Un álbum como Macumba o Muerte (2009, Acuarela Discos), del grupo español ZA!, para mí, de lo más notable publicado este año por aquí, merece algunas claves para entenderlo mejor, aunque no por ello tenga que ser necesario, puesto que lo preferible es acceder a él sin prejuicio alguno y dejarse empapar de sus estallidos de locuras.
Experimentación, juegos sin final e improvisación son sólo algunos de los recursos con los que nos encontramos en este trabajo y que Papa Dupau y Spazzfrica Ehd, puesto que Happy A se ha ido una temporada a vivir a Camboya y en la actualidad están en formato dúo, nos cuentan con más detalle en esta entrevista.
Un anticipo, Megaflow será el título de su tercer álbum, el cual entran a grabar en febrero de 2010, pero no están autorizados de hablar de ello.
Za! somos Papa Dupau (guitarra, voces, kalimba, trompeta, mandolina, percusión) y Spazzfrica Ehd (batería, teclado, clarinete, caja de ritmos, voces). Hasta hace unos meses caminábamos junto a Happy A, que ha trasladado su vida a Camboya en busca de las seis monedas de Babylon. Él defiende, con postulados bastante sólidos, que se encuentran ahí, principalmente por la abundancia de geckos (una suerte de lagartos cantarines) y el bajo precio del arroz en aquel país. Nos mantenemos en permanente conexión tanto espiritual como digital.
Za! tiene muchas acepciones, desde unos espíritus japoneses que invocan al suicidio hasta una preposición muy común en polaco (por detrás), pasando por una larguísima y boyante dinastía árabe, los Za. Quizá por ese poco de todo y de todas partes nos gusta ese nombre, aunque su principal baza como nombre es que es muy corto y suele ser el último en todos los órdenes alfabéticos.
¿Qué cambios implica la salida de Happy A de cara al sonido de ZA!?
A nivel técnico, Spazzfrica Ehd ha incorporado un teclado del Cash Converters a su set de batería, y Papa Dupau conecta su guitarra a dos amplis, uno de bajo y otro de guitarra, sacando distintos efectos por cada uno. El nuevo sonido es una incógnita que sólo revelamos en noches impares o durante nuestros conciertos. De hecho, acabamos de terminar una intensa, iniciática y muy gratificante gira por España y Portugal a dúo. Gratificante porque Marcos de Betunizer y la Orquesta del Caballo Ganador ha dicho que está orgulloso de nosotros.
En relación a esto, sois tres en el álbum y parecéis 20 a veces. ¿Cómo lográis este efecto? ¿No acabáis agotados tras cada concierto o grabación?
Aquí se suman tanto las maravillas de la tecnología como las ganas de tocarlo todos todo y a la vez. Los conciertos son agotadores, sí, sobre todo emocionalmente. Las grabaciones, menos, sobre todo porque Santi García (el responsable de Macumba o Muerte) y Jens y Mike (los responsables de Eki eki eki Kazaam!) tienen mucho hombro sobre el que recostarse.
En 2006 publicasteis vuestro debut, Eki Eki Eki Kazaam! ¿Cómo lo veis hoy en día?
Rosa. Como el CD, que es rosa.
En ese momento lo publicasteis con Práctico! Records ¿Cómo surgió la vinculación con este sello tan pequeño?
Pablo Tregebov es una gran persona, él nos propuso sacarnos el disco. Nosotros aceptamos porque nos encantaban sus abrazos y besos después de cada concierto. Y porque a nadie más se le ocurrió sacarnos el disco, claro.
En cambio, con este segundo disco dais el salto grande dentro de la escena independiente española y firmáis con Acuarela. ¿Cómo vino dado?
Hicimos una gira con los Yellow Swans, dos grizzlys amorosos venidos de Portland Oregon. Jesús Llorente, führer de Acuarelia, nos vio con ellos en Vigo, tocando en el Museo de Arte Contemporáneo. Era un concierto muy raro porque la gente estaba sentada y el día anterior, en Lisboa, Spazzfrica Ehd se dejó los zapatos en la calle y llovió, así que tuvo que tocar con chanclas. Quizá fue eso lo que llevó a Jesús a decirnos que nos iba a sacar un disco.
¿Qué tal ha sido la experiencia con el sello de Jesús Llorente? ¿Va a continuar en los próximos trabajos?
La experiencia con el sello de Jesús Llorente ha sido experimental. Pero no estamos autorizados a hablar de ello.
Macumba o Muerte lo habéis grabado con Santi García ¿Qué tal fue trabajar con él?
Santi García es nuestro gurú. Le debemos obediencia y amor eternos. Trabajar con él fue “muerte, tiu, muerte, muerte”.
