Sigue a Hipersónica

Sonar Village

Un comienzo de festival de tres días sentados en una carpa con césped artificial, un fresco tubo de aíre acondicionado refrescando el ambiente y un DJ de turno pinchando es lo más cercano a la comodidad extrema que puedo imaginarme en un evento así. El Sónar empezó ayer en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), situado en el centro de la ciudad.

Cuatro escenarios cuya máxima distancia entre ellos son dos pasos y un cartel que comenzó a las 12:00 de la mañana y se despidió sobre las 22:00. Comenzó el Sónar de Día, comodidad y electrónica.

Niño

Comenzó la jornada con uno de los nombres nacionales con más talento y proyección a poco que coincidan algunas circunstancias. Niño es Ignacio Valvuelna, un amante del groove en el amplio sentido del término. Lo suyo fue una sesión ideal para comenzar el día a base de sonidos negros directos para ser bailados. Pero era muy pronto, había que guardar fuerzas. (7,5)

Beat’A‘Boom

Beat’A‘Boom fueron una de las mejores sorpresas de ayer. No les conocía de nada y fueron de mis tres favoritos de la jornada. Contaron con un MC procedente de Washington, Blurum 13, el cual no paró de rimar versos adaptándose a las bases que iban lanzándole Marc Ayza y DJ Helios, del colectivo Cazique. Bases que recordaban a la escena del Hip-Hop electrónico de los 90, con momentos cercanos a DJ Krush y similares. Otros momentos más funkoides gracias a los teclados de Toni Saigi. (8)

Toro Y Moi

Toro y moi

Tenía muchas ganas de ver en directo a Toro Y Moi tras su buen segundo disco, Underneath the Pine. Justo después de comer, con una buena tostada cortesía del calor pegajoso de Barcelona, Chaz Bundick se presentó con banda y decepcionó. El sonido no le acompañó, estaba demasiado empastado y con un eco bastante desagradable para lo limpio que suenan sus canciones en estudio. Al cargarse uno de sus principales fuertes el resto caen solos. Él tampoco brilló en la voz, ni su bajista sobresalió con los riffs funkoides de algunos temas. Una pena. (4)

Poirier feat Bootgat

Soy muy fan del sello argentino ZZK aunque ayer Poirier se me hizo muy cargante con el recurso fácil de la bocina en las bases con un bucle demasiado obvio, junto a Bootgat como MC animando el cotarro a base de un híbrido entre ritmos tropicales, Dancehall barato y los recursos noventeros del Hardcore de las raves. Como chute de alegría para un rato no estuvieron mal, sólo que la sensación de estar en la tómbola de una feria iba incrementándose con el paso de los minutos. (5)

Floating Points

Floating Points

Floating Points, o lo que es lo mismo, Sam Shepherd, uno de los chicos británicos de moda, tiene unos 12” que son la leche, justo lo contrario que mostró ayer en su pinchada. No entiendo la caída reiterada de matar los bajos todo el rato para luego volverlos a traer en subidas repentinas, y así todo el rato. Un hombre tan bueno en sus producciones y tan poco creativo en su sesión. (3)

Kidkanevil

Me imagino que Nicolas Jaar estuvo en el Sonarhall por su propuesta sonora, necesitada de ambientes cerrados más que del gran escenario, eso causó que muchos nos quedásemos fuera por llenazo, algo que fue bastante positivo porque descubrí a Kidkanevil, el segundo mejor del día de mi lista. Como fan declarado de todo lo que sea el jugueteo de las bases de Hip-Hop, el show de Kidkanevil me encantó. Más que acercarse a la escena Asbtract de dicho género, yo le vi más rollo IDM por su propuesta compleja de beats con ritmo a la par que rotos. Muy grande. (8,5)

The Brandt Brauer Frick Ensemble

the brandt

Me encantó el disco del trío alemán el año pasado para el sello !K7, You Make Me Real, al Sónar venían en formato orquesta, con cuerdas, viento metal e incluso un arpa. Las ganas de verlos eran generosas. Al final fue un buen bajón porque no encontraron su sitio con el sonido ni con el contexto. Casi no se les oía, los matices que buscaban con tanto instrumento no se encontraban y eso aumentó el murmullo de las conversaciones de la gente que empeoró aún más el resultado. Estos eran carne del escenario Sonarhall. (4)

Shuttle

Shuttle tiene una sesión exclusiva para el Sónar muy chula en la web del festival. Otro nombre joven inglés de Ninja Tune a quien le gusta dar una buena dosis de zapatilla en su sesión a media tarde. De ahí pasamos a Tyondai Braxton. A ambos artistas los vimos muy poco tiempo porque no acabamos de engancharnos, el primero por su dosis zapatillera y el segundo por su excesivo Industrial rallante y oscuro él solo con sus circunstancias. A otra cosa que nos fuimos.

San Soda

Por fin alguien se decidió a poner una dosis de House al primer día del festival. Es absurdo que un género tan bailable y alegre esté tan denostado cuando de hacerse bien es un chute vital muy recomendado. San Soda empezó muy bien y luego nos presentó su colección de vinilos rayados, que ni siquiera intentando limpiarlos los arregló, lo cual choca en un evento así. (6)

Raime

Raime

Yo soy consumidor de electrónica en casa, la adoro, y creo que existen dos grupos bien marcados para ello: los que llevados al directo triunfan y los que pueden resultar un tostón. Raime son de los segundos. En casa son brutales con la versión oscura de Ambient que tienen a base de capas que van creciendo, son como el Trance pero pesimistas. Ahora bien, en directo ayer se me hicieron muy largos con un solo corte, al comienzo del segundo cambiamos de ruta. (7)

Eskmo

El nombre de ayer fue Eskmo. el mejor. Qué gran dominio del tempo tiene este chaval. Le da igual comenzar con samples de naturaleza que al poco casi llevarnos al Gabba en un crescendo que no sabíamos si íbamos a conseguir aguantar. Un uso de los ritmos rotos como sí él los hubiese inventado, breaks reiteradísimos, muy densos, pero nada cargantes, con los que rompía cualquier intento de melodía accesible pero a su vez creaba un contexto en el que te metía y ya no salías. Brendan Angelides tiene todo para destacar de aquí en adelante (más aún de lo que ha hecho ya). (9,5)

Fotos cedidas por la organización del Sónar.

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

2 comentarios