Vuelven los reyes suecos del death metal progresivo tres años después de su último y excelente trabajo Ghost Reveries. Y lo hacen a lo grande con Watershed, otra verdadera obra maestra del género que ningún metalero debe perderse.
El disco lo abre un tema realmente corto (3:11) titulado Coil, que sirve de introducción-despiste. Es decir, además de corto es acústico, con lo que no nos prepara en absoluto para lo que se nos viene encima con Heir Apparent, segundo y brutal corte del disco con unos riffs extraídos del black metal más rabioso que nos patean la cara una y otra vez.
Y para qué parar, justo después de ese segundo corte nos topamos con The Lotus Eater, el primer tema que nos dejaron escuchar estos chicos. Un tema de casi 9 minutos con una maravillosa estrofa en la que van a 3 mil por hora.
Editores 9
Comunidad 9,3