¿Y cómo surgió que Bob Weston (Shellac) fuese quien masterizase los temas?
Surgió por el estado actual del cambio entre euro y dólar, y porque nos gusta mucho Shellac. Hemos tenido la suerte de haber trabajado con gente a la que le gusta este disco y que ha disfrutado trabajándoselo, tanto Santi García como Bob Weston. O eso dicen.
Al escuchar el álbum me surge la duda, puesto que otros grupos experimentales también dicen no hacer temas o canciones en sí. ¿Los nueve cortes del álbum se pueden considerar canciones como tales o preferís otra denominación?
Canciones está bien. En el disco hay canciones que nos traíamos de casa cerradas (Polígamo Industrial), otras a completar en cada toma (Doble Cobra, Mobutu), otras mucho más abiertas a la improvisación (Que viene Hammurabi), y otras que surgieron a tiempo real (Planta Carnívora, Baches).
Escuchando vuestras canciones, el proceso de grabación tiene que ser pura dinamita. ¿Cómo lo planteáis? ¿Grabáis en directo?
Grabamos todo en directo en un fin de semana excepto las trompetas, las voces y algunos efectos. Grabar así es más cercano a lo que hacemos en el local o en concierto –habitualmente sólo puedes grabar por pistas si está todo cerrado de antemano-, y además es más barato.
Vuestro sonido es pura explosión. ¿Qué buscáis transmitir con él?
Sí, el sonido es pura explosión. Pero aun no estamos autorizados a hablar de ello.
¿Seríais capaces de mencionar todos los sonidos que se mezclan en el disco y de dónde proceden?
En el disco se mezcla todo lo que hemos escuchado alguna vez y nos ha emocionado, desde Nirvana al ruidaco del gran bazar del Cairo, que es mucho más duro que el tema más duro de Immortal. Nosotros luego intentamos tocarlo todo y nuestras limitaciones se encargan de empaquetarlo en una idea más o menos concreta. Pero en general los sonidos proceden de los instrumentos.
Cuatro continentes y tres vivencias sonoras que seguro que os han aportado cosas muy distintas. ¿Qué hay procedente de Asia en ZA!?
¿De América? (Norte y Sur diferenciados, porque sobre todo es Brasil aquí)
De América del Norte, la electricidad. De América del Sur, es muy grande, así que la grandiosidad.
¿De África?
Las armonías, los ritmos y el FLOW.
¿Y de Europa?
El fascismo-comunista.
Hay juegos y algunas estructuras que me recuerdan a Albert Ayler. ¿Tenéis alguna aproximación al Free-Jazz?
El free-jazz nos gusta y fue una rotura de espalda importante en su momento, pero probar de copiarles o seguir sus estructuras sería no seguir lo que ellos mismos defendían. Además, no sabríamos hacerlo.
Macumba es un término que puede venir a significar varias cosas. ¿Cuál es el significado con el que os quedáis para este disco?
Con el del chiste: Macumba es un joven con dos metros y medio de… altura.
¿Y por qué sólo hay opción entre elegir macumba o muerte?
Los chistes son muy sabios: pocas veces podrás elegir entre más opciones que no sean morir o dejarte sodomizar. Según la física cuántica estarías haciendo las dos a la vez hasta que alguna de ellas ocurra.
Me gustaría saber cómo afrontáis el sonido de la batería en los temas. Es dinámica, bestial…
Volvemos al poder de las limitaciones: Spazzfrica Ehd tocaba la guitarra antes de entrar en Za!, por lo tanto no sabe tocar de otra forma. El local lo tenemos al lado del gimnasio y de una tienda de productos energéticos. Así que Spazzfrica Ehd después de tomarse un batido de 100 kilocalorías, pegarse 200 piscinas y una hora y media de abdominales viene al local pensando que la batería es el aparato de bíceps.
¿Y de dónde parte el proceso de composición?
Como el juego del teléfono. Se empieza con una idea y al final se termina con otra que no tenía nada que ver. Por en medio, una película que alguien haya visto, una frase de un tío, una canción que sonaba no sé dónde, una cuerda rota a ver qué hago ahora, hoy me he dejado la trompeta en casa, etc. Se puede decir que el proceso de composición parte de la humedad del sitio en el que ensayamos. No nos damos cuenta y al cabo de unos meses sale una canción como un champiñón.
En febrero os ponéis a grabar el nuevo disco y se titulará Megaflow, por lo que me has dicho. ¿Puedes dar más pistas sobre qué podemos esperar de él?
El título lo dice todo. Pero no estaremos autorizados a hablar de ello nunca.
Comentarios
jajaja, grande la respuesta de la batería, ver pedazos de madera de las baquetas volando siempre es un aliciente para un concierto!
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