El grupo madrileño Cohete ha publicado uno de los mejores álbumes nacionales de 2009, Cohete (2009, Nuevos Medios), que se hizo de rogar tras un EP autoeditado, Simulacro (2006), con el cual a muchos ya nos engancharon gracias a sus pegadizas melodías y particulares historias.
Dos de sus componentes principales, Enrique Godino (guitarra, voz y arreglos) y Urs Hampel (guitarra, voz y arreglos) nos hablan de su carta de presentación en largo (el 15º de nuestra lista de debuts nacionales de la década), de por qué se retrasó tanto, y por supuesto de dónde provienen sus letras.
Uno abre el digipack del álbum y lee: “Hola, somos Cohete”. ¿Quiénes son de verdad Cohete y ante quiénes se presentan?
E: Ésa es la típica frase de comienzo de concierto, redundante en general, y más todavía en el disco. Urs a veces dice que me va a retorcer el pescuezo si lo vuelvo a decir en directo, pero yo no lo puedo remediar y él no habla en serio. Es como el titulín del disco.
U: Somos los hermanos bananos Ramiro y Rodrigo Cortillas, Enrique Godino y Urs Hampel. ¡Y siempre hablo en serio!
Cohete es el título del álbum de debut. Homónimo. ¿Enfatizando la filosofía del grupo?
E: Mmmmnnnno sé…no había ninguna idea y a lo mejor por una cosa que podíamos ahorrarnos fácilmente…
U: Es lo suyo para el primer álbum, y para los siguientes también, quién sabe…Caetano Veloso lo hizo así... ¿Por qué ha tardado tanto en salir desde que era esperado?
E: El planteamiento común era que no lo volvieran a llamar maqueta, pero no empezamos muy bien en una primera prueba en estudio y estábamos un poco rallados, de modo que decidimos hacerlo solos para no tener que aceptar cosas que no nos gustaran del todo.
Empezamos de nuevo en una casa rural. Sólo la batería se grababa bien, el resto no valía casi nunca. Estábamos tocando por línea al aire libre (¡de lujo!) y escuchando por monitores y mientras Rodrigo tocaba dentro de la casa. No teníamos talkback y estábamos todo el rato dando gritos. Unos cohabitantes inesperados nos estuvieron fastidiando los tres días; salían todos los días a hacer una excursión y aprovechábamos ese rato para grabar. Nos odiaban porque les habíamos pinchado una colchoneta sin querer. Yo me ocupaba del sonido e iba aprendiendo y equivocándome sobre la marcha. Había buen rollo y grabamos todas unas cuantas veces, pero sólo Petri, Yo siempre gano y No estoy convencido nos acabaron gustando. Creíamos que iba a ser siempre igual de divertido.
El hazlo-tú-mismo en grabación puede llegar a ser una pesadilla; a tener que hacer una buena toma se le une que ésta ha de sonar bien. Empezamos en Marzo de 2007 y hasta Mayo de 2008 no tuvimos todas las bases grabadas. Estuvimos perdidos con las bases más de un año pero también durante ese tiempo hubo 7 meses en que yo no estaba en Madrid apenas.
Sin estudio es todo mucho más lento, porque además es gratis y si es gratis, te duermes un poco con ciertas decisiones. Las mezclas fueron duras porque llenamos casi todos los huecos de las canciones con varios elementos y fue difícil alcanzar un compromiso. También es difícil mezclar sin que a tu vecino le de un ataque de nervios.
Por todo esto y más hemos tardado la tira, pero lo bueno (en nuestra opinión) es que la grabación en sí no ha sido un rollo pajero de repetir una y mil veces una toma. Más de la mitad de las canciones tienen batería, bajo y al menos una guitarra tocados en directo, si no más (el resto de temas se grabaron con medios que no nos permitían registrar cada todos los instrumentos a la vez, ¡el estudio móvil iba creciendo poco a poco!). Los vientos se grabaron en 2 tardes. Las voces se hicieron también sobre la marcha y otros arreglos estaban ya en la cabeza y era cuestión de probar dos o tres veces hasta dar con un resultado aceptable, y a por otra cosa.
