
En Inglaterra a mediados de la década de los 80s volvía a entrar otra corriente ajena a ellos procedente de Chicago, donde, irónicamente, los referentes idolatrados eran los europeos y los nuevos sonidos no llegaban nunca a convertirse en populares sin antes pasar por el viejo continente y volver.
Hasta tal punto llegó esta esquizofrenia que Mister-Ron Records el sello que publicó el primer y segundo 12 pulgadas de Bomb The Bass titulado Beat Dis lo camufló como si fuese importado desde Estados Unidos (la galleta ponía “The names have been changed to Project the innocent” y tres nombres que venían a sustituir al de Tim Simenon). En la portada la cultura del cómic se hacía cargo del diseño. El acid house y la escena de Madchester se caracterizó por los famosos smiley y aquí el referente viene del cómic Watchmen de Alan Moore.
Al margen de la sangre y del impacto visual que ofrecería una portada en un principio tan simple, en la referencia D00D 121 A del sello Mister-Ron Records se encuentra una de las mejores perlas que el house en su vertiente acid ha creado: ‘Beat Dis‘.
Estamos en 1987, hace un año en Chicago el procesador de bajos TB-303 había pasado de ser un producto fallido en la producción de la marca Roland (lanzado junto a la caja de ritmos TR-606) para llegar a manos de Spanky, DJ Pierre y compañía quienes más bien por error que conscientemente explotaron su sonido agudo para lograr otro himno supremo: ‘Acid Trax’.
Aunque aquí de quien hablamos es de Tim Simenon o lo que es lo mismo, la cabeza pensante tras Bomb the Bass. El productor londinense en próximos trabajos demostraría su buen hacer con Depeche Mode, Sinéad O’Connor o actualmente Lali Puna, pero en 1987 revolucionaba cualquier planteamiento al conseguir el cóctel perfecto en sólo seis minutos y dos segundos.
Bomb The Bass – Beat Dis
El uso de samples alcanzaba otro nivel ya que el londinense mezclaba desde un fragmento de Ennio Morricone (La Muerte Tenía Un Precio) hasta a Public Enemy (en ese momento la cima del hip hop), así hasta ¡72 samples!, y todo ello reformulando el breakbeat bajo el funk (no obstante también samplea a The Jimmy Castor Bunch) y adelantando tendencias dentro del techno.
La producción de ‘Beat Dis’ costó 500 de las antiguas libras y fue pagada del propio bolsillo de Simenon gracias a sus sesiones en The Wag (club londinense) y su particular trabajo en un supermercado. En cuanto salió arrasó como no podía ser de otra manera y presentó el fenómeno de samplear al gran público.
Existe una versión de Tackhead que tocaron en un directo en Amsterdam en 1991 donde ‘Beat Dis’ es reformulada bajo el funk de uno de los grupos más importantes en el hip hop de mediados de los 80s. Se vuelve rockera y explosiva con los bajos impulsados.
Sitio Oficial | Bomb The Bass
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