
Como todos sabemos, hoy día 14 de febrero es San Valentín un día un tanto especial para parejas y enamorados, para amigos y amigas e incluso para solteros y solteras. Una de las mayores preguntas que saldrán mañana por la boca de mucha gente es: ¿y esta noche qué hacemos?.
Por el lado de las parejas y demás está bastante claro: flores, velas, vino, “caviar”, champagne, un poquito de “chill out” (odio esta palabra), cuanto te quiero y a “dormir”. Ojo que también se puede salir, aunque ya son ganas.
Pero por el lado de los solteros, solteras, amigos y amigas la cosa cambia y hay muchísimas opciones.
En un día como este y dependiendo del tipo de personas, se puede optar por un clásico día Anti-San Valentín. Que se puede separar en hombres y mujeres, o hacerlo mixto (opción con posibilidad de sorpresas). En cualquier caso hay dos opciones: quedarse en casa o salir de fiesta.
Optemos por un Anti-San Valentín masculino en casa, una opción de las más clásicas. Una Playstation, alcohol y música hace que la noche sea prácticamente perfecta.
Este mismo caso pero de fiesta, la situación se transforma ya que aunque no se quiera y de manera inconsciente, una vez que tú y tu amigos entras a un pub todos llevaréis un cartel colgado del cuello que dirá: ¡Estoy soltero!.
En el caso de un Anti-San Valentín femenino la situación funcionaría de forma parecida. En casa solo se cambiaría la Playstation por un reproductor de dvd y la serie completa de Friends o grandes clásicazos de los 90s; el alcohol y la música siguen estando presentes.
En cambio cuando ellas salen de fiesta este día tan bonito, también salen con “El cartel”, pero el suyo dice: ¡Estoy soltera y no lo sabes!. ¿Por qué no lo sabes?, porque lo saben llevar muy bien y son conscientes de ello. Esto es algo que se repite cada noche, pero bueno.

Seguimos con la opción mixta. Si a esta opción le sumamos la de salir de fiesta a un pub o disco, la cosa prácticamente se convierte en los casos anteriores solo que el “mercado de carne” es conocido por ambos sexos.
Pero la opción mixta y fiesta en casa quizás sea la más interesante y en donde pondré un especial interés. Ésta fiesta puede ser Anti-San Valentín o sencillamente de San Valentín, pero que sepáis que en ambos casos da exactamente igual.
La decoración está clara: corazones, cintas brillantes, cupidos, flechas, etc. de color rojo. En el caso de una Anti-San Valentín tan solo habría que romper parcialmente la decoración, atravesar con las flechas a los cupidos, etc. (cosa fácil).
A modo de juego, se pueden comprar flores (aunque sean de plástico, lo que importa es el detalle) para las chicas y para los chicos, por ejemplo libros o corbatas (esto último ya es para cachondeo).
Con todos estos regalos se puede realizar una especie de amigo invisible en directo, de manera que al comienzo de la fiesta los invitados escriban en una nota el nombre de su “amado” y “amada”.
A partir de aquí cualquier momento será bueno para enchufar un micrófono al equipo y empezar a repartir los regalos: ¡Risas y sonrisas aseguradas!. Y quien sabe, quizás encuentres a tu media naranja entre amigos, amigas, solteros y solteras.
P.D. Parejas y enamorados también podrán asistir a la fiesta, no os preocupéis, serán los primeros que se vayan a “dormir”.