
Estaba yo descansando en casa tranquilamente y sin intenciones de salir, pero una llamada en una lluviosa y fría noche de otoño me rescató del ostracismo: íbamos a bajar al complejo discotequero Fabrik, que había preparado una fiesta de Halloween con Sander Kleinenberg y John Aquaviva como cabezas de cartel.
Yo en principio era bastante escéptico a esta fiesta. Fabrik es una sala que no me gusta por definición, y encima la meteorología no acompañaba,. Además, Aquaviva está ya bastante alejado del techno que le encumbró, y para mi Kleinenberg era una incógnita ya que le tenía perdida la pista desde hace bastantes años. ¿Seguiría siendo el mismo de antaño?
Y bueno, debo decir que la noche salió bastante mejor que lo que me esperaba. A pesar de que la sala estaba desangelada, no seríamos más de 200 personas en la inmensidad de Fabrik, debe de ser que me estoy volviendo bastante viejuno y ese detalle me importa bastante poco.

Para empezar, D.Low se marcó una excelente sesión de deep house, para ir entrando en calor. Sonidos calidos y envolventes para comenzar que nos recuerdan lo que debe ser un buen warm-up. No puedo más que hablar bien de D.Low, bien es cierto que no soy objetivo, porque aparte de su buen hacer a los platos, es una persona de una calidad humana impresionante.

A las 2.15, Sander Kleinenberg enchufaba sus aparatos y comenzaba su sesión, que estaba definida en el flyer como DVJ Set. Por lo visto, íbamos a disfrutar de una combinación de imagen y sonido. Y doy fe de que así fue. Magistral Sander. Un ejemplo de que el house puede ser contundente y oscuro a la par que pistero.
Por las pantallas de la sala podíamos ver como la imagen siempre acompañaba a lo que estábamos oyendo. Los temas que tenían parte vocal, nos los mostraban a modo de imagen como si de un karaoke se tratara. Siempre combinando imágenes del sello discográfico de Sander (Little Mountain records), con creaciones visuales bastante sorprendentes y acordes con la oscuridad de la música que nos acompañaba.
Por cierto, importante mencionar la grandísima técnica que despliega Kleinenberg en una cabina. Es difícil encontrar sesiones de house tan contundentes y con tan buenas mezclas, las transiciones de unos temas a otros eran larguísimas, delicadas y bien ecualizadas. Además la selección musical fue excelente. Casi todos, temas desconocidos, y soltando los hits en los momentos adecuados.
Ladytron – Destroy everything you touch (Sasha remix)
Los grandes momentos de la noche se vivieron con el temazo de Ladytron, Destroy everything you touch, con la capella del clásico Eddie Amador – House music, y con una remezcla del Total departure de Selway & Christian Smith. Al final, Kleinenberg decidió tirar de melodías más reconocibles como el famoso Sis – Trumpet.

Comentábamos por la pista, en tono jocoso, que es posible que Sander decidiera terminar su set con lo peor que había encontrado en su maleta, para dar entrada a Aquaviva como se merece. La broma era lógica ya que el canadiense no es ni una sombra de lo que fue. Efectivamente, un auténtico gurú del techno convertido en una auténtica mierda (con perdón, pero con todas las letras).
Dos temas electro-house-pachangosos a muerte y nos fuimos a casa con el rabo entre las piernas. Aún así, mereció la pena. Fiesta sin ambiente, pero musicalmente muy positiva. Y es que para disfrutar de los amigos y de buena música, siempre hay tiempo.
Fotos | Vladimir y Flickr de Romain Heuillard
Web oficial | D.Low, Sander Kleinenberg
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