Sonic Youth confirman en The Eternal lo que Murray Street, Rather Ripped y, en menor medida, Sonic Nurse dejaron claro antes: que siguen estando en un momento de forma impresionante y que, a pesar de que en la segunda mitad de los 90 hubo quien les quiso dar por finiquitados, ellos siguen siendo un grupo con ideas y una sensación de juventud impropia de músicos con casi 30 años de carrera a sus espaldas.
En esta ocasión, después de abandonar Geffen y volver al mundo independiente de la mano de Matador, Sonic Youth se sacan de la manga el regreso a los parámetros que rigieron ‘Dirty‘, su disco más inmediato, accesible y con menos idas de olla de toda su carrera. Esta mirada a todo un coloso de los 90 (’Sugar Kane‘, ‘100%‘, ‘Youth Against Fascism‘; todas canciones tremendas) que es The Eternal se salda sin nostalgia y con un buen puñado de grandes canciones.
Ellos, perros viejos, no quieren que el oyente se escape ni tan siquiera nada más comenzar el disco: que ‘Sacred Trickster‘ (youtube), un hit inmediato, inaugure The Eternal es eso que se suele llamar “una declaración de principios”, algo así como un “hemos vuelto y si nos queríais olvidar estabais cometiendo el mayor error de vuestra vida musical reciente”.
Editores 8,7
Comunidad 7,6