
La venta de música en España sigue en caída libre con un 17% menos que en 2008, según datos de la Federación Internacional de la Industria Discográfica (IFPI) avalados por su sección española, Promusicae.
En todo el mundo las ventas han caído un 10%. Datos muy negativos que son el contexto perfecto para que los detractores contra la piratería vuelvan a reiterar su discurso una y otra vez. En cambio, se habla muy poco de que las canciones digitales han generado casi 30.000 millones de euros, un aumento del 12%, lo que supone una cuarta parte de los ingresos a nivel mundial.
El cambio de tendencia en el mercado lleva años siendo un hecho pero al parecer tienen que llegar a cifras ínfimas para darse cuenta del cambio. Quien sí que ha debido darse cuenta de este traslado de las ventas ha sido Lady GaGa, que convirtió su ‘Poker Face‘ en la canción más vendida de 2009 con: 9,9 millones de compradores.
Casi 10 millones de personas descargando un single por vías legales y pasando por caja. Ahora mismo el videoclip del tema en la iTunes store se puede comprar por 1,79 euros y su single por 1,29 euros. Suponiendo que 9,9 millones hayan pagado esas cifras, obtenemos 12.771.000 de euros. Una auténtica barbaridad. Estamos hablando de más de 2.100 millones de las antiguas pesetas, por si alguien se ha mareado ante tales cifras.
A Lady GaGa le siguen Black Eyed Peas (8,5 millones), Jason Mraz (8,1 millones) y ¡en cuarto lugar otra vez Lady GaGa! Esta vez con ‘Just Dance‘, que la compraron 7,7 millones de personas. Un 2009 de oro para la insufrible artista hortera.
Desde 2001 las ventas acumuladas han caído un 71,46%. Desde 2004, los artistas españoles han visto recortadas un 65% sus ventas.
La cruz de la moneda: las ventas digitales han crecido un 10,6%, llegando a suponer un 15,3% del mercado español. Los productos físicos caen un 20,6%.
Según Promusicae, los españoles nos gastamos 211 millones de euros en música grabada. En 2008: 254,4 millones.
En 2009 no hubo ningún disco de debut en la lista de los 50 más vendidos, según la industria. Pitingo tiene el honor de ser el único en entrar en esa lista. En cambio, en 2003, 10 de los 50 discos eran de noveles.
En mi caso particular, 2009 ha sido el año que más me he gastado en música. Gracias a la descarga que se busca penar he descubierto artistas que no conocía y de los que luego me he comprado el CD o el vinilo. 2010 seguirá en la misma línea, es más, seguro que superaré el gasto de éste. Y tampoco me he dejado un céntimo en ninguno de los artistas que aparecen en esa lista.
La máquina no funciona bien. Cada uno busca proteger su negocio, eso está claro. Ya en los años 20 atacaron a los DJs en la radio por creer que iban a destruir su mercado y en cambio les abrieron nuevos negocios. Hoy en día les pagan por poner sus canciones. ¿Para cuándo ese cambio de mentalidad de manera en que salgamos ganando todos?
Y por favor, que nadie me diga que defiendo el “intercambio ilegal de archivos” incentivando a no comprar ningún disco. Soy el primer interesado en defender la música porque es mi pasión. Mi cuenta corriente bien lo sabe.
Vía | El País