¿Alguien ha conseguido escuchar los doce temas de Kala seguidos, del tirón? Yo, por más que lo intento aún no he podido llegar hasta el final sin descansar o correr el riesgo de volverme esquizofrénico, eso sin contar los tres bonus tracks. Y mira que le tenía ganas al segundo de M.I.A, si hasta lo puse en mi agenda para la segunda mitad del año como uno de esos a los que había que estar muy atento. La primera en los dientes.
Y la culpa de todo la tiene el explosivo Arular con el que se estrenó hace un par de años demostrando que era más que la exótica hija de un revolucionario tamil.
“Bostwana, Bostwana…” comienza Kala con ese artificial collage de música asiática y africana que nunca sonó menos étnico, es Bamboo Banga un refrito facilón atropellado por el sonido de un motor de un Fórmula 1 para castigar aún más nuestros oídos.
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