron ‘Ara Caeli‘, ‘Cielo Negro‘ y ‘Marte‘ (aunque eché de menos ‘Lilim‘) y les otorgaron más solidez y enormidad.

Rabia y frenetismo en estado puro

La actuación calo bien en el público. También en el propio grupo, que tocaron con tanta energía que podrían haberse camuflado entre los allí presentes. Moviéndose de un lado a otro y viviendo cada riff como si fuera el último de su carrera. Y el público se mostró agradecido. Ante el potente despliegue sonoro no se puede hacer otra cosa que headbangear fuertemente aún a riesgo de sufrir tortícolis al día siguiente.

Pero el dolor de cuello y los pitidos constantes en los oídos merecen la pena porque la actuación fue asombrosa y sobresaliente. El grupo hizo un despliegue técnico soberbio y se entregó totalmente a un público impactado y extasiado. De los mejores directos que he podido ver en los últimos meses. Me llevo un muy buen sabor de boca y una copia de su último disco directo del puesto de merchandising.

Imagen | Sergio Merka (galería)
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