Es el hombre con más talento que dio el brit-pop (Jarvis Cocker está al mergen de etiquetas), pese a que una y mil veces se ha atacado contra él por su supuesta imagen de niño pijo de clase media, justo cuando sus máximo rivales, los dos Gallagher y sus boquitas, iban de tipos duros. Esa imagen era falsa, creada por y para los medios, mientras que él demostraba paso a paso su madurez, tanto ideológica, como musical.
Cuando Blur podía haber explotado hasta la saciedad el sonido exitoso de Blur (1997, Food), él se sacó de la manga 13 (1999, Food), donde empezaría a atisbarse otro Damon Albarn, más experimental y al margen de todo. Aún así, la imagen es la imagen y nadie se la quita así como así, pese a que se facturen proyectos como el de Mali, el de Gorillaz o tenga sus inquietudes artísticas y políticas.
El nuevo proyecto vuelve a demostrar que aún queda mucho que ver por parte de aquel chico que cantaba ‘Girls & Boys’. Monkey, journey to the West es el títullo de lo que será el nuevo trabajo de Albarn, el cual se publicará el 18 de agosto y estará cantado en mandarín en formato ópera.
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