Tal y como os informábamos la semana pasada, los días 24, 25 y 26 de Octubre se celebraba Sonikas VI, la sexta edición de las jornadas de música experimental de Vallecas. En Noctamina, como buenos amantes de la música de vanguardia, no pudimos dejar pasar la ocasión de acercarnos allí, y por supuesto, de contarlo.
En concreto, fuimos el domingo. Los directos tenían lugar en el auditorio del centro cultural Pilar Miró. Era parecido a una pequeña sala de cine, dispuesta para una audiencia de unas 150 personas. Y es una lástima, pero el patio de butacas no estaba lleno. Pudimos presenciar dos directos bien diferentes.

El primero era una actuación a cargo de Tzesne y Paralux, dúo vasco de ambient musical y visual. Su directo nos supo a poco. Era sólo la imagen la que captaba mi atención, mediante formas y colores indefinidos que evolucionaban lentamente y que te hacían preguntarte sobre lo que estabas viendo.
El sonido, sin embargo, no logró capturarme. Demasiado inconexo, denso, oscuro, indefinido. Supongo que es cuestión de gustos, pero en ningún momento tuve la sensación de que me estuvieran contando una historia, de sumergirme de lleno.
Sin embargo, la segunda actuación, a cargo del americano John Grzinich, sí que caló hondo entre el público. Con su ambient te hace sentir que viajas, y doy fe de que lo consigue: durante su directo cerré los ojos, me dejé llevar y me imaginé a 5000 kilómetros de mi butaca.
Además del equipo de sonido de la sala que emitía el potente paisaje sonoro que servía de guión del directo, el artista llevaba ciertos instrumentos ( claves, piezas metálicas) con los que producía sonidos que amplificaba en unos altavoces que él mismo llevaba colocados a modo de cinturón.
Como el artista se movía entre el público, paseando por entre las butacas de la sala, los pasillos y el escenario, creaba una sensación auditiva muy intensa, capturando así poderosamente nuestra atención. Naturaleza, torrentes de agua, el mar, la inmensidad… con esos conceptos jugó John Grzinich en su directo. Que fue sin duda una experiencia digna de ser contada.
Desde Noctamina os animamos a que acudáis a este tipo de eventos si sentís curiosidad por la experimentación y la vanguardia. Es muy difícil intentar transmitir lo vivido en Sonikas si no habéis estado allí. Y aún siendo gratis, el auditorio no estaba lleno. Había sitio para vosotros.
Fotos | Vladimir
En Noctamina | Experimentaclub’08
Más información | Tzesne y Paralux, John Grzinich
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect