Amy LaVere se ha tomado cuatro largos años para lanzar su nuevo álbum desde que Anchors and Anvils vio la luz en 2007. Cierto es que hubo un EP entre medias, pero tras la salida al mercado de éste, la composición de la banda de LaVere se fue desintegrando progresivamente. Su mentor, Jim Dickinson, murió en 2009 tras una cirugía cardíaca y poco a poco todo se fue desmoronando.
Steve Selvidge, el guitarrista, y Paul Taylor, el batería, salieron del radio de acción de LaVere y ella tuvo que recomponerlo todo antes de poder continuar con la grabación de Stranger Me. Finalmente, y como podréis imaginar, lo logró, en parte con la ayuda de Craig Silvey, productor que acababa de participar en la grabación de The Suburbs, y Rick Steff, que ha añadido a los teclados un toque feérico perfecto para algunos cortes.
Experimentando hacia la evoluciónStranger Me conserva la esencia de los anteriores trabajos de la bajista, pero supone un salto adelante en lo que a riesgo se refiere y en la búsqueda de ese lugar de la música americana donde finalmente puede verse encajar. Para ello ha retomado el drama lírico que plagó su anterior álbum y lo ha dado una nueva vuelta de tuerca, acercándolo más a la crisis personal y combinándolo con una instrumentación que compone lo más interesante del disco.
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