
Tras la ruptura inesperada de Mus, hace ahora más de dos años, Fran Gayo nos acaba de dejar un disco de debut en el que abandona el folk tan especial que había recibido multitud de parabienes para adentrarse en terrenos de un pop acústico que envuelve letras personales, una especie de diario de supervivencia vital titulado Las próximas cosechas.
Fran Gayo lo grabó en su casa en compañía de varios músicos bregados en multitud de proyectos que han sido el complemento perfecto para un artista que aún tiene que decir muchas cosas. La semana pasada quedamos para hablar de esta nueva etapa y esto fue lo que amablemente nos contó en una distendida conversación que se demoró casi noventa minutos.
Me parece que tu disco es una huída hacia adelante, como de tierra quemada respecto a tu etapa en Mus, ¿me equivoco
Para mí el proceso fue muy interiorizado. Me llevó dos años darme cuenta si era el disco que quería hacer. La vida, el último disco de Mus, empecé a verlo hace poco y con éste tardaré. Realmente, sí hay una ruptura sobre todo en cuanto a la temática. Pero quitando Divina Lluz, que estaba todo en una dirección concreta siempre intenté que mis discos fueran muy instintivos.
La ruptura la veo en que es un disco más pop
Es así porque quería dejar a un lado el terreno del folk y americana. Quería ir más allá y dar a las canciones arreglos más mediterráneos y no caer en un rollo tipo Smog o Palace.
En la crítica decía que las letras de Las próximas cosechas parecían anotaciones personales de Moleskine, ¿es así?
Igual sí; lo que pasó es que está compuesto en un momento en que vivía en una casa con poca luz y poco acogedora; era una situación rara y convulsa y de ahí salieron las letras. Me apetecía hacer un disco más desnudo y sí no deja de ser un diario, anotaciones de Moleskine como tu dices. Responde a ese momento de soledad y recogimiento.

El disco lo has grabado en tu casa, ¿por qué?
Me planteé que quería grabarlo yo en mi casa y mezclarlo también allí. Todo lo tenía interiorizado y quería evitar salir a un estudio, que me levantara de la cama de madrugada y en calzoncillos acabar un arreglo que se me ocurriera en ese momento.
¿Y no se te ocurrió otra cosa que firmarlo con tu nombre, sin temor a quedar sobreexpuesto?
Es un disco muy de diario íntimo y me hubiera gustado que hubiera quedado menos pulido y más lo-fi. Con una temática en primera persona y tan personal no veía el firmarlo con otro nombre. No sabía que iba a quedar sobreexpuesto a tal nivel. Se trata de un disco de temática amorosa, estás exponiéndote a saco y no sabía si le iba a interesar a la gente.
¿Y cómo te ves defendiéndolo encima de un escenario?
Ahí te conviertes en una diana humana; es un cambio de registro. Las sensaciones son diferentes a las que tenía antes. Ahora acaban los conciertos y lo que más me apetece es marcharme y no hablar con nadie.

Cuando escuché el disco me pareció que Edu García-Salueña había hecho una labor brillante
Edu brilla más por la manera que tiene de ejecutar. Pero en todo el proceso todos tuvieron un papel muy importante. En la mezcla Edu despareció y Scattini pasó a jugar un papel clave. Eras y Edu tuvieron un papel importante para que yo estuviera seguro cantando.
¿Pecaste un poco de recatado a la hora de decidir no usa batería?
No me decidí a grabarlas porque no me habían gustado las baterías de El Naval. Todos los instrumentos los grabé con un micrófono y meter una batería suponía meterse en problemas, así que las programé. Además me cuesta comunicarme con los baterías y creo que este instrumento mediatiza mucho un disco.
¿Pero en directo os acompaña Miguelo Altable?
Sí, los temas en directo no tienen nada que ver, son otra cosa, como ‘Economía de guerra’ que pide un ambiente de recogimiento.
Tampoco hay guitarras eléctricas
Quería que el ambiente de las canciones surgiera por sí mismo. La guitarra eléctrica te lleva a meter pedales y te remite a otras notas. La acústica y la clásica son diferentes en eso pero son también complicadas de grabar.
¿Por qué el primer single fue ‘Economía de guerra’?
Lo eligió el sello discográfico. Yo quería que fuera ‘El invierno será bueno (o no será)’, incluso teníamos medio vídeo ya grabado. No aprendí la lección de ‘Una sábana al vientu’...
‘En las copas de los árboles’ me recuerda a Amancio Prada
Es el mejor elogio que me pueden decir. Es un grande, esta fuera de todas las modas y me parece subyugante todo lo suyo, especialmente el Cántico Espiritual. La primera versión de ‘Per tierres baxes’ de La vida la grabé yo con guitarra y voz y era un homenaje. ‘Pela xenra blanca’ también tenía algo de él. A Amancio Prada lo recuperé cuando estaba en Cambaral.
¿Por qué has vuelto a Acuarela?
Por lo mismo que recuperas viejas amistades. Le hablé a Jesús que estaba haciendo canciones y me pidió que se las enviase. Él fue el único que me propuso algo claro y después de cinco años volvemos a trabajar.
¿Te gusta cómo quedó el envoltorio del disco?
Igual hubiera preferido una portada más clara. La foto está hecha en Ginebra y me gusta mucho por el tipo de luz. Tanto ésta como la de la contraportada responden al ambiente crepuscular del disco.
Supongo que no tuviste presión alguna para grabarlo
La sensación de presión la tuve con cada disco de Mus. Con Fai fue una puta locura y éramos dos personas, una que apenas si sabía tocar y la otra que apenas sabía cantar. Para ser un primer disco me parece bueno. Sin embargo, El Naval es un disco que se apoya en dos canciones ‘Al Debalu’ y ‘Encofraos’, y sin embargo todo el mundo empezó a hacerse pajas con él. Está muy inflado. Y luego cuando Divina Lluz la peña fruncía el ceño y decía que era un peñazo.
¿Dónde sitúas a Las próximas cosechas?
Es un disco de transición entre un momento que tenía con otra persona y una nueva etapa. Dentro de unos años me daré cuenta de ello. Creo que el siguiente estará más definido.
¿Estás contento de cómo quedó tu voz?
Sí, no quería caer en la ejecución indolente; prefería caer en el exceso y puede tener un punto de vehemencia pero yo soy así. No podía interpretar estos temas tan personales como si fuera algo que no iba conmigo.
¿Qué planes tiene Fran Gayo para 2010?
Pues hemos dado seis conciertos, uno de ellos con piano y voz en Radio 3. Por la experiencia de estas actuaciones creo que donde mejor se sostiene el disco es en el formato acústico, pues no se degrada el ambiente general. Ahora me marcho a vivir un par de años a Buenos Aires pero en primavera espero volver un mes para hacer una gira.
MySpace | Fran Gayo
Vídeo | YouTube
Fotografías | Milagros Mumenthaler
Comentarios
Genial, Víctor. Una entrevista muy interesante. Tengo que ponerme con el último LP de Gayo, a ver qué tal.
Abrazos
Ya me contarás Natxo, es un disco al que hay que dedicarle atención. No se le saca partido escuchándolo en el coche ni de música de fondo. Abrazos
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect