
Veracruz han vuelto en este 2009, cuatro años después de su debut, y su nuevo disco homónimo (el segundo que comparte nombre con la banda) ha sido recibido con honores por gran parte de la prensa especializada. Para ello, han cambiado su manera de afrontar las canciones, les ha costado meses grabar el disco y, para lanzarlo, han decidido colgarlo en descarga gratuita desde una página creada para la ocasión.
Adrián de Alfonso, cantante y guitarra de la banda (y también en Bestia Ferida), nos atendió a través del correo electrónico para despejar algunas de las dudas surgidas de un trabajo más oscuro, menos convulso pero no por ello más calmado, y casi igual de eléctrico que el primero. Ahora se mueven a otro ritmo y se nota.
Se ha hablado de ocho meses de grabación. ¿Hasta qué punto ha sido importante el estudio en este disco? ¿Habéis dejado de ser un grupo con las ideas claras para ser uno más permeable a la influencia ajena?
A medida que vas conociendo cómo funciona un estudio, éste se va metiendo más y más en cada una de tus grabaciones, de manera que incluso acabas imaginando a priori cómo sonará algo después de grabarlo con tal o cual micro y pasarlo por tal o cual compresor, efecto, etc. Al final acabas utilizando el estudio como un instrumento más, como un elemento del que extraes ciertos sonidos que estimulan el oído.
Nuestras ideas siempre han estado muy claras, lo que no significa que no sean abiertas. Sabemos perfectamente lo que no queremos hacer y con qué nos lo pasamos bien, pero cuando estamos en la pecera de Jens, al más mínimo tintineo de un bafle, nos vienen a la cabeza treinta arreglos, coros, etc.
¿Creéis que podemos hablar de este segundo disco como uno “más maduro” o como grupo os veis igual de consolidados que en vuestro primer disco, pero con ganas de optar por otros caminos
Dominamos más el estudio, lo hemos aprovechado más –por tiempo y experiencia- y eso se nota en cierto empaque del disco. Por otro lado, nuestro cambio es fruto de un proceso natural de cambio. Nos aburriríamos mucho haciendo lo mismo una y otra vez.
¿Hubo un momento consciente en que el grupo decide virar hacia este sonido? Vuestro primer disco es radicalmente distinto.
No estoy de acuerdo con que nuestro primer disco sea radicalmente distinto. Ahora hemos bajado el pistón y limpiado nuestro sonido –una guitarra limpia siempre dolerá más que una distorsionada-, pero la inmediatez, los cut-ups y todas esas chupazas de grupo chatarrero siguen siendo nuestro principal motor de ideas… Nunca hubo un cambio consciente.
¿De dónde nace la idea de incorporar elementos cubanos a ese rock oscuro que domina todo el disco? No suena desubicado, pero sí que impacta.
Todo eso lleva haciéndose desde los siglos de los siglos. Ahora mismo me vienen a la cabeza Marc And The Mambas, por ejemplo… Yo creo que, en el fondo, estamos hablando de cosas complementarias. El hilo es fácil: Caribe-santería-oscuridad-rock. Lo saben desde Dr. John o Royal Trux hasta The Cure.
Muchas veces vuestras canciones parece que van hacia un sitio, pero no dejan de hacer regates y si quien las oye se pone a buscar posibles “influencias” pueden salirle grupos de lo más dispares. ¿Buscáis los requiebros de manera consciente? ¿O tenéis demasiada música inyectada en vena que no podéis dejarla aparte?
Como animales que somos, nos encanta devorar: filetes sangrantes, pescados crudos, música de todas las épocas y licores de todos los colores. Nuestro vómito no puede por más que sonar como un acorde… Las arcadas me insuflan el ritmo.
En varias reseñas y en la nota promocional, hay una referencia geográfica muy presente: Australia. ¿Creéis que aciertan quienes os sitúan “geomusicalmente” por allí?
Oceanía era mi continente favorito de pequeño –ni idea por qué-, pero dejó de interesarme durante un tiempo hasta que en la adolescencia descubrí el “From Her To Eternity” de Nick Cave y todos sus aledaños… Es verdad que toda esa música nos encanta, y quizás sí que hay una especie de ecos a la sonoridad de todos aquellos grupos, pero creo que esa influencia es una entre muchas de las que nos han hecho dar forma a este disco. Hay gente muy corta de miras por ahí –los típicos que ven una diana y te montan el paisaje-, pero no me parece mal que nos comparen con todas esas bandas tan bonitas.
Y ya que estamos, ¿qué os parecen los Drones? ¿Los habéis escuchado? ¿Os sentís cercanos a su manera de entender el rock? Personalmente, veo similitudes, quizás no tanto en sonido, como en texturas.A los Drones los he visto tres veces en directo. La primera, me gustaron bastante. La segunda, me parecieron aburridillos. Y la tercera ya me sabía de memoria todos sus trucos. La vez que más me gustaron me recordaron a Veracruz, pero en plan exagerado.
Hacían una cosa que hasta ahora sólo nos lo había visto hacer a nosotros: estirar hasta la extenuación una suerte de canciones esqueléticas y sosas para ver si brotaba sangre de alguna de ellas. Un recurso obsesivo que me hizo empatizar con ellos, pero que a la vez dice mucho de la fragilidad del repertorio que tenían por aquel entonces. Su último disco, en cambio, me parece brillante, aunque al cantante a veces se le va el santo al cielo poniéndose épico. Y bueno, estoy de acuerdo en lo que dices de las texturas. Será porque a los dos grupos nos gustan las guitarras trabadas y correosas.
¿Hasta qué punto son importantes las letras para vosotros? ¿En qué plano debe ponerlas el oyente?
Me gusta explicar cosas en las letras, pero, al ser en inglés, de momento creo que carecen de todo el peso que deberían tener para que nuestra música fuera un puñetazo. De todas maneras, en mis letras no hay nada que no me parezca bonito y evocador, en el mismo sentido que lo hacen los franceses Cheveu o los suecos Brainbombs.
Hay quien me ha comentado que “a Veracruz sólo les falta el paso al castellano”. Me sorprende una apreciación así, porque era común hacerla con los grupos indies españoles de los 90, pero hacía tiempo que no la oía. ¿Os lo habéis planteado? ¿Lo créeis necesario? ¿Sentís la necesidad de hacerlo?
Personalmente me gustaría cantar en castellano, pero somos una banda que viene del guachi guachi garjero y punk y llevamos muchos años tomándonos en coña todo esto como para pasar de golpe y porrazo a decir cosas y tal… Siempre hemos sido más de centrarnos en los instrumentos que en las voces.
Y tras este nuevo paso, que os ha costado cuatro años dar, ¿hacia dónde podemos esperar que se dirijan Veracruz? ¿Otro giro de cintura?Yo creo que los giros de cintura son lo nuestro. Más que nada porque, al ser tan obsesivos musicalmente hablando, seguro que nos cogen mil ideas antes de grabar lo próximo.
Descarga el disco | Veracruz
Comentarios
Interesante entrevista, la verdad es que no pensé ni en el Caribe ni en santería cuando escuché el disco, que por otro lado, está muy bien
Gru pa zo. Han dado respuestas interesantes para contextualizar su música, ahora solo falta escuchar este último LP que yo aún tengo pendiente.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect