Todos lo hemos vivido y algunos, los más jóvenes, todavía están con ello. Se trata del clásico conflicto y choque de intereses entre los padres, los hijos y el mundo de la noche.
En estas dos posiciones enfrentadas: el hijo buscará “sacar” tirar todo lo que pueda de la permisibidad de sus progenitores, limitada ésta, por diversos motivos como el miedo al alcohol, las drogas, las compañías o el sentido de proteccionismo y de responsabilidad.
Así pues, para los que quieran recordarlo, y para los que aún estén implicados, ahí va mi análisis del tema. Además, conviene tenerlo presente, ya que todos volveremos a él, pero desde el otro lado de la barrera.
Al profundizar un poco, nos daremos cuenta de la enorme cantidad de factores y variables a considerar, que hacen que el grado de condescendencia, y la facilidad en la “negociación” con los padres pueda oscilar de un extremo a otro, siendo uno de los caballos de batalla constantes, el de la hora o toque de queda. Ya sabéis: “hoy sales hasta las…”
El tipo de discoteca a la que se aspire, (no es lo mismo ir al pub de debajo de casa, que a una discoteca de polígono industrial), ya puede ser un primer dato determinante. También influye la época del año, ya que durante el verano, se suele ser bastante más permisivo.
Aunque cada vez menos, ser chico o chica, todavía influye mucho en el proteccionismo, sobretodo a edades tempranas. Aquí no vería mal una postura más o menos represiva de los padres, pero sí que criticaría un criterio desigual en función del sexo de sus hijos.
Por otro lado tenemos a los propios amigos y el entorno habitual. Ya que si éstos son del agrado de los padres, se consigue un punto a favor. Cuantos más datos tengan, y cuanto más les gusten éstos, mejor. Luego está el tema de usarlos como elemento en la negociación, si a “fulanito” le dejan más tiempo. Con éste argumento se obtienen resultados desiguales.
Y por último, el que podría ser más importante, es el que depende exlusivamente de uno mismo, y de su comportamiento. Si se tiene cabeza y sentido común, y si ha demostrado cumplir en anteriores “toques de queda”, podrá ganarse más fácilmente la confianza de los padres, y ablandarles un poco el corazón.
Fotografía | Flickr

Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect