Menos desangelado que en anteriores ocasiones, aunque ni mucho menos para tirar cohetes con las cerca de dos mil entradas despachadas en taquilla, el coso de El Bibio recibió a Cesária Evora el pasado miércoles.
La reina de la morna presentaba su último disco, Rogamar, un nuevo manual de saudade, morriña y blues cavoverdiano del que ella es la principal valedora. Cesária Evora, que cumplirá sesenta y seis años, aunque muestra el aspecto físico de una venerable anciana, sigue con esa voz melancólica, espesa, hiriente y conmovedora de antaño.
Desde que en 1988 se diera a conocer al mundo occidental con La diva de los pies desnudos, la cantante ha seguido una carrera ascendente, maravillando a los aficionados a las denominadas músicas del mundo.
Editores 0
Comunidad 0