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Planeta Distante 4

Después de pensar en los nuevos lanzamientos que nos esperan en la segunda mitad de 2011 y de recordar a la Thatcher a ritmo de Dubstep vamos con el cuarto Planeta distante y sus ideas mongoloides donde todo vale.

¿Que quieres House? Hay. ¿Que quieres orquestas? Hay. ¿Que quieres géneros de música? Hay. ¿Que quieres a Pitbull? Hay.

El House ya no mola

Julio Bashmore

No sé si es cosa mía, alguna paranoia sin sentido, o sí que tiene algún fundamento pero de un tiempo a esta parte no paro de observar cómo el House ya no mola. En cierta parte lo relaciono con el desgaste causado con tantos años de House rancio y cansino, pero sobre todo por el momento actual. Un contexto chunga no es proclive a uno de los estilos más joviales y despreocupados. Mejor otros más oscuros.

De una u otra forma el House no mola. El Sónar podría actuar de termómetro mola mazo o estás más out que doña Espe en una película de los Teletubbies (o no). Si vemos sus carteles nos quedamos con la segunda opción. Doña Espe siempre ha sido muy avanzada a su época.

Pese a todo este año hay un hombre que ha hecho bailar a todos con su House: Julio Bashmore y su ‘Everyone Needs A Theme Tune‘ o ‘Ask Yourself‘ del EP Every Needs A Theme Tune (2011, PMR Records). Temazos que no obstante tiene coartada de Deep House, Chicago, con voces negras y aíres de divas. El año pasado ya comentaba el auge del Deep House, Kyle Hall entre otros.


Jacques Greene – What U R (YouTube)

Jacques Greene también se está ganando los elogios de quienes son más proclives a otros sonidos. No obstante lleva un año digno de elogios. Another Girl (2011, LuckyMe) es otra rodaja jausera cuyos coros ya merecen ese meneito tan olvidado. Lo bueno es que en Lay It Down (2011, LuckyMe) no se queda atrás, con cierto regusto Acid; The Look EP (2011, LuckyMe) tampoco carece de pegada y Greene 01 (2011), su última referencia, menos aún. Acid y Garage con más divas en cantaditas.


Robag Wruhme – Wupp Dek (YouTube)

Otro disco que me gusta es el de Robag Wruhme, Thora Vukk (2011, Pampa Records). Aquí sí que nos alejamos de toques más oscuros y nos vamos al hedonismo suave del House, con ciertos toques de Electro. ‘Wupp Dek‘ es la intro perfecta para ese subidón buscado muchas veces.

Isolee

No me voy de Pampa Records, sello fundado por Stefan Kozalla (alias DJ Koze, Adolf Noise…) y Marcus Fink (alias Skydden) en 2009 que se ha puesto las pilas en este año, para quedarme con uno de mis favoritos: Isolée. El nuevo de Ada no le he podido escuchar, pero a poco que sea como el anterior es más que recomendado.


Isolee – Hold On (YouTube)

El caso es que Rajko Müller (tras Isolée) le da más al Deep House en Well Spent Youth (2011, Pampa) con unas buenas líneas de bajos, a veces tan gruesas como en ‘Paloma Triste’ o en ‘Taktell’ para acabar por marcarse en ‘Hold On‘ otro hit de su carrera. Los toques de Electro no se le han perdido desde el anterior álbum, We Are Monster (2005, Playhouse).

La pasión por la grandilocuencia

Basement Jaxx

Si hay algo con lo que no puedo de primeras es con la grandilocuencia. Hay varias etapas tipificadas en la carrera de un grupo:

  1. La maqueta mola, semos diferentesh.
  2. Primer disco: la maqueta molaba más o debut en la cumbre.
  3. El difícil segundo disco.
  4. El difícil tercer disco (si es que aún se acuerdan de nosotros).
  5. EL disco de experimentación tras un viaje al Tibet, a la India o a Matalascañas.
  6. Greatest Hits que estamos cansados y sin chispa.
  7. Oye, Paco, llama a la orquesta que me he levantado grandilocuente.
  8. Despedida, posdespedida, reunión en el Primavera Sound si sois guaysh, o en Matalascañas por cercanía.
  1. Versiones chungas para niños con vuestras canciones.

