Que nadie se espere encontrar algo nuevo en lo último de los Melvins. Su vigésimo larga duración no es más que una nueva muesca en su arsenal sonoro envejecido en barricas de roble a base de densísimas andanadas made in Black Sabbath, modos y maneras prestadas de Black Flag y una osadía, imaginación y experimentación propias de una banda novel.
Eso, ni más ni menos, es lo que nos encontramos en The Bride Screamed Murder (YouTube), un álbum en el que los Melvins no pretenden hacer amigos, nunca lo han hecho, sino volver a entusiasmar a unos seguidores que son fieles a su doctrina.
La doctrina de King Buzzo sigue presente. Él es un líder carismático como pocos, que aprovechando las enseñanzas del maestro Toni Iommi, ha conseguido redefinir lo que debe ser un riff perfecto que, en el caso Evil New War God, se acompaña de unos teclados inquietantes como poco.
Editores 0
Comunidad 0