Jay-Z va prácticamente a disco por año desde su debut en 1996 con Reasonable Doubt, uno de los discos más aclamados por la crítica en su momento y que abrió una carrera fulgurante no sólo en los ámbitos de la composición y la interpretación, sino con una proyección aún más interesante en la producción propia y ajena.
Por la lista de colaboraciones del neoyorkino ha pasado gente de todo tipo de pelaje, desde el mítico The Notorious B.I.G. hasta Rihanna, pasando por Linkin Park – todavía recuerdo con cariño aquellos mashups – y cómo no, su mujercísima Beyoncé. Jay-Z ha sabido convertirse en una referencia musical dentro y fuera de su estilo, y por ello es difícil que extrañe la última aventura en la que se ha embarcado.
‘That’s My Bitch‘ es una de las canciones que posiblemente estarán incluidas en el tracklist de Watch My Throne, un álbum en el que lleva trabajando junto a Kanye West desde antes de verano y que todavía no tiene fijada una fecha de lanzamiento. Pese a la poca gracia que le hizo a West aquel ‘D.O.A. (Death of Auto.Tune)’, parece que la relación entre los dos raperos barra productores barra compositores es excelente y se va a ver perfectamente reflejada en este disco a dúo.
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