Basement Jaxx se encuentran ya en el séptimo escalón de su carrera. Este año han sacado su disco orquesta adaptando sus canciones a un formato que no les hace ningún favor. Piruetas con la Metropole Orchestra de Holanda, ya habituada a romper barreras entre estilos puesto que se caracterizan por incluir a su base clásica sonidos procedentes del Pop y del Rock.

Con Basement Jaxx Vs. Metropole Orkest (2011, Atlantic Jaxx Recordings) ocurre como con buena parte de los discos del estilo: las canciones dejan de tener su encanto para caer en los brazos de las filigranas de muchos músicos expertos en su campo. Un compendio de cuerda, viento y percusión guían estos temas perdiendo toda su particularidad previa; eso tan difícil de conseguir: un sonido propio, algo que Basement Jaxx sí pueden presumir sacando pecho. ‘Red Alert‘ o ‘Bingo Bango‘ sin ningún destello sexual es perder el tema.

Por cierto, qué alegría fue volver a recordar Remedy (1999, XL Recordings), Rooty (2001, XL) y Kish Kash (2003, XL). Simon Ratcliffe y Felix Buxton tienen una ristra de hits dignos para alegrar a un muerto.

Pitbull lo peta, eso es así

Pitbull

Venga, llega el momento gafapasta defendiendo lo que popularmente es considerado como un buen mojón. A mí el último disco de Pitbull, Planet Pit (2011, J Records) me parece un pepino tremendo. Yo mismo me sorprendí al aguantar una escucha y acabar una mañana entera con él en bucle. ‘Give Me Everything‘ me parece el tema del verano a años luz del resto y ‘Something For The DJs‘ uno de los mejores hits que Pitbull ha logrado.

Este treinteañero de Miami llamado Armando Christian Pérez tiene un buen ojo en las producciones porque lo clava a la hora de coger elementos de distintos estilos de música que si hubiese firmado Dizzee Rascal o cualquier otro molón ahora estarían alabando los de siempre. Encima se ha sabido reunir de grandes productores y colaboradores a su lado. Vamos, que de tonto no tiene nada (me ahorro el chiste sobre su calva).


Pitbull – Something For The DJ’s (YouTube)

David Guetta y Afrojack son quienes están tras ‘Something for the DJs’ y se nota. Ya lo creo. Ambos están en un gran momento. Planet Pit es el ejemplo perfecto de disco mainstream para disfrutar sin ninguna preocupación por si habrá citado a Houellebecq y yo no lo he pillado o habrá pensando en John Cage para ese momento ambiental inapreciable. Es un álbum jovial, divertido, con unos bajos sexuales para lo que son, unas letras horribles que es mejor ni cuestionar, unas producciones con grandes breaks rompepistas y un intercambio de timbres vocales atractivo. Ojalá todos los discos de mainstream fuesen así.


Pitbull – Give Me Everything ft. Ne-Yo, Afrojack, Nayer (YouTube)

Al encontrarme disfrutando este disco como un bobo me propuse escuchar toda la discografía de Pitbull por si acaso el resto de los discos también tenían cosas tan chulas como éste. Fue poner Armando (2010, Sony Latino) y desencantarme. Según fui bajando hasta sus primeros discos la cosa empeoraba. El de M.I.A.M.I. (2004, TVT) y el de Money Is Still a Major Issue (2005, TVT) son dignos posavasos comparados con éste último lanzamiento. Increíble el crecimiento de Pitbull y lo bien que ha sabido adaptarse a las modas, e incluso fomentarlas.

#géneroschanantes

Hace unos días Michaelangelo Matos dedicaba un artículo en The Guardian a hablar sobre el origen de los géneros musicales. Muy recomendado para leer, en especial para los amantes de las anécdotas. En los últimos meses/años los géneros o etiquetas van aumentando a una velocidad propia de los nuevos lanzamientos. Como te vayas de vacaciones ya te has perdido el triunfo y muerte de un nuevo estilo (el Moombahton).

La locura por inventarse nuevos calificativos para definir con una mayor concreción estilos que quizá suenen mínimamente distintos a la etiqueta ya quemada se ve sobre todo en la música electrónica, terreno donde el árbol genealógico de géneros ya supera al edificio récord Guinness.

Música electrónica ya es no decir nada. Una bolsa enorme donde todo cabe. Ahora House, Techno, Dub, IDM, Industrial, Disco, etc. son los nuevos Rock, Pop, Soul… Cuando empiezas a soltar el hilo te vas encontrando con los hijos, muchos de ellos bastardos, que derivan en términos tan curiosos como: Cybergrind, Terrorcore, Game boy music, Ethereal Wave, Witch House e incluso Ópera Dubstep.

Las etiquetas surgen y se borran como si tal cosa. Un consumo fast-food que al contrario que esta comida, no deja rastros al no acordarse nadie de ella en un día; una pena. Modas efímeras cuyo calificativo tiene que estar bien claro, no sólo para ponerla de moda, sino para venderla, pese a que los artistas puedan no sentirse afines a ésta. La industria y los medios somos los principales responsables. Hoy la Chillwave ya no mola, ahora todos los artistas que estaban haciendo este estilo que muchos hasta desconocen ya están pensando en la post-Chillwave. Bendita estupidez supina.

Pese a todo, a mí me molan las etiquetas, soy proclive a usarlas porque sirven muy bien para contextualizar. Ahora bien, cuando ya alcanzan otro nivel de esto mola porque es este estilo (Witch House) pero si no fuese tal sería ignorado me producen una sensación contraria, ignorando por completo todo lo que me intentan vender bajo esa idea.

El miércoles estuvimos hablando de los casos más graciosos en Twitter mediante el hashtag #géneroschanantes donde salieron cosas de lo más variadas.

Jandro_Storm dijo:

Indie folk. Q es eso? Gaiteros versioneando a los pixies? #géneroschanantes

Nuestro compañero Koala aportó:

Músicas del Mundo (cómo si hubiera otro) #géneroschanantes

Ferraia:

Electrocopla; Neo-country, Coyote Dax; Post reggae #géneroschanantes

Joan Cabot:

Homo Rap; Post-Polka; Neo Sardana #géneroschanantes

Indiobiw:

El nuevo single de Coldplay #géneroschanantes

Rodricresp:

Tiberian Ass Bastard Folk

Mi favorito fue el de Ark:

Nu Zarzuela #géneroschanantes

¿Deben hacer caso los DJ a las peticiones del público o son el Dios en la Tierra?

El tema semanal sugerido por Probertoj

No, rotundamente. A ambas opciones. No deben hacer ni caso al público y menos aún tienen que considerarse el Dios en la Tierra porque al final sólo están picando discos; en la gran mayoría de los casos con canciones que no son ni suyas. Mi idea de DJ es de alguien que me hace disfrutar con su música, alguien de quien me fío y cuyo criterio podré compartir o no pero es el suyo (¡y tiene! que ya es bastante hoy en día).

Si busco a alguien que me ponga mis canciones para eso me pongo los cascos del iPhone y me pongo a bailar a mi ritmo (algo que he visto); o mejor aún, me quedo en casa con mi música (algo que hago). La sorpresa, la idea de lograr un momento especial a base de mezclar distintas canciones y el momento de dejarte llevar. Eso es lo que tendrían que aportar los DJ. Estos no tendrían que necesitar ninguna petición para saber lo que les pide su público sin hablar con ellos. El DJ tendría que ir por delante. No ofreciendo lo que quieren oír en plan traca fallera sino arriesgando y convenciéndoles.

Cualquier otra idea es opuesta al buen DJ. Y también al buen oyente.

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