
Iniciamos nuestro repaso a algunos de los grupos más interesantes que andarán por los festivales españoles este verano con uno de los cabezas de cartel del Primavera Sound, uno de los primeros eventos en dejar casi cerrado su cartel. My Bloody Valentine ya estuvieron el el FIB el año pasado y nosotros pudimos verlos en Madrid, en el Saturday Night Fiber, pero nunca hemos hecho una parada en su discografía.
Para remediarlo, aquí va un repaso en dos partes de los discos y eps que sacó una banda tan poco prolífica como genial, especialmente en sus últimos años de carrera. Nuestra ruta de hoy nos lleva desde el disco de debut de My Bloody Valentine (1985) hasta el momento en que se les empezó a tomar en serio (1988) justo antes de editar su segundo álbum.
This Is Your Bloody Valentine (1985)
Horroroso. Una banda primeriza que en 1985 aún seguía intentando sacar partido al post-punk cunado ya estaba claro que los vientos empezaban a girar en otras direcciones. Se les perdona por todo lo que hicieron después, pero precisamente sus discos posteriores son los que anulan cualquier mirada de condescendencia hacia un disco aburrido del que no hay manera de rascar ninguna señal de que el grupo pudiese ser tan grande como posteriormente lo fue.
Entre que Kevin era jovenzuelo y que aún no se había agenciado a los músicos definitivos, This Is Your Bloody Valentine es tan olvidable que sólo debéis escucharlo si os interesa la prehistoria de la banda. Porque, de hecho, se puede decir que no son ni el mismo grupo: este amago aburrido de Birthday Party no se parece en nada a lo que vendrá después.
The New Record By & Sunny Sundae Smile
Los siguientes pasos de la banda empiezan a ser más digeribles incluso desde la perspectiva del mito ruidoso en que My Bloody Valentine se convirtieron pero, siendo sinceros, tampoco hay demasiado donde rascar. Se dejan escuchar, sí, pero con The Jesus & Mary Chain en su mejor época (el ruido de Psychocandy, la suavidad agreste de Darklands) a Kevin Shields aún se le nota demasiado pegado a su entorno.
Pese a que ‘Sunny Sundae Smile’ tenga la belleza del indie pop canónico,
My Bloody Valentine aún no saben ser ellos mismos, así que se conforman con ser un grupo más, de manera que estos dos EPs pasan del aprobado, pero tampoco aportan nada nuevo a quien vaya en busca de canciones donde se pueda intuir la explosión creativa de apenas un par de años después.
Ecstasy & Wine
Porque eso llega en su siguiente tanda de eps, recogidos después en un recopilatorio, donde ya sí empiezan a despuntar algunas de las características de los mejores My Bloody Valentine. Será coincidencia o no, pero Bilinda Butcher llega a la banda y todo se empieza a disolver: las canciones de My Bloody Valentine se vuelven más etéreas, aunque aún no hayan despegado del todo del suelo.
Lo mejor es ‘Strawberry Wine‘, quizás por ser también el inmediato antecedente de Isn’t Anything y donde se ve más claramente el talento raruno con el que después conseguirán que su sonido sea exclusivamente suyo. No es imprescindible, pero sí disfrutable.
Feed Me With Your Kiss / You Made Me Realise

El primer golpe de genio real de la banda y un par de EPs que acaban resultando mejores que el disco que les acompañaba (Isn’t Anything, del que hablaremos en el siguiente post). La banda ya está madura y comienza a malear su sonido hasta hacerlo completamente personal. A partir de la recepción de estos eps, su reputación se dispara y, lo que es más importante, su influencia en bandas de su tiempo también.
En canciones como ‘Slow‘ se gesta el shoegaze: las guitarras reverberando y con eco, los ambiente etéreos, el sonido licuado. Aún no han sepultado las voces, no han aprendido a usar también el estudio de grabación, pero ya son únicos.
La electricidad se apodera por completo de su propuesta, especialmente en directo, donde canciones como ‘You Made Me Realise‘ se convierten en tormentas de ruido blanco.
Dos EPs gemelos llenos de talento y que no han acusado nada los más de 20 años que han pasado desde que se editaran por primera vez. Si alguien os pregunta que eso eso del noise-pop, ponérselos será una magnífica y precisa respuesta.
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Comentarios
Yo fui de las que hicieron arqueología con ellos, es decir, que me enamoré de ellos con Loveless (que ironía, no!?) y fui dando pasitos de cangrejo en su discografía descubriendo las perlas que fueron dejando, pero en Ectasy and wine me quedé y por lo leído veo que hice bien… Y si You made me realise es quizás una de esas grandes canciones a las que no me puedo resistir, Slow no se queda corta! Este EP me parece tan sencillo y complejo todo a la vez… Por cierto, genial que le hagáis un repaso a la banda!
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