Tras su fugaz paso por la división española de Roadrunner en el que les dio tiempo a publicar Payola, el disco del ser o no ser de Berri Txarrak, Haria supone su debut con Kaiowas, el sello en el que han desembocado antiguos compañeros como Hamlet.
Si en aquél Steve Albini, palabras mayores, fue el encargado de ponerse a los mandos y grabarles en sonido analógico en Chicago, en éste el ilusionista Ross Robinson, al que hay que poner en un pedestal por sus discos con At The Drive In, Slipknot o Korn, les recibió en su mansión de Venice Beach (California) con los brazos abiertos.
Haria, un disco de una banda de rock que no sería más grande si sus letras no fueran en euskera
Editores 0
Comunidad 8