Otro misterio que nace del subsuelo de EEUU. Zelienople, con un disco de tan sólo cinco canciones que no es precisamente corto, acaban de editar parte de la música más turbadora que podremos escuchar a lo largo de 2007. Una suerte de blues electrificado lento (¡lentísimo!) que pretende ser a la vez vanguardia y protector de las raíces.
His/Hers son cinco canciones en las que uno puede sentir la oscuridad de los pantanos. Son como perderse de noche en el bosque más lóbrego. Como atreverse a hacer el documental sobre la bruja de Blair y tocar las canciones de terror de los primeros discos de Sonic Youth en la hoguera nocturna del campamento.
Como las canciones más turbias de los primeros Low, Zelienople no dan respiros melódicos. Alargan las notas, se vuelven a cada segundo más lúgubres y son plenamente conscientes de que su música no se puede ‘disfrutar’ en el sentido tradicional de la palabra. Se puede escuchar con gusto, pero uno no va a sonreír con ellos.
La bola de ruido y fuego en la que acaba Moss Man, las distorsiones que sepultan las voces en Forced March o el comienzo crepuscular, como de western de Sam Peckinpah, de Part Are Lost son momentos brillantes en un disco que pone los pelos de punta, pero no por la emoción sino por el desasosiego.
Sweet Ali cierra el disco como lo empezó Family Beast: con una ración de folk pasado de rosca que tiende a lo ambiental. Como un mal viaje que quieres volver a repetir. Recomendado para los que amen las propuestas más arriesgadas de sellos como Acuarela.
Escucha | Parts Are Lost – Zelienople (Vía Audiversity)
Sitio oficial | Zelienople