Lo habéis publicado bajo vuestro sello Micro Macro y está distribuido por Nuevos Medios. ¿Por qué motivo habéis creado vuestro sello en vez de haberlo publicado bajo otro? Estoy seguro que ofertas tendríais… ¿No os satisfacían ninguna?
E: Lo creas o no, nadie nos ofertó nada. Nada que no tuviéramos ya, se entiende.
U: Ni un cola cao.
Por curiosidad, ¿cuántas copias habéis prensado?
E: 1000 CDs (a punto de hacer otros 1000), 500 LPs defectuosos que están en camino de ser reciclados por otros mejor sonantes.
¿Los problemas que tuvisteis con el vinilo ya se han solucionado?
E: Sí, pero no por si solos, claro. Vamos a devolver los malos, recibiremos los bien sonantes.
¿Cómo es la unión con Nuevos Medios para la distribución? ¿Uno por si mismo no puede solo, es mejor unirse y aunar fuerzas?
E: Es fundamental estar en tiendas como FNAC y en todas y cada una de las tiendas más pequeñas, y solos no podemos gestionar eso. Aunque no se venda, aunque sea sólo para que la gente lo vea por ahí, hay que estar en tiendas. En Nuevos Medios nos han acogido fenomenal, les gusta lo que hacemos y esperamos seguir trabajando con ellos por mucho tiempo porque funcionan bien.
El álbum lo lanzasteis a comienzos del verano y ya han pasado unos meses. ¿Qué tal ha sido el recibimiento por parte de la crítica y por parte del público? Vamos, ¿se ha vendido algo?
E: La crítica ha sido tan buena que asusta. No hemos leído casi nada malo del disco y casi todos los medios lo han reseñado, pero ya se sabe que eso no se traduce necesariamente en ventas. En general, parece que la acogida ha sido más entusiasta en blogs y medios digitales que en medios con más solera o más tradicionales. Lo que sí notamos es que hay más gente en los conciertos, que nos resulta más fácil conseguir fechas para bolos fuera de Madrid y que, por fin, la gente se sabe las canciones y las tararea en directo.
Durante demasiado tiempo hemos pensado (al menos yo) que la gente no conectaba con nosotros en directo, parecían atentos pero no había momentos como los que hemos vivido después de dar a conocer el disco. Es un gran alivio comprobar a través del público que no somos tan complicados como se dice.
En 2006 publicasteis vuestro EP, Simulacro, también autoeditado, producido por Sergio Delgado y vosotros mismos, además de con la ayuda de Ibon Errazkin. ¿Cómo fue la experiencia?
E: Fue otra larga travesía por el desierto, en palabras del propio Ibon. Parece nuestro sino. Ahora bien, nos lo pasamos muy bien en esa grabación y conseguimos llamar la atención. Antes de grabar el EP ya teníamos temas para un largo, pero decidimos amarrar bien 4 temas para no alargarnos mucho…y al final nos tiramos varios meses igualmente, pero otra vez por lo de siempre: Sergio nos hacía un buen precio en su estudio y en esa época tenía tanto trabajo bien pagado que, como es normal, dejaba lo nuestro para los pocos huecos que tenía.
El disco se grabó muy rápido pero se mezcló muy despacio. En este paso es dónde Ibon nos ayudo más, explicando a Sergio cómo teníamos que sonar para dar en el clavo rápidamente.
U: Grabar con Sergio fue como grabar con Phil Spector, aunque no tiene pistola que nos conste y es mucho más majo.
Las letras reflejan la cotidianidad del día a día. A la hora de escribirlas ¿Cómo surge la inspiración y el enfoque de temas tan cercanos?
E: Hay que pararse a esperar que pase algo, para acto seguido registrarlo en una letra.
U: Lo del día a día no lo tengo tan claro, aunque la cotidianidad es una inspiración, por supuesto. Normalmente hay una frase, leída por allí, oída en el metro o un bar, o una que viene sola, sin acompañante y que lleva una historia dentro, o que sirve al menos de desencadenante de algo. A veces uno no sabe muy bien de qué está hablando (como ahora, por ejemplo), y las frases van tomando un sentido, o varios, o ninguno – lo importante es, igual que con la parte musical de una canción que la letra al final te “cuadre”, que tengas la sensación, sí, así está bien y así tiene que ser. Tampoco está bien darle demasiadas vueltas, sino puede que acabe sonando todo muy sesudo y rebuscado.
¿‘Mi Corbata’ podría ser la antítesis del libro de Legs McNeil y Gillian McCain, ‘Por Favor, Mátame’?
U: Las antítesis las dejo para las cátedras pero supongo que hay bastantes personas en nuestra sociedad cuya vida se parece un poco a la del protagonista de esa canción – y a las que secretamente les encantaría que se pareciera un poco más a la de los retratados en “Por favor, mátame”.
¿Es más fácil escribir sobre temas cercanos y diarios o sobre temas sesudos y aíres intelectuales? ¿Qué valoráis más vosotros?
U: Una chorrada es una chorrada, como dice un viejo proverbio aborigen, sea sesuda o vulgar. En general, lo deseable por lo menos para mí sería que la letra no suene forzada, que te provoque una sonrisa, un ataque de ansiedad, un picor en la sien…en fin, alguna reacción. Una canción pop no es una disertación y no hay que de dar lecciones a nadie.
‘Un Mamífero Magnífico’ trata, en vuestras propias palabras, sobre: “esa clase de personas que sólo viven para los demás y nunca parecen pensar en sí mismo. Está inspirada en alguien que conozco pero que luego no se parece en nada en la persona descrita en la canción”. ¿Proliferan este tipo de personas? ¿Los delfines siguen siendo vistos por vosotros como “unos cabrones que sólo quieren salen bonitos en las fotos”?
U: Es lo que tiene dar respuestas por escrito, luego se quedan ahí para siempre – argh. Lo que acabo de decir también, madre. Pero para contestar la pregunta: No, en definitiva no proliferan este tipo de personas y los delfines tampoco.
La soledad y el inconformismo también se plasman en otros temas como ‘El Club Cocina’ o ‘No Estoy Convencido’. ¿Qué hay tras esta visión?
E: ‘El Club Cocina’ está basada en las reuniones de tuppers que hacíamos un grupo de amigos y amigas antes de aburguesarnos: cocinábamos juntos para toda la semana, lo metíamos en tuppers y después cenábamos algo de eso. Lo hacíamos los martes e íbamos cambiando de casa. Una de las integrantes tuvo un percance con la olla rápida; la cocina entera se llenó de judías. Es una manera de recordarlo. ‘No estoy convencido’ habla de frustración y envidia, pero es agua pasada. Otra cosa para recordar.
U: Me temo que después la respuesta de Enrique no nos van a incluir en la segunda parte de “Por favor, mátame”... Lo que me encanta son las interpretaciones que da la gente a las letras, como la tuya. A lo mejor los tuppers llevan su faceta inconformista, vete tú a saber…
“El mundo es culpable junto a sus padres de su condición de víctima”. Es una afirmación muy fuerte a la par que acertada. ¿Podéis explicar más esa visión sobre el estado actual?
U: El estado actual…tralalíín. No sé si entiendo bien pero de todos modos, la frase se refiere a que muchas veces sea lo más cómodo verse o presentarse como víctima -de las circunstancias, de la infancia difícil etc. para no tener que actuar. Creo que mucha gente vive con esta visión de si misma, al menos a veces…y me incluyo. Por supuesto que hay gente que realmente es víctima de algo o de alguien, probablemente casi todos en mayor o menor grado, pero lo importante es no dejarse arrastrar a la pasividad y rehuir la responsabilidad por la propia vida por culpa de este sentimiento, ni siquiera cuando es fundamentado. Fin de la consulta, estamos progresando.
