
Sin ser ningún entendido en música experimental, sí que me gustan, en general, las cosas diferentes, que se salen de lo establecido. Hablando claro, que me van las moderneces, vaya. Así que el sábado por la tarde no había mejor opción en Madrid que acercarse a La Casa Encendida para visitar el festival de arte avanzado Experimentaclub.
Por 9 euros se podía disfrutar de varias actuaciones, así como de una exposición de instalaciones visuales y sonoras. Un precio asequible para todo lo que había allí montado. Una organización excelente, grandísima ambientación y montaje, y lo más importante, un sonido potente y nítido como (ojo a lo que voy a decir) no he visto en prácticamente ningún club ni festival.
Aparte de las obras de arte multimedia, que se basaban en instalaciones audiovisuales, interacción hombre-máquina, sensores, sonidos, misterio, luz, oscuridad... pudimos disfrutar de cuatro actuaciones.

En primer lugar, el directo de Sons of Bronson. Soy un profano en la materia, pero ello no impide que distinga las tomaduras de pelo de lo que no lo son. Con un concierto que consiste en chirridos, zumbidos, ruidos y frecuencias sonoras sin el más mínimo sentido, ni orden, ni ritmo, no me la pegan. Una pena, porque técnicamente lo que estaban haciendo era bueno. Pero la línea que separa los conceptos de “vanguardia” y “basura” es muy delgada.
Menos mal que nos marchamos a otra estancia, el espacio E (muy bien montado con cojines, paredes blancas, gran sonido e iluminación, creando una buena atmósfera), a ver a un trío catalán de jazz electrónico y futurista que se hacia llamar Aixonoespanic. El directo consistía en una batería, un clarinete y un bajo, que sonaban entremezclados previo paso por una serie de dispositivos electrónicos que cambiaban y distorsionaban los sonidos.Pura improvisación sobre el escenario.
Las últimas horas las pasamos en el patio, que era la zona principal. A destacar la sobriedad y elegancia del escenario. Una pantalla gigante , telas negras y un juego de luces sencillo pero efectivo. Y, repito, un sonido espectacular. Dj Cinemascope, un freak (con cariño), pinchaba música de bandas sonoras clásicas, combinado con los visuales de Machines Desirantes, que ofrecían imágenes de clásicos como Los pájaros, El planeta de los simios o Casablanca.
Lo mejor fue Soisong, el último directo del día. Una hora de ambient que a todos nos supo a poco, porque se pasó demasiado rápido. Capas, texturas, atmósferas… y en ocasiones se colaban loops de instrumentos de cuerda o de viento. En tres o cuatro momentos quisieron enseñarnos un beat insinuante que a todos nos volvía locos de ganas de bailar, para en seguida esconderlo y volver a sus sugerentes atmósferas musicales y visuales.
En definitiva, con su música, visuales y juego de luces nos embarcaron en un viaje electrónico del que ninguno queríamos despertar. En dos momentos de su directo, el público, de manera espontánea, rompió en aplausos. Y la ovación final fue unánime, de escándalo.
Conclusión final. Experimentaclub’08 pasa con muy buena nota. Definitivamente, es un festival consolidado en la escena esperimental española, que vista la gran aceptación del público que llena todos los eventos, goza de muy buena salud.
Foto | Flickr
Web oficial | La Casa Encendida
Artistas | Aixonoespanic, Soisong
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect