Sigue a

Fleet Foxes

Foto: Mariano Regidor. Fleet Foxes

No recuerdo quién me contó, o dónde leí, unas palabras de un pintor que podía aceptar cualquier cosa salvo que dijesen que su obra fuese “bonita“. El adjetivo convertía su trabajo en algo intrascendente, en un producto de consumo más, que no transmitía sensación alguna. Era bonita. Y ya. Fleet Foxes son eso mismo para mí.

El grupo bonito es perfecto para el preciosismo. Su último disco, Helplessness Blues (2011, Bella Union) es una gran obra. Cada pieza en su sitio, un Folk-Pop alegre y relajado que en concierto tiene un desarrollo idéntico.

Fleet Foxes

Fleet Foxes Foto: Mariano Regidor. Fleet Foxes

Hipersónica vota un 6,5Lo bonito está bien pero yo me canso rápido de ello. El academicismo perfecto, las armonías vocales tan Crosby, Stills and Nash, los ecos a tantos grupos de los 60 que ya hicieron lo mismo, la paz y el amor, el buen rollo, los arpegios en las guitarras acústicas, el Pop que te da la mano y te invita a sentarte en el sillón para que veas pasar la siguiente hora y media de forma sosegada, ese pop al que le falta arroparte en la cama, con la nariz tapada para que no cojas frío y te haga creer que todo es de color de rosas con hombres tranquilos con sus camisas de cuadros y barbas tupidas. El Pop que me deja indiferente y mañana olvido.

Ayer Fleet Foxes estuvieron correctos (salvo en la chorrada que “experimentan” con el “Free Jazz” en ‘The Shrine / An Argument‘). Son un gran grupo, se merecen el éxito que están cosechando cada vez hacia un mayor número de público. Unos nuevos Wilco.

Vetiver

Hipersónica vota un 4Teloneros de los grandes de la noche, Vetiver me volvieron a hacer ver que lo mío no es este estilo. Reiteraría lo de antes pero ya he soltado bastante coñazo. La posibilidad de tener que aguantar el nivelado del sonido de Fleet Foxes pudo no sacar su mejor lado, aunque yo tampoco era una buena audiencia tipo para encontrárselo. Un estatismo completo, un Pop aún más calmado y a pasar la tarde. Me gustaría haber podido apreciar ese supuesto “Freak Folk” que le ponen de etiqueta pero yo solo vi canción ligera con buenos momentos de hilo de ascensor o de club lounge para echarse la siesta.

John Maus

Hipersónica vota un 0Modernos son los demás. No venga, que tú también lo eres. Y yo. Y mi abuela. John Maus es una digievolución en directo de las Nancy Rubias en modo gafapasta. El timo del festival, que cada día demuestra más su superación por hacernos pasar por gilipollas, fue un hombre con un buen disco (We must become the pitiless censors of ourselves, 2011, Upset The Rhythm), una trayectoria detrás con los avanzados de la clase (Animal Collective, Haunted Graffiti…) y una puesta en escena en la que el término playback cobra un nuevo significado. Ahora lo que mola es dar al play y saltar al escenario para darse puñetazos en la cabeza mientras se entra en un falso estado catatónico. El resto sois unos mierdas. Aprended de John Maus. Se lo lleva muerto. Eso sí, suda. Algo es algo.

Más en Hipersónica | Primavera Club 2011, Madrid: crónica del miércoles 23 de noviembre. Me aburro

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

9 comentarios