El matrimonio lo enfocáis como tortura, como manicomio, como deporte nacional, como programa fenomenal… ¿Cuáles son esas quejas por vuestra parte?
U: Lo dicho, las canciones se pueden interpretar como plazca pero te digo que con el deporte nacional no nos referíamos al matrimonio, y con el programa fenomenal tampoco…Nuestras quejas son las de siempre: que la sopa está demasiada salada y que nadie nos entiende. Ah, ninguno estamos casados ni lo hemos estado, ni nunca lo estaremos hasta que alguien lo haga.
La crisis actual podría tener un himno en ‘Petición’. Si el Gobierno o cualquier partido u organización política os la pidiese como tema de campaña ¿se la cederíais previo pago, claro está?
E: ¡Claro! Todo por la pasta. El papapapá del estribillo sin letra está hecho de acuerdo al típico esquema de himno de partido político (véase papá papá papápapa papa o papáaaa papa papapa papaaaapa…).
U: Hasta gratis. Me estoy imaginando escenas inimaginables.
En cuestión de sonido, ¿cuál es la importancia del viento metal en Cohete?
E: Es un sonido precioso, nos encanta y no podemos evitar pensar en trompetas y trombones al componer.
Sin Bo Diddley, The Beatles, The Beach Boys y The Kinks… ¿Qué sería Cohete?
E: Algo bien distinto.
Al escuchar vuestra música, la adaptación de sonidos y cultura musical es magnífica puesto que no es fácil hacerlo de cara al español tan bien, no hay tanto bagaje previo. ¿Sois de esos grupos que parte de unas influencias reconocidas para después transformarlas en otro sonido nuevo? ¿Sin los abuelos o los padres, los hijos no existirían?
E: No pretendemos revisitar ningún estilo en concreto pero tampoco tratamos de olvidar u ocultar nuestras influencias.
U: Todo el mundo tiene influencias. Y los supuestos huérfanos tienen papis también. Lo del bagaje cultural/musical creo que hace décadas que está allí en todo occidente, aunque en España el proceso empezara más tarde. Pero no tengo dudas que el rock’n roll y todo lo que haya venido con él ya forma parte de nuestra historia, aunque sea originalmente una música norteamericana.
El problema es que todavía mucha gente piense que el solo hecho de venir de Inglaterra, p.ej., significa que tu música sea de más calidad. Por otro lado, España tiene una cultura musical popular propia que ya no existe en países como Alemania y de la que yo no renegaría si fuera español. También tiene un nexo especial con Latino-América que me parece interesante y que valdría la pena explorar más musicalmente en el pop, digamos de ascendencia anglo-sajona.
Diego Cano se ha encargado del diseño y el trabajo ha quedado de nota. ¿Qué os parece a vosotros?
E: La carpeta, jaja. Ha sido un proceso casi tan largo como el del propio disco. Chapeau por Diego por lo bonita que es y por aguantarnos. Su problema fue darnos varias opciones; ahí es cuando le liamos y casi se borra. Creo que ha colgado algunos estudios previos y molan casi lo mismo que la portada final.
U: Lo mejor es que, aparte de ser bonito, nos representa.
Diego Cano: Tampoco es que tenga un significado claro. El disco se llama “Cohete”, no hay un concepto muy claro ni temas recurrentes, así que intenté que reflejara su sonido partiendo del nombre del grupo: la naturalidad y frescura (lluvia, estrellas, nubes, astros) sobre lo elaborado y complejo de las estructuras de las canciones (máquinas, herramientas).
Comentarios
¿Cómo? ¿El Club Cocina era real? Definitivamente, el oyente hace con las canciones lo que quiere
Imagínate mi sorpresa al enterarme... Si es que convertimos las canciones en propias y pasa lo que pasa.
Muy buena entrevista
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