No soy muy fan de Sunset Rubdown, aunque tengo que reconocer que su último disco, Dragonslayer, me va a obligar a visitar de nuevo mis opiniones pasadas, porque me ha llegado tanto como no lo hacía nada de Spencer Krug desde el debut de Wolf Parade.
‘Black Swan‘, el primer vídeo del nuevo disco, no es ninguna maravilla. Esqueletos, un par de viajes alucinógenos y una mujer desnuda sin rostro. Vale, por ahí no triunfan, pero la música sí que muestra esa tensión que Sunset Rubdown manejan tan a placer en Dragonslayer. Donde antes se quedaban a medias o simplemente fallaban clamorosamente (caso del soporífero A Mount Zoomer, el segundo disco de Wolf Parade), ahora le echan gracia y la pizca de sal adecuada.
Música que se esquiva a sí misma durante casi siete minutos que se hacen cortos, con algún deje hard-rock de los 70 y con mucha capacidad de atracción.
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