
Hace algunos días mi compañero Katsura! escribió sobre un artículo sobre el Boggo y su ambiente un tanto pijo. Hizo referencia a que es un sitio donde se puede hablar y tomar un cóctel, vamos, el sitio perfecto para ir después del trabajo, como bien dijo.
Estos nuevos locales, más elegantes y más cool de lo normal quizás sean algo nuevo en nuestras ciudades, pero no en el resto del mundo. Recordad por ejemplo la clásica Ally McBeal, ¿a dónde iban todos al salir del bufete?. Pues a beber y a relajarse en un local con las mismas características.
Esta nueva tendencia, de origen anglosajon, se la denomina como afterwork (después del trabajo). Y parece ser que está siendo muy bien recibida en nuestro país, aunque no sea tan innovadora como parece.
Como muchos ya habrán pensado, esto del afterwork no es nada nuevo, ya que las cervecitas y tapitas después del “curro” siempre han estado a la orden del día en nuestro país. Pero quizás el concepto va más allá.
Esta costumbre procede de la incansable Nueva York con su ajetreado ritmo de vida y sus hombres de negocios trajeados.

Personalmente la definiría como una especie de terapia de grupo antiestrés casera, en la que un buen cóctel y lo más importante: no hablar de trabajo, hacen que las tensiones y el estrés se reduzca y las relaciones entre compañeros mejoren (o al menos que los “malos rollos” se queden fuera).
Por supuesto, también se puede ver como una excusa más para beberte un buen cóctel a las ocho y media de la tarde y que no te regañe la parienta al llegar a casa oliendo a alcohol.
Como es obvio estos locales no son nada baratos y me atrevo a decir que la gran mayoría estarán en las zonas más adineradas de la ciudad.
La música no está a un volumen muy elevado, por lo que se puede hablar; normalmente suelen ser restaurante o tipo lounge, por lo que podrás picar algo si entra hambre; y suelen ser lugares íntimos, de luces bajas y con un diseño muy cuidado, lo que hace que te sientas muy cómodo y relajado. ¿Qué más se puede pedir después del trabajo?.
Estos locales afterwork tienen un peligro un tanto particular, y es que cierran a altas horas de la madrugada, lo que significa que lo que empieza como un simple cóctel después del trabajo puede terminar en una noche un tanto loca, si se aprovecha demasiado la “happy hour”, también muy característica en estos locales.
Una moda que se está expandiendo por hoteles, clubs de moda y las reinventadas coctelerías “extra-cool” que tanto se llevan ahora.
Nuevos sitios para los ya mayorcitos, que prefieran un lugar tranquilo y cómodo para charlar y reír sin necesidad de gritar; o incluso un lugar distinto donde empezar la fiesta de cualquier noche, todo sea como se mire.
Fotografías | Rafael Quesada
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