
Se acaba el año, y uno de los últimos discos que este 2010 nos ha dejado ha sido quizás también uno de los más esperados, el tercer disco de estudio del ratón muerto, Deadmau5, ese en el que no le cuadraban las matemáticas: 4×4=12.
Como sabemos que más de uno de vosotros estaba deseando tenerlo, y además estamos también de acuerdo en que, en cuanto a las pistas es uno de los lanzamientos que más merece tener en cuenta, no queremos dejar que acabe el ejercicio sin haberle dado un repaso a lo que ese puede encontrar dentro de los 11 temas que contiene este 4×4=12.
Sin duda, estamos ante un disco polémico, ya que, aún habiendo excelente material dentro de él, el mismo Zimmerman ha declarado que le gustan (sólo) algunas cosas de este 4×4=12. Y de entrada, el hecho de que un artista venda así su propio trabajo dice mucho de lo convencido que está del mismo.
Deadmau5 lo concibe más bien como una recopilación, y en parte no le falta razón, ya que lo define como una serie de trabajos creados durante sus giras y unidos en este álbum. Por ello, cree que le falta la cohesión que un verdadero álbum de artista si tiene, y tampoco le vamos a quitar la razón en eso.
Quizás sea una colección de piezas inconexas que se han unido un poco a la fuerza, metidas un poco con calzador dentro del mismo disco, probablemente debido a la presión de su sello discográfico para que Zimmerman aprovechara el tirón de su actual éxito y el de su gira, que tantas satisfacciones le está dando, (colapsos y peleas aparte) aunque lo realmente llamativo de las declaraciones sobre el disco es precisamente eso, que sean declaraciones, ya que aunque él mismo piense así sobre su disco, lo extraño es el ataque de honestidad que le hace hablar así del mismo, sin pararse a pensar en si le hará daño comercialmente hablando. Es más que posible que Deadmau5 esté más que concienciado de que su verdadero potencial comercial está en el directo más que en las copias vendidas de sus trabajos.
Dejando a un lado todos estos temas, está claro que el hype alrededor de este disco, debido sobre todo al éxito de For Lack Of A Better Name y Random Album Title, ha hecho que este 4×4=12 no salga muy mal parado y, en cuanto a ventas esté funcionando bastante bien.

Y ¿cuál es la fórmula del éxito de este nuevo álbum? Posiblemente resida la maestría de Zimmerman para alejarse a la vez que mantenerse cercano a su habitual estilo. En este disco, el ratón se aleja un poco del progressive house y trance de los anteriores para entrar en terrenos electrohouse mucho más claramente definidos, y es que la tónica general del disco no es la variedad precisamente; ya sabemos que dentro de estos 11 temas vamos a encontrar kilos de electrohouse pistero, aunque a más de uno puede sorprender encontrarse rap envuelto en dubstep, como en One Trick Pony.
Donde realmente reside la importancia del álbum es en la efectividad. Si algún disco es capaz de hacer que nos movamos ese es 4×4=12. Es cierto también que Deadmau5 no destaca por ser el productor más ingenioso del momento. Sus temas no destacan excesivamente por una excelente producción, aunque su cometido lo cumplen y con creces. Es más, casi diría que pocos productores hoy día alcanzan las cotas de efectividad que consigue Deadmau5 incluso cuando no trabaja a pleno rendimiento.
Para abrir boca, el ratón nos propone su ya conocido Some Chords, y no puede haber mejor prólogo. La sorpresa está fuera de lugar, ya que el tema lleva resonando en nuestros oídos durante meses, pero no por ello deja de ser igualmente efectista. Su ritmo y su continuo sube y baja con algunas pinceladas a lo Daft Punk, vienen a ser la mejor elección como apertura, ya que además es uno de los mejores cortes del disco. Así es como se deben hacer temas pensando en la pista, temas que no dejen lugar al descanso.
Sofi Needs A Ladder, con la voz de Sofi Toufa, tercer single lanzado hasta la fecha, probablemente dejara descolocado a más de uno de los seguidores de Zimmerman. Un tema que está realizado a base de mezclar estilos que le son ajenos habitualmente, alejándole de lo que conocíamos de él hasta el momento, pero en los que se desenvuelve igualmente bien. La sorpresa la causa sobre todo la parte vocal, aunque su machacona base también sea bastante diferente de lo que acostumbre el canadiense. La verdad es que no es uno de mis favoritos, pero debo reconocer que es igual de contagioso a la hora de moverse.
La sobredosis de potente electro continua en los siguientes temas, como A City In Florida y Bad Selection. Temas similares en su concepción, que hacen mayor hincapié en el ritmo obsesivo y machacón que en la melodía, como si ocurría en sus anteriores trabajos.
Más tarde nos encontramos con otro viejo conocido, Animal Rights, el tema en el que, junto a Wolfgang Gartner, Deadmau5 no puede ocultar su admiración por Daft Punk. Si en Some Chords ya se intuía, en este quinto corte, aunque no os descubramos nada tras meses desde el verano escuchándolo, queda más que patente. Un excelente sustituto para todos aquellos que se quedaron con ganas de más al escuchar la banda sonora de Tron. Y como no, al igual que los primeros temas del dúo francés funcionaran a la perfección en la pista de baile, este Animal Rights no se queda atrás y nos ofrece un verdadero hit electro sazonado con la perfecta dosis de funk: ¡así queremos que suenen los Punk en su próximo trabajo!
Seguimos con I Said, que para la ocasión se nos presenta en el mix realizado por Michael Woods. En su versión original, junto a Chris Lake teníamos un tema bastante efectivo y mucho más en la línea del dubstep, al que, para este mix, Woods ha añadido sus ya características y perfectamente reconocibles bases rítmicas. Más cercanas al trance, como cualquiera que conozca por ejemplo su remix del clásico de Energy 52, Cafe Del Mar, o su remezcla para el Bruised Waters de Chicane junto a Natasha Bedingfield reconocerá de inmediato. Como toque personal, deciros que prefiero esta mezcla que el original.

El tema más extenso del álbum es quizás también uno de los más destacables, al menos si tenemos en cuenta las nuevas producciones que se nos presentan y dejamos a un lado las ya conocidas. Me refiero a Cthulhu Sleeps, otro de los que funcionarán a la perfección en las pistas, y que, al igual que algunos de los anteriores es de lo más machacón y repetitivo que ha facturado el ratón en estos 11 temas. La comparación con Mr. Oizo que corre como la pólvora en la red está más que justificada. Lástima que un tema así se extienda tanto como para ser capaz de hacernos desconectar tras varios minutos de oír una y otra vez el mismo loop. Existe eso si una versión, que circula por la red aunque no es la que vais a encontrar en el álbum, en la que parece que él mismo Deadmau5 fuera consciente de lo que puede llegar a cansar el tema, y en el último momento decide sacarnos del sopor de la repetición para introducir un sampler del Funk Phenomena de Armand van Helden (originalmente extraído del How High de Method Man y Redman). Creo que ese toque era el que el tema necesitaba, y sin duda debería haber seido el incluído en el disco, y no el que resultó finalmente elegido.
La otra cara del disco nos la presenta Deadmau5 con temas como Right This Second, que si bien sigue la misma línea de la repetición se aleja un poco del electro para pasarse al progressive en un tono mucho más melódico y relajado, y se agradece, un poco de descanso tras tanta subida nunca viene mal.

Pero si Right This second nos sacaba un poco de la línea más machacona de 4×4=12, el toque dubstep, aún siendo claramente otro tema progresivo, que Deadmau5 le ha dado a Raise Your Gun, apoyado en la voz de Greta Svabo confirma que como productor aún sabe puede volverse hacia sus anteriores producciones, como Faxing Berlin, y ejecutar temas tan redondos como aquel.
Pero con One Trick Pony despertamos de repente, encontrándonos de nuevo a Sofi Toufa rapeando entre arreglos verdaderamente dubstep. Si bien esto es a lo que sonaría Deadmau5 si se dedicara plenamente a este estilo, en mi opinión es un tema demasiado plano. La aportación de Sofi se me hace demasiado similar a la hecha anteriormente en Sofi Needs A Ladder, y prácticamente se cambia únicamente la base y el estilo del tema. Quizás no sea problema del tema en si, sino de haber hecho la misma elección vocal para ambas producciones.
Y para cerrar, volvemos al progressive con Everything Before, un tema que quizás palidezca un tanto frente a los trallazos bailables que le acompañan en el tracklist pero que siguiendo el mismo tono relajado de la sección final del disco (hecha la excepción de One Trick Pony) no desentona para nada y se convierte en el oscuro cierre necesario para este álbum.
En definitiva estamos ante un álbum que, si bien puede haber sufrido demasiado las críticas negativas y el hype, a lo que no ayuda en nada Deadmau5 con sus comentarios, puede ser considerado un trabajo redondo, que cumple de sobras con las expectativas.
Deadmau5 demuestra una vez más que él es un animal de pista, y que es allí donde su música cobra todo el sentido del mundo. Sus aspiraciones no son artísticas, ni pretende trascender el mundo musical, simplemente pretende movernos y con sus habituales y gastados trucos lo consigue sin duda alguna.
Si lo que buscáis es una obra digna de Deadmqau5, aquí la tenéis, y no deben echaros para atrás las críticas negativas al disco, aunque si por contra, lo que queréis es un disco placentero, que escuchar en la tranquilidad de vuestro sofá, pensando que estáis ante una obra maestra de la electrónica, buscad en otro disco. Está claro, Deadmau5 sabe lo se hace, y lo hace bien, y no hay nada mejor que irse a la cama sabiendo que uno ha cumplido con sus objetivos.
En Noctamina | En el iPod de Deadmau5
Myspace | Deadmau5
Sitio oficial | deadmau5.com
Audio | Youtube